sábado, mayo 9

Mis dudas con la afroespañolidad

Foto resultado de una performance del artista cubano Manuel Mendive durante la 11 Bienal de la Habana.

Cierta vez mi hermano, un hombre negro, latinoamericano y que reside en Miami se animó a asistir a un concierto de Lionel Richie. No sé cuál fue el impacto que tuvo este cantante en España, pero allá, de dónde yo vengo, junto a Earth, Wind & Fire y otros más, eran como dioses.

Ir a un concierto de ellos supongo que era muy similar a lo que sentí cuando vi un Picasso por primera vez en El Prado. Toda la vida mirando las imágenes en libros, creciendo con ellas, pero sin poder verlo de verdad.

Y así fue. Cada canción para mi hermano significó recuerdos, emociones, nuestra niñez, un trozo de vida que no volverá. Había mucha gente, como es natural. Le acompañaron algunos amigos,  nostálgicos como él.  Hablaban en castellano y fue así como se descubrieron.

Earth, Wind & Fire

Algunos de los negros que disfrutaban como ellos, al escucharles les preguntaban extrañados que qué hacían allí, ¿de dónde conocían a Lionel Richie? Y obviamente aunque nada de estas cosas importaban mucho, ya no era igual, ellos no eran americanos de nacimiento y la situación planteaba la absurda paradoja que siendo tan lejanos, ¿cómo iban a tener algo en común? ¿Cómo si nací en «América», voy a tener algo que me una con otros negros que nacieron nada más y nada menos que en el Tercer Mundo, donde parece que los estudios son menos y  los conocimientos también? Dónde las titulaciones parecen que se regalan y  la gente se expresa tan mal porque no lo hace como yo.

Gústenos o no es una realidad:  una parte de la comunidad afroamericana no considera como igual a un negro de origen latino. Precisamente hablamos aquí de la película «Negrita», un trabajo audiovisual  realizado por chicas negras «afrohispanas» y que denunciaba esta situación.

Lo siguiente es una experiencia personal. Asistí a una celebración dónde la mayoría eran africanos. Y para mi sorpresa no me consideraban parte de su “tribu”. Yo no era africana y se me hizo saber muy bien. A pesar de que me acerqué porque compartíamos espacio, celebración, nunca encontré una puerta abierta. Decididamente para ellos yo no era una igual.

¿Clasismo? ¿Pues quién sabe? ¿Racismo? Tampoco lo sé. Eso sí, la sensación era idéntica. Es triste que reproduzcamos exactamente lo mismo que tanto criticamos. No sé si está demostrado, pero lo cierto es que las personas que más han sufrido el racismo, terminan siendo más racistas. ¿Y dónde he visto los primeros síntomas en España? Cuando oyes en boca de negros y negras nacidos en España cosas como “yo me crié diferente, con cariño en casa, bla, bla, bla” o la absurda manía esta que si no naces en África no se logra entender por qué hablas de negros.  Me pregunto si esto irá increcendo cuando surja una clase media negra española. La historia suele repetirse y desgraciadamente ya no tengo dudas.

Autora: Antoinette Torres Soler.

Directora de Afroféminas

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9 comentarios

  • Panameña

    Pues yo he tenido la misma experiencia, entristece ver como la acepción en la comunidad negra es el pan nuestro de cada día, de esta manera se hace más difícil lograr que la tolerancia y la aceptación de que todos somos una sola raza (humana) llegue a ser un hecho. Tan solo este fin de semana viví una vez más en carne propia el hecho, al compartir la mesa con una chica negra mixta (pues el término mulata para mi esta en desuso desde que tuve conocimiento de su verdadero significado) que en el momento en el que uno de los comensales hizo referencia a un comentario en el que se refería a nosotras (en terminos de color), la chica hizo hincapié en que ella era mixta, por lo cual entre ella y yo había una diferencia, a mi la verdad su observación me hizo deducir su baja autoestima y el gran rechazo que siente a sus genes negros.

    Ya han sido tantos los episodios y comentarios de africanos-as que me excluyen haciendo referencia a que los afrolatinoamericanos no nos sentimos orgullosos de nuestra herencia o de nuestra identidad, que he dejado todo este rollo a un lado, situandome a favor de los que cada día tratamos de hacer algo para que la barrera discriminación en todo su sentido sea derribada, ponerme en la postura de rechazo por aquellos que buscan diferencias en vez de igualdad no está en mi sentir

    Considero que la discriminación es un mal que aqueja a la humanidad y cuyas raíces son tan profundas, complicadas que si escrutamos sus orígenes veremos que aqueja a todos sin distinción de etnia, pues han sido muchos los incidentes a traves de la historia en los cuales la acepción ha estado presente aún entre individuos que comparten las mismas afinidades raciales; pero que han sido capaces de hacer genocidios fundados el odio producto de la intolerancia por creencias absurdas.

    Esto no quiere decir que yo acepto el hecho como tal, pues como lo he mencionado soy de las que cree que estamos en vías de la conscientización ya que medios como están contribuyendo a la educación y la divulgación de mensajes que nos lleve a la reflexión sobre nuestra conducta ante el tema, de forma tal que vamos logrando un avance.

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