En la peluquería

No es fácil para una niña percibir que su pelo es considerado “poco real” escuchando a menudo frases del tipo “Vaya, parece que lleves una peluca” o “¿Si se te cae una trenza, te la vuelves a pegar con pegamento?” (comentarios hechos incluso por personas adultas) o bien que estas sean vistas como algo bonito pero no lo suficientemente común para ser aceptado y normalizado.

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Que bien hablas español

La traba que surge muchas veces en las personas adoptadas es la falta de identificación con el mundo en el que hemos crecido. Cuando los demás no nos reconocen nuestra propia cultura, aquella en la que nos hemos desarrollado y de la que hemos aprendido, surge un dilema; pues no nos sentimos ni de donde parece que somos ni de donde nos hemos criado.

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“No tiene sentido pensar que en EEUU se dan situaciones de violencia y apoyar en la distancia y, sin embargo, carecer de empatía con la gente del país en el que resides o del cual provienes”, sanitarix Guinea Ecuatorial

Las vidas negras importan también en países en los que el grueso de la población no es blanca y en donde el racismo no es la principal preocupación, pero sí los regímenes autoritarios, la falta de libertades o el reparto desigual de la riqueza que provoca que el acceso a una sanidad solvente, en pleno COVID19, o disponer en el quirófano de una cantidad suficiente de guantes, sea un privilegio.

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El ruido de mi piel

Mi piel a lo largo de mi vida ha hecho mucho ruido, comencé a escucharla a una edad poco avanzada, tenía más o menos 4 años según las cuentas con mi madre cuando recuerdo ciertamente una conciencia o al menos una identificación real.

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«Seremos amigas para siempre» o de las múltiples formas en que opera el racismo estructural

Un sistema que hace que solo sea capaz de imaginar a la única niña negra de la sala, su amiguita mas querida, como su empleada doméstica cuando sean grandes. El mundo en el que ella vive, es un mundo de abundancia, escuelas privadas y empleadas domésticas negras. Hasta hoy, es el único mundo que conoce.

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Cuando la diversidad implica un problema

Muchas veces he contado las situaciones de acoso que viví en las calles de Bariloche, sentía que relatar mi experiencia, era lo único que me daba un poco de alivio, a esa espantosa e indescriptible sensación que me invadía, sensación que con el tiempo y otros episodios de acoso, empezó a transformarse en miedo. Un miedo que termino con mi seguridad y confianza para actuar o hablar.

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Madre blanca: singularidad negra

En la conformación de nuestra humanidad nos es otorgada una serie de interseccionalidades, fortunas y fatalidades, suertes y artilugios que atraviesan nuestro trasegar; una pluralidad de singularidades que nos hacen quienes somos y configuran nuestro modo de ser y estar en el mundo. En mi caso, una de esas singularidades es mi madre.

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Disfrazar y representar

Escribir sobre prácticas escolares racistas no es un tema fácil. Se pueden herir susceptibilidades, si entendemos que las escuelas son un espejo de la sociedad y están diseñadas para perpetuar las condiciones de clase y privilegio.

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Diario de pandemia 5: El Miedo

Me dicen que puedo contagiarme en cualquier momento, con pasar al lado de alguien que lo está. Me dicen que hay informes que dicen que puede haber rebrotes, que mejor no salir, que me lave y me lave las manos, que me aleje de la gente. Que lleve mascarilla, guantes que no puedo comprar. Todo esto lo hacen desde tertulias televisivas donde están unos al lado de otros sin guantes ni mascarillas.

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Vida

Conocí a Lisha limpiando habitaciones de piso en Barcelona. << ¿Quién me iba a decir que sería una Kelly cuando aterricé?>>, me dijo una vez sonriente y agotada mientras intentábamos alizar las sábanas blancas de algún turista perdido por la ciudad condal. Lisha tenía los ojos más grandes que había visto jamás. Grandes, vivarachos, y tristes.

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