¿Qué significa ser afrodescendiente en un país étnicamente diverso?

En Perú se observa un fenómeno peculiar; a diferencia de países  como Estados Unidos, donde se reconoce a los afrodescendientes como “negros” en sí mismos, existe autoidentificación y diferenciación entre los mismos afrodescendientes (afroamericanos y africanos, por ejemplo), en Perú pareciera ser que tenemos un chip que se transmite de generación en generación y que se expresa en la frase “todos somos mestizos” o como coloquialmente se dice aquí “el que no tiene de Inga, tiene de mandinga” haciendo referencia a que no existe una etnia pura, que no está bien que te identifiques con una porque tú eres el resultado de una mezcla de cultura y genética, que los peruanos  tenemos de todas las sangres y que, por ese hecho, no existe el racismo y no está bien hablar de ello porque todos somos iguales y, en teoría, tenemos el mismo trato.

Entonces, ¿qué significa ser negro en un país pluricultural como el Perú? Significa que cuando hablas con alguien y le mencionas que te identificas como afrodescendiente te encuentres con miradas asombradas e incluso indignadas acompañadas de comentarios como “pero tú no eres negra, no eres tan oscura”, “todos somos iguales, tenemos de todas las razas” o “¿Qué te hace pensar que eres afrodescendiente?” Y es que resulta curioso como todo el mundo me señala por mi cabello y mi color de piel, enquistándome en estereotipos como “debes bailar bien” o “cocinar muy bien”, es curioso cómo te reconocen diferente, pero no quieren reconocer la idea de la visibilidad de las etnias y la importancia de autoidentificarse para la generación de alternativas que reduzcan estas brechas raciales que se vienen arrastrando desde la época colonial.

En mi país resulta vergonzoso, incluso, identificarse como andino o negro porque aquí ser negro es malo, está mejor decir que eres mestizo porque eso implica que has “mejorado la raza”, implica negar de cierta forma tu fenotipo, implica invisibilizar costumbres, tradiciones y rituales que históricamente nos representan, pero que se fueron dejando atrás por encajar en el pensamiento de “todos tenemos de todos”, por lo que no está bien ser visible, no está bien sentir orgullo de tus raíces porque eso implica que desvalorices a la riqueza étnica que nos caracteriza; pero sobre todo, implica que el racismo entre peruanos étnicamente diversos siga existiendo y sigamos siendo invisibilizados con frases como “el que no tiene de Inga, tiene de Mandinga”.


Yesenia Martinez

Afrodescendiente, feminista y estudiante de psicología. Lima,  Perú 

Instagram: @yesenia.margot 

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