
La resiliencia no es una palabra de moda. En el contexto del antirracismo, la resiliencia no habla de aguantarlo todo ni de adaptarse a la violencia. Habla de resistir sin desaparecer, de sostener la dignidad cuando el entorno insiste en negarla, y de transformar el dolor en acción política y pedagógica.
Desde hace años Afroféminas trabaja contra el blackface en el Estado español. No como un gesto simbólico ni como una polémica puntual, sino como un proceso largo de educación antirracista, de acompañamiento a personas que denuncian en sus pueblos, de recopilación de datos, de diálogo con instituciones y de señalamiento cuando el diálogo no basta.
El blackface no es una «tradición inocente». Es una práctica racista que reproduce estereotipos coloniales, deshumaniza a las personas negras y normaliza la burla, la caricatura y la exclusión en espacios festivos que se presentan como familiares y comunitarios. Por eso, combatir el blackface no es atacar la cultura popular, muy al contrario, es defender el derecho a existir sin ser ridiculizadas.
La resiliencia antirracista no se construye en silencio. Se construye cuando mujeres negras y aliadas en pueblos pequeños deciden hablar, aun sabiendo que serán señaladas. Cuando madres explican a sus hijas por qué ese «rey negro» pintado no es un juego. Cuando se insiste año tras año, aunque los avances sean lentos y las resistencias muchas.
En Afroféminas sabemos que la educación antirracista necesita recursos, tiempo, energía, herramientas y acompañamiento. Y también sostenibilidad económica para que este trabajo no dependa únicamente del desgaste personal de quienes lo sostenemos.
En el marco de nuestra campaña contra el blackface, hoy damos espacio a una colaboración con LUSH España que conecta resiliencia, cuidado y compromiso político. LUSH ha creado Resilient, una bomba de baño diseñada específicamente para apoyar el trabajo antirracista de Afroféminas. El 75% del precio de venta se destina directamente a financiar nuestra labor educativa y comunitaria. Puedes adquirirla a través de este banner:

La resiliencia también es cuidarse para seguir. Cuidar los cuerpos cansados de explicar siempre lo mismo. Cuidar la salud mental de quienes reciben insultos por denunciar el racismo. Cuidar a las comunidades que resisten sin reconocimiento.
Los beneficios de esta colaboración financian talleres de educación antirracista en centros educativos, materiales pedagógicos para familias y comunidades, y recursos de apoyo para personas que enfrentan situaciones de racismo en sus entornos. Creemos en el compromiso sostenido, en la coherencia y en la responsabilidad política de no banalizar ni mercantilizar las luchas.
Este texto no es una celebración.
El blackface sigue existiendo. La resistencia antirracista sigue siendo necesaria. Y la resiliencia, cuando es colectiva y consciente, sigue siendo una herramienta de lucha.
Seguimos.
Afroféminas

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