Desafíos de la mujeres negras migrantes en Chile (I)

En principio me gustaría agradecer a las compañeras de Afroféminas por permitirme representarlas en Chile, ya que desde este medio empezaremos a demandar lo actos racistas hacia los cuerpos de las mujeres negras en Chile. En consecuencia, abro la conversación sobre los diferentes desafíos que tenemos las mujeres migrantes en Chile y así mismo pretendo desmentir el imaginario colectivo que se tiene sobre la migración homogénea en Chile.

En primer lugar es necesario hacer énfasis en que la migración tiene diferentes aristas partiendo del género y la raza, y que por lo mismo, una mujer negra inmigrante en Chile, como diría el gran filosofo Frantz Fanon, comienza automáticamente a habitar la zona del no ser.

El texto que a continuación presento, es un criterio personal a raíz de una investigación que realicé en el año 2018 sobre la situación socioeconómica de las mujeres negras migrantes en el territorio. Para así, analizar algunos ejes de opresión que se interseccionan, muchas veces de una manera inherente (género, clase, raza, idioma y nacionalidad). Así mismo, analizo cómo los movimientos feministas y diferentes organizaciones migrantes y promigrantes están abordando estos temas.

Auto-identificación, aborto, acceso a la educación superior, falta de redes de apoyo, violencia institucional, violencia machista-racista-clasista e invisibilización en el movimiento feminista, son parte de la lista de desafíos que presento y que, como movimiento feminista negro estamos empezando a abordar. En esta primera parte, abordaré dos desafíos: auto-identificación. aborto, salud sexual y reproductiva.

Uno de lo problemas más graves, es la falta de auto-identificación étnica. Esto a su vez concurre en la pérdida de las costumbres culturales y de identidad estética desde una posición política y reivindicativa. Las brechas históricas mentales con las que hoy nos enfrentamos son parte de la herencia que dejó el colonialismo, generando representaciones sociales totalmente racistas y que aún por causas exógenas están insertas en la comunidad afrolatina, especialmente en la aceptación de un canon de belleza que se supone ya está establecido, particularmente en Chile, país que históricamente ha negado sus raíces indígenas y negras.

El hablar de la auto-identificación de la mujer negra muchas veces pasa por algo estético-político, donde no se conciben a sí mismas a raíz de un imaginario colectivo que ha sexualizado, erotizado y entorpecido a la mujer negra. Quiero recalcar que los sistemas educacionales en América Latina no se han preocupado por generar una conciencia negra, es decir, no permiten al sujeto negro y a la sociedad en general desvincular al ser negro de ser esclavo a esclavizado, o la mujer salvaje a mujer negra pensadora. Por lo mismo, es importante realizar proyectos o encuentros como “Tejiendo esperanzas” en Colombia o “Mi turbante, mi historia” en Chile, donde se reivindica nuestra estética desde una memoria ancestral y se empieza a hablar de un activismo estético.

Es muy importante ver a las mujeres migrantes negras en toda su complejidad y alteridad histórica desde su lugar de origen para hablar de aborto, salud sexual y reproductiva. Considero que es necesario ver el aborto y su despenalización como algo más que el derecho a elegir, es decir, ver la situación sociopolítica y económica de las mujeres negras en América Latina, donde la situación migratoria se añade a la ecuación.

La realidad de la mujer negra inmigrante en Chile, tristemente está llena de pobreza y vacíos en el acceso a la salud, y si lo comparamos con otros países del sur, la situación no va a ser distinta. Esto tiene que ver con las estructuras de poder y sus políticas actuales coloniales. En Chile, es muy difícil hablar de acceso a los Derechos Humanos básicos para la población migrante afrodescendiente, ya que no hay datos por condición étnico-racial que nos permita ver desde la institucionalidad el acceso a dicho derecho. Sin embargo, en la investigación pude hacer un análisis cualitativo con testimonios que informan de la negación de atención por idioma y/o situación migratoria, donde en ambos casos, por ley debería ser atendida. Esto demuestra que en los centro médicos se está reproduciendo un estereotipo racista y que está afectando verdaderamente la salud y situación migratoria de las mujeres negras. Lamentablemente, la información de salud sexual y reproductiva no llega a la población migrante negra, específicamente a las mujeres, empezando por que no son atendidas en los centros de salud públicos, a esto le podríamos sumar la falta de redes de apoyo feministas y las largas jornadas de trabajo que no permiten un acercamiento a dicho centros.

Los dos anteriores desafíos que presento, fueron realizados bajo diferentes encuestas, experiencias propias y conversaciones con compañeras negras activistas. que hoy se sumergen en el feminismo negro chileno para empezar a derribar estas aristas y a ejecutar planes de acción.


Juliette Micolta

Representante de Afroféminas en Chile Activista, modelo, emprendedora.

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3 Respuestas a “Desafíos de la mujeres negras migrantes en Chile (I)”

  1. Hola Juliette!
    he leido my atentamente tu relato, sigo a afromeminas desde hace un tiempo y me encanta y apoyo su lucha.

    Te creo y mucho la realidad que contás que acaece en Chile, de hecho, como bien dijiste, la discriminaci{on en la población chilena no se circunscribe exclusivamente a la población migrante y negra, sino que es sufrida entre los propios compatriotras por ellos mismos. En cuanto a que lo que ocurre en Chile respecto del acceso a la salud no comparto que en toda sudamerica sea igual, soy argentina y aunque reconozco que mi país esta ne llamas por el nefasto gobierno actual, la salud publica aquí es gratuita y ojala siga siendolo por siempre, al igual que la educación. No sé si residiste aqui en Argentina, pero lo que te digo es verdad. Mi esposo es senegales y nunca le han negado atención, asi mismo paisanos de el, se han atendido en hospitales publicos, incluso se han realizado cirugias mayores sin pagar, y me alegra muchisimo poder decirlo.

    te envio un gran abrazo y fuerza para continuar adelante por los derechos de todas las afrofeminas!