“El activismo tiene otras formas de contar y el arte brinda la oportunidad”, Artemisa Semedo, artista

Foto de Artemisa por Iván Taín

A Artemisa Semedo sus abuelos le llamaban SU y así es como le llaman en su pueblo de forma cariñosa. Con todo, SU no es solo SUya, dado que se comparte a través de SU creación múltiple, de SUs poesías lanzadas al aire de las noches de  micro abierto o de SUs escritos producto de la necesidad de expresarse, de narrar “SUs seres y SUs estares”. Lleva rumiando SU arte desde hace tiempo, le hervía dentro, como reSUltado de los caminos transitados por ella y por SUs ancestras caboverdianas, que también son cruce de senderos, de historias, de lugares, de pueblos africanos, de tiempos y de sodade

En “Estallidos gráficos”, taller que impartiste y que tuvo lugar en el Museo Reina Sofía, te definen como artista, poeta, actriz y activista. ¿El orden da igual o unas cosas han sido consecuencia de las otras?

Pues, en realidad, vino todo de la mano. aunque se puede decir que el inicio fue el activismo, pese a que, por aquel entonces, no era consciente de ello. Crecí en una comunidad caboverdiana asentada en un pueblo pesquero de Galicia y, de alguna forma, es algo que me ha enseñado y me enseña mucho. Hacía muchas cosas con mi madre, que siempre me animaba a participar con la comunidad caboverdiana y fuera de la comunidad. Desde niña, me gustaba mucho escribir, me encantaba leer y me encantaba que me contasen las historias que forman parte de esa tradición oral tan rica de mi infancia, contada por mis abuelos y familiares. No fue hasta estar en la universidad y regresar de mis viajes, estar de nuevo en A Coruña, cuando empecé a proyectarme en lo artístico pero en un inicio con el afán de aprender y derribar mis propios miedos. Ahí empezó este caminar.

¿Y qué fue primero la necesidad de expresarte o el desarrollo de un mensaje político sólido y bello desde un punto de vista artístico?

Cuando regresé a A Coruña, empecé a sentir una gran necesidad de expresar, pero no tenía experiencia ni recitando ni actuando. Hasta ese momento, solo compartía escritos con personas que también lo hacían, pero de manera anónima y como pasatiempo. Me apunté a diversos cursos de creación artística, lo cual me ayudó muchísimo a desarrollar una escritura más enfocada en lo que quiero contar y cómo lo quiero contar. Me ayudó a tener más confianza en lo que escribía y me abrió un imaginario poético muy rico. Tiempo después, se celebró un recital en la ciudad y me animé a participar en el micro abierto. No conocía a nadie y creí el momento oportuno para compartirme. Al terminar, se me acercaron unos chicos que habían organizado el evento y me hicieron la propuesta de entrar en un colectivo de poetas llamado Esbardalle. Acepté, avisando de mi inexperiencia, pero la verdad es que siempre me hicieron sentir parte de ellos, sin escalas donde se midiese la calidad o la creación individual ni colectiva, solo por el amor del hacer y contarlo desde tu ser, sin juicios. Fue una gran aventura, una manera de dar forma a mis sentires y de poder expresarlos libremente, sin condiciones. Fue una oportunidad de aprendizaje inmenso, poder compartir escenarios con los que después serían amigos y amigas de rutas de carretera y poesía. El teatro vino poco después. Sentía que compartir mis escritos, aunque tuviese esa necesidad de contarlos, eran en mi cabeza, como subirse a un escenario y desnudar el alma. Una amiga me hizo una llamada desesperada en la cual me pedía colaboración y participación, uno de los actores los había dejado tirados y quería que hiciese su papel, nada importante en realidad, una escena en la que salía al escenario con el pecho al descubierto y un megáfono en la mano, estaba allí cinco minutos sin decir nada y diciendo todo con el cuerpo. Lo sentí como una señal de seguir investigando con el cuerpo y la palabra. Ese mismo día de la actuación, conocí a Carlota Pérez, que justo tenía entre manos un proyecto artístico de creación inclusivo con personas sin experiencia en el teatro. “Artes pola integración”, el nombre de la compañía, con la que participé con dos obras, “La Torre de Babel” y “A ollada na

