“Otra para quitarnos el oxígeno, aprovecharse de la sanidad y robarnos los hombres”

“Otra para quitarnos el oxígeno, aprovecharse de la sanidad y robarnos los hombres”
Donando sangre

En una sala de espera clínica. Entro, saludo con un “Buenos días” general, firme, alto y claro y me siento en uno de los asientos libres cerca del corcho informativo para leer las actualizaciones mientras espero.

Sin embargo, mientras me estoy quitando la chaqueta, la información de una
estructura atormentada por los prejuicios y la desinformación me ataca por el lado
contrario, y la señora sentada un par de asientos a mi izquierda comenta:

“Ale, otra que viene a quitarnos el oxígeno, a aprovecharse de la sanidad española y
ya de paso robarnos los hombres para quedarse aquí y vivir a cuerpo de rey”

Me quedé paralizada unos segundos, quería responder con una reprimenda a aquella
señora que estaba faltando al respeto no solo a mi presencia, sino a la de cualquier
persona negra, a la de cualquier mujer de etnia diferente con un racismo anquilosado
con la se hubiese cruzado en cualquier espacio como éste o similar.

Sin embargo, eramos de la misma especie, la humana, nadie se había movido ni un
ápice de su asiento ni de su postura para rebatirle nada; también es cierto que era la
única negra en la sala, no la más joven, pues éste comentario vino de una mujer de no
más de unos 40 años, acompañada por otra mujer unos años más mayor y una
pequeña persona en un carro de bebé.

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Pensé en quedarme sin responder al comentario, total yo, aquí soy como el punto
negro de la diana. Pero luego pensé en mujeres que me inspiran, en personas que me
han dado tantas y tantas herramientas para frenar los racismos y los sexismos.
Decidí tener paciencia, por orden de hora a mi me tocaba entrar a la consulta antes, así
que me senté, inspiré varias veces… Cogí mi móvil y busqué una imagen que trataba el
tema del racismo, la copié en un documento dispuesta a responder al racismo pero de
un modo directo, tajante y educativo, porque si estaba en aquella sala de espera con
un bebé no sería por estar libre de alguna dificultad relacionada con la circulación y la
sangre o suya o la de su descendiente, así que puede que mi texto y la imagen le
fueran cercanas para entender el daño que hace su racismo y prejuicio. Lo preparé
todo, para cuando me nombraron para entrar en el despacho médico, le pedí a la
doctora si podía ayudarme con una receta muy importante para la salud social y
pública, la doctora se preocupó, pero no quise influir en su actitud, simplemente le
comenté si podía hacerme lo siguiente en una especie de receta para la persona
racista, y así lo hizo e imprimió. Y lo siguiente es una adaptación para guardar el
derecho profesional y de intimidad:

“Querida humana blanca,

Espero que algún día tengas la oportunidad de no sentir miedo a compartir espacios
públicos con personas de diferente etnia, espero que dejes de ahogarte por falta de
oxígeno no por presencia de otras humanas como yo, sino por la asfixia que te
provocan tus fobias irracionales, espero que tu bebé transgreda tus ideas racistas y
tenga amistades diversas, porque ahí encontrará la riqueza que tú no has encontrado
hasta ahora; pero sobre todo sobre todo deseo que si alguno de los dos precisáis
sangre para vuestra mejora de salud (porque sino no estaríais en esta sala) que te
pares y pienses bien que puede que la transfusión esté siendo de una persona con
rasgos físicos parecidos o similares a los míos, y espero que ahí valores un poco más
que el oxigeno no se puede quitar ni de la sangre, que la sanidad es más que universal
y que en los lugares donde convive la multiculturalidad y multietnicidad no se roba, se
comparte y se expande aún más la riqueza de la diversidad humana.

Deseo de corazón, de donde a ambas nos recorre sangre, que no agraves tu salud o la
de tu bebé por ponerte a buscar de quien es la sangre-”blanca”.

 

Sara del Arco. Foto: Berta Delgado

 

Sara del Arco

Promotora de sexualsnap.es, educadora salud sexual y terapeuta promoción del bienestar bio-psico-social en la sexualidad.

2 comentarios

  1. Magnifico! lo comparto. Como mediadora intercultural me parece un mensaje de lo más potente.
    En vez de rabia, inteligencia y sensibilidad. Las palabras pueden crear la realidad que necesitamos.
    Un abrazo amoroso, compañera!

  2. Explendido argumento el tuyo. Te felicito por ello .. !!!!
    No hay duda de haber demostrado una gran sensibilidad hacia la raza humana.

    Por encima de todo … Humanidad.

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