Cuando ni el terremoto de mayor magnitud del siglo remueve las estructuras sociales
El pasado 10 de agosto, un terremoto con epicentro en San José del Palmar, Chocó, afectó al suroccidente colombiano. El sismo, de magnitud 7,4 y con una profundidad de 103 kilómetros, tuvo una característica que resulta importante para entender sus efectos: al tratarse de un evento profundo, la energía sísmica se propagó en una amplia extensión del territorio, pero parte de ella se disipó antes de alcanzar la superficie. Esto contribuyó a que, pese ser el sismo de mayor magnitud registrada en Colombia en el siglo XXI, sus efectos fueran diferentes a los que podría haber producido un terremoto de magnitud similar y menor profundidad.
Adicionalmente, experiencias previas como la del terremoto de Popayán (1983) o de Armenia (1999), han permitido, aún medio de toda la informalidad con l...




















