Mi color no justifica que me vean como objeto de placer

Vivimos en un mundo que constantemente nos expone a las más deplorables formas de violencia y racismo. Las mujeres negras somos el “blanco fácil” de quienes intentan denigrar nuestra figura por considerarnos una raza inferior. Y no basta con que nos denigren, tenemos que sobrevivir en  sociedades  que continuamente nos sexualizan y nos convierten en víctimas de no pocos que nos ven como objetos de placer y deseo.

Vía Pexels

Me enfurece mucho que se patentice la idea de que las mujeres negras somos fogosas, sexys, candentes, provocadoras; esta afirmación está tan arraigada, que en la mayoría de los casos es la justificación que usan muchos para lacerar nuestra integridad como mujer, vulnerar nuestro espacio y violentarnos de las más disímiles formas.

La hipersexualización de las mujeres y las niñas negras tiene sus raíces en el racismo. En el período de la esclavitud se perpetuó la idea de que las mujeres negras tenían un apetito insaciable por el sexo, eso fue utilizado por sus dueños para justificar las violaciones que constantemente sufrían.

Fue en el período de la esclavitud donde se sentaron los primeros estereotipos hacia las mujeres negras. Calificadas como promiscuas, eran puestas para ser subastadas desnudas, estas acciones reforzaron la idea de que las mujeres negras eran sexualmente obscenas e impuras.

Lo más triste de todo, es que aún en pleno siglo XXI seguimos siendo víctimas de la hipersexualización, aún se nos ve como objetos de deseo para complacer la pretensión de no pocos que pretenden erotizarnos y deshumanizarnos. Diariamente nosotras, mujeres negras tenemos que hacer frente a estas situaciones, ¿es tan difícil entender que somos seres humanos, que también exigimos nuestros derechos de convivir en una sociedad donde no se nos señale constantemente y se nos juzgue por estereotipos anquilosados en la mente de muchos?

Somos cosificadas, y necesitamos parar esa violencia. Es hora de derribar esos estereotipos que nos exponen constantemente a la violencia física, las agresiones, el acoso y la discriminación. Mi color de raza no justifica que me vean como objeto de placer.


Zaida Fabars

Cubana, estudiante de Periodismo y amante de la radio.


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