«El cosmos desordenado»: Racismo y supremacía blanca en la ciencia


La raza está en todo. El impacto de los conflictos raciales se filtra en cada ámbito social: salud, educación, justicia y política. Nos encontramos divididos por líneas raciales profundas, pero a veces poco visibles, que persisten de manera constante, sin importar nuestros intentos por distanciarnos de ellas.

Los datos no reflejan las raíces más arraigadas y ocultas de los problemas generados por el racismo. El peso del estrés racial puede ser abrumador para las personas afrodescendientes. Existe la ilusión de que ciertos espacios podrían minimizar la importancia de la raza, como la comunidad científica. Esto es lo que aborda el libro de Chanda Prescod-Weinstein «El Cosmos desordenado» que acaba de publicar Capitán Swing traducido al castellano.

Prescod-Weinstein nos muestra un mundo que refleja las problemáticas del exterior. Nos enfrentamos a una realidad desalentadora: la omnipresencia del racismo. Evadirlo es inútil; es tan ubicuo como el aire que respiramos.

Los negros a menudo nos sentimos cohibidos dentro de nuestras comunidades si disfrutamos de pasatiempos que se nos suponen ajenos, como la observación del cosmos. Parece que debemos enfrentar los desafíos del racismo antes de permitirnos disfrutar. Sin embargo, incluso la militancia no garantiza la felicidad, más bien al contrario. Existe una expectativa no escrita de que los negros no pueden escribir sobre su profesión sin incorporar cómo el racismo ha influido en sus vidas. Esto puede ser agotador tanto para lectores como para autores. Sin embargo, discutir estos temas incómodos es una oportunidad de aprendizaje y enseñanza.

«El cosmos desordenado» ofrece una visión singular del fascinante mundo de la física desde la perspectiva de una física feminista negra. Aunque la física se presenta como sorprendente e inspiradora, toma un segundo plano frente a los conflictos enfrentados por Prescod-Weinstein en la comunidad científica. Su historia, criada en el Este de Los Ángeles con una diversidad cultural que abarca afroamericanos, negros caribeños, judíos de Europa del Este y estadounidenses, expone las luchas que ha enfrentado. Sus rasgos físicos y culturales, divergentes del estereotipo masculino blanco, han sido cuestionados a lo largo de su carrera.



La obra destaca la violación como un tema central. En el capítulo «La violación es parte de esta historia científica», Prescod-Weinstein relata su propia experiencia de agresión sexual por parte de un mentor anónimo, un incidente que afectó su trayectoria científica. Decide no revelar la identidad del agresor por temor a ser recordada por ese hecho en lugar de por su arduo trabajo y contribuciones al campo. El libro revela el silencio sobre la violencia y señala las contribuciones poco éticas de la ciencia al totalitarismo racial.

El libro no solo se dirige a personas negras y racializadas, mujeres que quieren trabajar en la ciencia o a la comunidad científica en sí. Es una lectura esencial para todos interesados en la justicia social y la rendición de cuentas en espacios de poder, narrado por una mujer negra que ha transitado en los círculos de la física, un área escasamente transitada por mujeres negras. Prescod-Weinstein no evade la discusión sobre cómo se ve la ciencia bajo la supremacía blanca.

«El Cosmos desordenado» es crucial no solo por su contenido científico, sino por sus revelaciones sobre un segmento poco abordado de la academia y la ciencia. Nos recuerda que el racismo permea todos los aspectos de la sociedad, por más sutil que parezca desde fuera. Surge la pregunta: ¿puede alguien ser científico y feminista negra al mismo tiempo? Chanda Prescod-Weinstein no tuvo otra opción. Su compromiso con la justicia social no puede desvanecerse ante las acciones de la sociedad. Su amor por la física puede quedar en segundo plano ante la necesidad de justicia social, pero para muchos, su amor por la ciencia es un faro de esperanza ante la adversidad.

Chanda Prescod-Weinstein es una cosmóloga reconocida, profesora de física y astronomía en la Universidad de New Hampshire y miembro principal del cuerpo docente de estudios sobre la mujer y el género.  Es además una física galardonada, feminista negra y activista. Negra y judía, ha sido la primera mujer negra en… en muchas ocasiones.

Afroféminas


Deja un comentario