Más amor y menos discriminación
Me gusta contar historias. Disfruto el poder transportar lo que vivo diariamente a estas líneas que se han convertido en confidente de las situaciones diarias a las que me expongo, o se exponen mis familiares y a amigos.
La historia de hoy viene de muy cerca. Tan cerca que he vivido en carne propia la experiencia de esta joven madre que, decidió tener un bebé, pero lo que no imaginó era que aquel niño iba a ser objeto de escrutinio de no pocos que aún persisten en mantener las diferencias del color de la piel.
La madre negra, el niño blanco, yo no veo ninguna anormalidad, pero la sociedad se empeña en perpetuar las diferencias y con ella la discriminación. Constantemente la madre es víctima de burlas, comentarios desagradables, caras extrañas, gestos de desaprobación, rostros qu...




















