
Anny Ocoró Loango murió el pasado martes, 27 de octubre de 2026, a solo unos días de cumplir lod 48 años. Nacida en Cali, Colombia, y radicada en Argentina, dejó una huella profunda en las ciencias sociales latinoamericanas y en las luchas por la justicia racial. CLACSO la despidió como gran representante del movimiento afrodescendiente en América Latina, y el Proceso de Comunidades Negras de Colombia la nombró intelectual y lideresa, docente, investigadora y defensora de la educación propia.

Nació en Cali el 6 de noviembre de 1978. Se licenció en Ciencias Sociales en la Universidad del Valle en 2003 y trabajó como docente de secundaria. En 2007 llegó a Argentina tras postularse a una beca para cursar una maestría en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), donde más tarde cursó también el doctorado. El Ministerio de Educación argentino becó su maestría y el CONICET su doctorado. Sus primeros trabajos en Argentina fueron como docente de apoyo escolar y de talleres, y más tarde empezó su carrera en la universidad.
Su tema de investigación nació de su propia experiencia vital. Contó que fue descubriendo lecturas y reconstruyendo la historia negra de Argentina mientras atravesaba la experiencia de ser negra en la ciudad. Esa vivencia le dio herramientas y valor para cuestionar las miradas de extrañeza que recibía y preguntarse qué procesos históricos las explicaban. «Investigar para mí fue un acto de liberación».
Esa idea atraviesa toda su obra. Analizó cómo la escuela argentina mostró a la población negra en los actos del 25 de mayo, primero como figura heroica y después como figura decorativa y estereotipada. Estudió también cómo se la trató entre la barbarie, la exotización, la invisibilización y el racismo de Estado, una negación histórica que se refleja en la historia de la comunidad afroargentina y su representación en los medios.
Después puso el foco en la educación superior. Estudió los cupos especiales para afrodescendientes en la Universidad del Valle en 2017, y en 2019 escribió sobre las tensiones, luchas y aprendizajes de los y las investigadoras negras en la educación superior. Ese mismo año firmó con Elizabeth Castillo Guzmán un análisis del racismo y las violencias de género en la educación superior colombiana a partir de las trayectorias de cuatro mujeres afrodescendientes. Es una discusión que también llegó a las aulas de la Universidad de Buenos Aires con una materia sobre los derechos de las comunidades negras en Argentina desde una perspectiva afro.
Como investigadora asistente del CONICET trabajó las trayectorias educativas de mujeres afroargentinas y afromigrantes en la educación superior desde una perspectiva interseccional. En el volumen Libertad académica en las Américas, de CLACSO, participó en un capítulo sobre el papel de las personas afrodescendientes en las luchas contra el sexismo y el racismo en el campo académico.
Dio clases de grado y posgrado en universidades argentinas como FLACSO, la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y la Universidad del Salvador. Formó parte del equipo del Programa Educación Superior y Pueblos Indígenas y Afrodescendientes en América Latina y de la Cátedra UNESCO de la UNTREF, y fue consultora del PNUD, UNESCO, MERCOSUR y SEGIB.
En CLACSO fue docente de la Especialización en Estudios Afrolatinoamericanos y Caribeños, coordinó el Diploma Superior en Reparación histórica y perspectivas afrodiaspóricas en la era digital y co-coordinaba grupos de trabajo. Era también investigadora de sus Programas de Libertad Académica y docente de las Escuelas Más allá del Decenio de los Pueblos Afrodescendientes, en las que participó hace poco en México. Formó parte del equipo de especialistas que elaboró las recomendaciones sobre educación superior, diversidad cultural e interculturalidad para la CRES 2018.
Fuera de las aulas tejió redes. Presidió la Asociación de Investigadores/as Afrolatinoamericanos/as y del Caribe (AINALC), integró la Asociación Tertulia de Mujeres Afrolatinoamericanas (TeMA) y coordinó la Comisión de Mujeres Afrolatinoamericanas de la Red Interdisciplinaria de Estudios de Género de la UNTREF.
Según CLACSO, dedicó su trayectoria a cuestionar el racismo estructural, a visibilizar las contribuciones históricas y culturales de las comunidades afrodescendientes y a defender el derecho de las mujeres negras a producir conocimiento y a ocupar espacios académicos. Su nombre se suma a la genealogía de intelectuales y pensadoras feministas negras, pensadoras que escribieron desde la experiencia específica de las mujeres negras.
CLACSO afirma que su legado intelectual y político seguirá acompañando las luchas por una América Latina y un Caribe más democráticos, plurales y libres de racismo, y cerró su despedida con un «Hasta siempre, Anny».
Redacción Afroféminas

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