Máns”, aprendí mucho de la mano de Carlota Pérez y los compañeros y compañeras, nos servía como terapia .El proyecto que me trajo a Madrid fue la obra de teatro “Tránsitos” dirigida por Ángel de la Aleja. En un inicio no identifiqué que lo que escribía fuese político. Siempre escribo de mis sentires, en diferentes contextos y si lo personal es político y además el mensaje no deja indiferente pues siento que estoy en mi certeza, el activismo tiene otras formas de contar y el arte pues brinda la oportunidad para ello, se puede crear algo que genere diferentes perspectivas de la que una no es consciente para provocar una reacción

¿Cuál es el mensaje o mensajes que quieres transmitir?

Contar mis seres y estares, realidades diferentes, identidades diferentes y múltiples, no tengo claro si busco que la gente se sienta identificada o no, pero sí que le atraviese de alguna manera.

¿Ahora sientes que tienes que escoger o sale todo a la vez (la forma y el fondo)?

Pues en este estado de incertidumbre actual es inverosímil poder hacer proyecciones a un futuro cercano, pero hasta antes de la cuarentena, los proyectos no he tenido que buscarlos, tuve la suerte de conocer siempre a las personas adecuadas en este caminar porque han visto mi trabajo o se lo han recomendado. Me hacen propuestas de creación dándome libertad y otras adecuarlas a ciertos temas en las que decido o no participar, pero la verdad que hasta ahora no he rechazado ninguno.

¿Cuánto de importante ha sido en la conformación de dicho mensaje tu paso por “Afrogalegas”?

Afrogalegas impulsó algo que había en mí pero necesitaba activarse. Afrogalegas me brindó la oportunidad de sentirme libre al poder expresar verdades que ya sentía, sin ser cuestionadas de exageraciones sino todo lo contrario, esas verdades no eran solo mías. Las compañeras me apoyaron y me dieron la confianza que me faltaba a la hora de lanzarme y perder miedos. Afrogalegas significa dar y poner voz a todas esas verdades.

¿Y haber crecido en Burela, una localidad con mucha población caboverdiana?

Cuando era niña, eran pocas las familias caboverdianas las que residían en Burela y, en verdad, antes de estar en este municipio, las familias casi no se conocían entre ellas, éramos de pueblos diferentes dentro de Cabo Verde y de diferentes islas en un inicio, por lo que tuve la oportunidad de ver cómo crecía la comunidad y cómo se generaban y se establecen las relaciones,l azos, cuidados…. Se creó la asociación Tabanka para dar respuesta a la discriminación legal a la que se veían afectados por aquel entonces, asistí a los ensayos de Batuko Tabanka, donde las madres se unían todas las semanas a practicar las canciones para sus eventos en diferentes puntos de Galicia. Mi madre y otras mujeres se juntaban para participar en diferentes cursos por lo que me apuntaba a mi hermano y a mí para que no estuviésemos solos en la casa sin nada que hacer o nos juntábamos los niños a jugar mientras terminaban las actividades. Cuando mi madre trabajaba y no podía atendernos como quisiera, había una red de apoyo entre las mujeres, por lo que nos niños nunca estábamos solos… Vi cómo las mujeres se organizaban, se apoyaban, creaban una forma de resistencia a la vida frente a la precariedad buscando opciones y soluciones colectivas. La mitad de la población caboverdiana está fuera del país, siempre se siente aquella saudade por sus tierras y, de alguna forma, traerlo consigo al lugar donde estas afincado es todo un reto, porque estar en Burela significa convivir con el pueblo gallego pero también con nuestras costumbres y cultura la cual llevamos a donde sea.

Hablando de eso, ¿teniendo en cuenta que has vivido en Galicia y ahora resides en Madrid, dirías que las necesidades , reivindicaciones y logros de la comunidad afro difieren mucho en un lugar u otro?¿y en qué aspectos convergen?

Para nada, siguen siendo las mismas, lo único que siento que cambia es el tiempo. el ritmo frenético de la ciudad nos separa y hace que sea más difícil y complejo ultrapasar sus barreras, ese tiempo modifica las estructuras de cómo nos relacionamos.


