Diario de pandemia 5: El Miedo

Me dicen que puedo contagiarme en cualquier momento, con pasar al lado de alguien que lo está. Me dicen que hay informes que dicen que puede haber rebrotes, que mejor no salir, que me lave y me lave las manos, que me aleje de la gente. Que lleve mascarilla, guantes que no puedo comprar. Todo esto lo hacen desde tertulias televisivas donde están unos al lado de otros sin guantes ni mascarillas.

¿Cuando seremos la primera opción?

Imaginad que vivimos en un país donde la primera opción para dirigir un departamento del gobierno relacionado con las personas racializadas fuera una persona negra, árabe, gitana o asiática. Imaginad que incluso se la primera opción para dirigir el Instituto de la Mujer fuera una mujer negra. Imaginad que algún día una mujer negra dirigiera el ministerio de Igualdad.

Diario de pandemia 4. Hoy no saldré a aplaudir

Llevo 36 días confinada y empiezo a sentir las secuelas de la soledad. No puedo evitar sentir comprensión por los que se saltan la cuarentena. Pero entonces pongo la televisión (la pobre está trabajando a destajo estos días) y me dicen que son insolidarios, malvados contagiadores que merecen que caigan sobre ellos las siete plagas que con la que tenemos encima serían ocho.

Diario de pandemia. Balcones, aplausos y miradas desconfiadas

Pero me alegro, porque veo que en sus miradas de satisfacción cuando aplauden a las ocho y me miran asintiendo con la cabeza. No hay ni rastro de esa desconfianza que notaba cuando me cruzaba con ellos en el rellano. Sentía sus ojos clavados en mi nuca cuando daba vueltas a la llave para entrar en mi casa. Mi piel negra y mi pelo corto teñido de platino es un reclamo para la sospecha en un país que no ha normalizado al diferente.

La Botica de Harriet. Mujeres negras sanando

La Botica de Harriet es un refugio con sede en Brooklyn para personas negras, personas racializadas y aliadas, comprometido con formas de curación que contrarrestan el impacto de la opresión. Convierten las antiguas tradiciones en medicina y bienestar en un camino hacia la liberación.

¿Por qué para conseguir la Justicia Social hay que luchar contra el racismo?

Cuando se habla de Justicia Social se debe hablar de antirracismo. La mayoría de las personas racializadas enfrentan desafíos enormes como resultado directo del racismo institucional: discriminación en el acceso a la vivienda, préstamos abusivos o incapacidad para acceder a ellos, barreras laborales y discriminación en los sistemas de educación y justicia. En pocas palabras: no se puede luchar eficazmente contra la pobreza sin luchar contra el racismo.

«Gazoline» para el racismo

Nos toca sonreír y esta vez lo hacemos con el estreno de Gazoline del dramaturgo catalán Jordi Casanovas, que se puede ver en el Conde Duque (Madrid) de la mano de La Joven Compañía, dirigida por José Luis Arellano.

Tres condiciones, tres principios

Los odios que destila son los clásicos: los pobres, el colectivo LGTB y los migrantes. Tres odios que pueden diversificarse y ampliarse, porque odiar sale barato y trae muchos votos. Tiene sus ventajas ya que puedes apuntarte a odiar además a las asociaciones que apoyan a personas migrantes o trans. También puedes odiar la educación pública, allí donde no quieren llevar a sus hijos, no vaya a ser que se les pegue algo.

Racismos cotidianos

Cuando alguien me dice que hablo bien español y me pregunta de donde soy, lo que insinúa es que los negros son estúpidos y además que no hay negros españoles.

Mujer negra y respetabilidad

No se si estáis familiarizadas con lo que se llama la «política de respetabilidad». Se trata de una regla no escrita que deben seguir las personas marginadas y las minorías (negros, asiáticos, colectivo LGTB, etc)  para ganarse el respeto en la cultura dominante.

¡Vuélvete a África!

Este es un comentario habitual en las redes sociales, «vuélvete a África». Creo que cualquier persona negra  que se atreva a hablar en contra de la del racismo ha escuchado este comentario alguna vez. Una noticia para los racistas, volver a casa, jamás es un insulto para mí.

No es racista llamar a alguien racista

Con el resurgimiento de la extrema derecha en todo el mundo proliferan los youtubers e influencers de esta ideología en la redes. Muchos de ellos son personas jóvenes con aspecto moderno, que no encajan en la imagen tradicional de los ultraconservadores, pero que esparcen las mismas ideas retrógradas y racistas.

La xenofobia que va detrás del virus

La denigración de ciertas poblaciones es un síntoma habitual cuando hay brotes virales. La enfermedad fomenta el miedo, lo que a su vez fomenta la discriminación. Cuando surgió el brote de ébola en 2014, los ciudadanos de origen africano fueron atacados. Durante la epidemia de fiebre amarilla del siglo XIX en Estados Unidos, los inmigrantes europeos a los que se consideraban más vulnerables al contagio fueron los principales objetivos de la estigmatización. Durante el brote de SARS, una vez más los asiáticos.

Pelo Afro que empodera

El cuidado del cabello es un rito de iniciación para las mujeres negras. Pasamos de sentarnos entre las piernas de nuestras madres mientras nos trenzan, la silla de una peluquería después de esperar horas para nuestro turno. Trenzamos nuestro amor e historia en diseños intrincados que invitan a comentarios no deseados de nuestros compañeros de trabajo y de extraños que pasean por la calle.

La rebelión del hombre común

VOX en España es la expresión más verídica de lo peor de nuestra naturaleza humana. El programa que votan se basa en la falta de solidaridad, las negaciones de la diversidad sexual y el acoso a los débiles. En el odio al diferente, al pobre y al extranjero. La extrema derecha tiene un programa centrado en desposeer a otros, ya sea de derechos, ayudas o libertades. No hay nada en positivo, a excepción de ese patriotismo de bandera, vacío y hueco, que se nace para oponerse al patriotismo de otros.

El poema «Rotúndamente Negra» es nuestro

Como no pudo darse cuenta de que en su país, Colombia, muchas niñas y adolescentes negras, se saben de memoria ese poema, porque es suyo, porque está escrito para ellas, porque las representa solo a ellas, en un mundo donde todo está hecho a la medida de los otros.