Diario de pandemia 5: El Miedo

Foto EFE

Miedo. El miedo nos persigue, es incontrolable y hacemos, decimos y pensamos cosas que nunca sospechamos. El miedo es la sensación más presente en esta crisis.

Al principio tuve miedo al contagio. La nube del virus, desconocida en sus efectos y consecuencias, se extendía como una mancha. Miedo atenazador, aderezado con películas de mundos que desaparecen en un abrir y cerrar de ojos. El miedo a enfermar y morir.

Luego vino el miedo al desabastecimiento. En España, por esas cosas tan nuestras, lo convertimos en un temor incontrolado a no poder limpiarnos el trasero. Peleamos como si no hubiera un mañana por conseguir un paquete de 32 unidades de papel higiénico. Pero es que no había un mañana.

Cuando me quedé sin empleo vía ERTE tuve miedo a quedarme también sin medios económicos. Ahora se ha convertido en miedo al futuro, con unas perspectivas macro que nos dicen aterradoras, sobre todo para los micro.

El miedo nos vuelve controlables. Lo alimentan a diario en los medios donde decenas de “expertos” nos ponen en alerta, una y otra vez. 

Me dicen que puedo contagiarme en cualquier momento, con pasar al lado de alguien que lo está. Me dicen que hay informes que dicen que puede haber rebrotes, que mejor no salir, que me lave y me lave las manos, que me aleje de la gente.  Que lleve mascarilla, guantes que no puedo comprar. Todo esto lo hacen desde tertulias televisivas donde están unos al lado de otros sin guantes ni mascarillas. 

Me dicen que la ruina ya está aquí, que pinta mal, que me prepare para el infierno. La crisis anterior es un juego de niños comparado con lo que viene. Expertos y más expertos me ponen alerta, en guardia, me previenen…me dan miedo.

El miedo es un arma poderosa de control. En este caldo gordo del oportunismo político nos van a hacer tragar cosas que jamás permitiríamos en condiciones normales. El miedo permitirá que nos monitoricen y  controlen nuestros movimientos por una supuesta seguridad sanitaria. 

El miedo nos vuelve ovejas obedientes y silenciosas. El miedo nos vuelve delatores de balcones y chivatos vengativos. El miedo dejará a los racializados en la sospecha permanente y en la culpabilización constante. 

Malos tiempos se avecinan y la extrema derecha se prepara a recoger la cosecha relamiéndose de gusto.

Su combustible es el miedo, y les están llenado el depósito.


Elvira Swartch Lorenzo

Elvira Swartch Lorenzo

Colaboradora habitual en Afroféminas. He trabajado de todo. Hija de migrantes afrocolombianos.


Hasta que termine la crisis al final de los artículos de Afroféminas encontraréis esta imagen. El enlace da acceso al mapa interactivo de recursos que ha puesto en marcha @CEAntirracista Cualquier ayuda, aporte y recurso es necesario para personas en especial estado de vulnerabilidad. Puedes entrar a través de este enlace:

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