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¿Qué te traerías de Galicia aquí, en ese sentido? ¿Y viceversa?

Son muchas las cosas de Galicia que me traería aquí, pero solo una la que me llevaría de Madrid a Galicia: las opciones culturales que te ofrece la ciudad. Aún dentro de ese elitismo artístico occidental mayoritario, es posible encontrar joyas.

Hemos hablado del activismo ¿y qué hay de la parte artística a secas, cuándo, cómo y dónde comenzó?

Cuando era niña me gustaba mucho escribir pero sobre todo pintar y dibujar, aunque finalmente ganó la escritura. Me encantaba subir al desván y ver los libros que tenía mi padre, algunos de poesía portuguesa o kriola, manifiestos o  descubrir fotos de cuando aún ni siquiera había nacido….

Supongo que el punto de partida fue un concurso que hubo en sexto de primaria, por aquel entonces soñaba ya con la poesía. Tenía un vecino, Eloy ,que además de ir juntos a la misma clase, compartíamos ese amor por el verso y decidimos presentarnos al concurso. Ahí empezó la insistencia con la poesía y ya no nos separamos. Empecé tomando cursos de creación, compartiendo mucho con otros escritores, un alto porcentaje de ellos anónimos y con grandes aptitudes…

¿Y cuándo fuiste consciente de que lo que creabas tenía un impacto y un calado?

Creo que eso es algo que nunca dejas de preguntarte con cada trabajo, con cada creación, con cada proyecto, aunque en el momento de creación tampoco es que esté pensando en ello. Siento que es algo que decide el público

Cuando creas, ¿que te inspira? ¿Y a quién te diriges?

En realidad, siento que todo es inspirador, desde algo que he escuchado a alguien hablar, o el lenguaje y el uso de las palabras a la hora de comunicarnos y expresarnos, la música….Desde la naturaleza, hasta el ruido del despertador por la mañana, o una mosca cruzando por delante de mi cara, Me inspiran las palabras de mi madre y otras veces me rechinan los oídos, también bailar, cocinar, tocar algún instrumento…Hay personas inspiradoras, el cómo nos relacionamos con los demás… No sé si puede sonar extraño o no, pero las creaciones normalmente no están dirigidas a nadie en especial a no ser que haya decidido hacerlo. Si

tuviese que escoger a quién o quiénes están dirigidas, diría a mí misma, porque reflejan mis procesos de autoconocimiento, es mi forma de enriquecer y alimentar mi alma, es como me gustaría expresarlo o como me gustaría que me contasen alguna situación, por un lado y luego está el placer de poder compartirlo.

Tuviste un taller en uno de los grandes museos del Estado, ¿te ha costado hacerte hueco en una ciudad tan grande como Madrid?

Hacerse hueco no es tarea fácil, el proceso de aprendizaje es continuo pues sigo rompiendo con mis miedos y el apostar por el arte siempre dicen que es complicado y lo es pero ¿y todo lo que me aporta?, ofreces tu amor a la creación, tu forma y necesidad de expresar, tu perspectiva, tu forma de entender el mundo…estoy descubriendo a dónde me lleva y disfruto del proceso

¿Es posible apostar por vivir del arte en España? ¿Y por el arte con mensaje?

Apostar por vivir del arte es posible, otra cosa es que te salga rentable para poder subsistir de ello. No conozco a ningún artista que no tenga cientos de proyectos diferentes porque no sabes cuál va a funcionar mejor o peor, es una constante lucha por crear tu estilo y no ser una reproducción o una copia. No conozco a ningún artista que viva solo de su arte, al fin y al cabo, es un ámbito poco valorado, mal remunerado y precario muchas veces. Por el arte como mensaje, por supuesto y también por el arte con mensaje más aún. Considero que el arte posee un significado. Ahora, ya depende de cada una darle ese significado u otros.

¿Te animarías a dar algún consejo a las personas que, como tú, tienen mucho arte dentro pero no se atreven a liberarlo?

