Para nosotras, pero sin nosotras

” El problema con el que todos vivimos ”, Norman Rockwell, 1963. Óleo sobre lienzo, 36″ x 58 «. Ilustración para «Look», 14 de enero de 1964. Colección del Museo Norman Rockwell. © NRELC, Niles, IL «.

Para entrar en materia; el pasado miércoles el Ministerio de Igualdad nombró directora general de Igualdad de Trato y Diversidad Étnico Racial a Alba González Sanz. Los colectivos antirracistas y los activistas expresaron su malestar ante esta designación, ¿el motivo? Alba González no es una persona racializada, por lo que ella misma tras reflexionar, decidió renunciar al puesto motu proprio. En su lugar, Rita Bosaho diputada de Podemos y primera mujer negra en ocupar un escaño en el Congreso, ha sido elegida para ocupar el puesto.

Empiezo el día con el siguiente titular en el diario El español: “Primera crisis en el equipo de Montero: su directora de Diversidad Racial se va por no ser negra”. Respiro hondo. 

No, no se va por no ser negra. No se va porque tengamos la piel muy fina. Ni tan siquiera por discriminación positiva. Se va por dignidad, comprensión y empatía con la lucha contra el racismo. En una sociedad avanzada y comprometida la primera opción para un puesto de estas características hubiera sido una persona perteneciente al colectivo. Como hecho simbólico de voluntad de cambio, porque los símbolos importan. Me veo en la obligación de volver a la manida equiparación con el feminismo. ¿Se imaginan la designación de un hombre al frente del Instituto de la Mujer? ¿Tendría sentido?

¿Saben por qué una persona racializada no fue la primera opción? Porque seguimos siendo invisibles. Porque, a pesar de que algunas de nuestras demandas hayan entrado en la agenda política, no somos una prioridad. No implicamos un alto rédito electoral. Y porque entre las personas que tomaron la decisión para asignar el cargo no había ninguna persona no blanca que pudiera aportar su perspectiva. Por eso es necesaria la inclusión, por eso un organismo como este debe estar capitaneado por alguien que aporte nuestro prisma.

Una de las denuncias de la lucha antirracista es el aislamiento de las personas racializadas en la esfera política, en la vida pública y en la toma de decisiones. Y cuando por fin se crea un organismo para velar por nuestros intereses se nos pretende excluir de liderarlo. Eso también es un síntoma. Permitirnos puestos de responsabilidad también es una declaración de intenciones.


Amavi Akakpo

Periodista. Redactora de Afroféminas. Presenta el programa Soultown en Unika Fm.

Instagram:@aatinajero

Twitter:@AmaviAkakpo

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