No soy nadie para dar consejos y los procesos de cada unx, aunque puedan guardar similitudes, también pueden ser muy diferentes pero si lo que a mí me sirve le puede servir a otra persona para que se atreva a dar el paso, diría que nunca dejes de avivar tus sueños y que impliques tu tiempo en alimentarlo y hacerlo crecer. Hay miedos naturales y otros inculcados, pero esos miedos naturales son parte del proceso, con el tiempo y la práctica desaparecen y nos ayudan a crecer y finalmente se acaban rompiendo las cadenas que algunas veces inconscientemente nos ponemos

¿Y a dedicarle unos versos a las mujeres negras activistas que vendrán detrás?

A ellas no me atrevo a dejar ningún mensaje, pero esto es lo que me repito :que no es fácil, que cansa, se necesita constancia, que los errores son para aprender de ellos, que no abandonen aunque es totalmente lícito el descanso ya que el activismo afecta a nuestra salud mental pero, realmente, cuando descansas solo lo haces superficialmente, ya que la violencia del racismo sigue su curso aunque te pares, te toca a la puerta diariamente. Así que es necesario tener las herramientas para combatirlo y esas herramientas las construimos

nosotras siendo las protagonistas de nuestras historias o haciendo protagonistas a las personas o situaciones que nos atraviesan

¿Hacia dónde caminas? ¿Próximos proyectos?

Poder combinar, experimentar y explorar con la poesía y otras áreas artísticas. Estoy probando cosas con vídeo, proyecciones, música experimental como crear beats para loopearlos y que sean las bases sobre las que recitar. Experimento con poner la palabra en movimiento, en realidad, cualquier cosa es una buena excusa para darle una forma. Siento la necesidad de crear con otros artistas afro, crear contenido sin estándares ni limitaciones. Por ahora, tengo un proyecto que se llama LoopeDVega con un gran amigo artista también, LuixKaf. Tenemos algún material en Youtube y, cuando estábamos en Galicia, hacíamos calle con Loops y nuestros versos, incluyendo tanto voces de desconocidos como de amigos que cantan o tocan algún instrumento. De vez en cuando, me invita una gran amiga, la cantautora LuaSua, a recitar mis poemas enlazados con sus canciones, hemos hecho algunos eventos dentro y fuera de Madrid . Por último, está el proyecto de Bienvenid@s a la Tierra, que es una acción poética musicalizada, en la que se cuestiona el uso del lenguaje racista que utilizamos a través de textos de creación propia. A la música me acompaña una gran amiga también, Alba Larrey, quien me ayuda con los arreglos musicales. Esta última pieza ha estado rondando en diferentes espacios de Madrid, Galicia y Barcelona desde su estreno en noviembre del 2018 en el Teatro Colón de Coruña. Estos serían los pilares, por decirlo así, en los que me encuentro envuelta.

En la situación en la que estamos me está siendo complicado cerrar los proyectos ya que están paralizados y tampoco tienes la seguridad de que vayan a seguir adelante ya que muchos de ellos se han suspendido. Sin embargo, con el confinamiento, tengo abiertos dos proyectos más, uno en el que estoy subiendo los videos a la cuenta de mi instagram, que se llama “Las mujeres de mi vida”, en la que hago un repaso íntimo a las mujeres que me han marcado de alguna forma, me han inspirado. Lo hago contando la historia de cómo las conocí o cómo sus formas de ser y estar me influeyeron de algún modo y por otro lado, aprovecho la oportunidad para darle publicidad. Voy a abrir una convocatoria para talleres online de escritura creativa para principiantes, para todas las que quieran iniciarse en el mundo de las letras o aquellas personas que necesitan herramientas para expresar en palabras lo que una lleva dentro a través del juego con dinámicas diferentes. El taller tiene un precio de 25 euros por 3 sesiones de hora y media repartidas en tres días, hay plazas para personas que no puedan afrontar el gasto pero desean hacer el curso y para más informacion que me contacten a través del correo artemisasemedo11@gmail.com o en la cuenta de Instagram @arte_sen_medo


Lucía Mbomío

Periodista, actualmente en “Aquí la Tierra” en TVE
Twitter @luciambomio 
Istagram: luciambomio


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