domingo, mayo 10

«La ladrona de palabras»: cuando el idioma es el único territorio que nadie puede quitarte

Hay novelas que llegan con el peso de las palabras que no han podido pronunciarse. La ladrona de palabras, publicada por Duomo editorial en español y escrita por la nigeriana Abi Daré, es una de esas novelas. Aparecida originalmente en 2020 bajo el título The Girl with the Louding Voice, se convirtió de inmediato en bestseller del New York Times, fue seleccionada por el programa Read with Jenna del Today Show, recomendada por The Guardian, Vogue y Essence, y traducida a más de veinticuatro idiomas. Llega ahora al lector hispanohablante.

Adunni tiene catorce años y vive en Ikati, un pequeño pueblo de Nigeria. Su madre, antes de morir, le enseñó que la educación era su única posibilidad real de futuro. «Tus estudios serán tu voz», le decía. Después de quedarse sin ella, el padre de Adunni decide venderla como tercera esposa a un hombre mucho mayor que ella. Lo que sigue es un recorrido por el dolor, la servidumbre doméstica, el abuso y la supervivencia, narrado siempre desde la perspectiva de una protagonista que no abandona su sueño de aprender. Adunni quiere ser maestra. Quiere tener lo que ella llama «una voz fuerte», no solo la capacidad de hablar, sino la de ser escuchada incluso antes de abrir la boca.

La decisión literaria más poderosa de Daré es la voz narrativa. Adunni habla en un inglés no normativo, mezclado con expresiones del pidgin nigeriano, una elección conscientemente política. La autora ha declarado que el inglés estándar no es una medida de inteligencia. Al escribir a Adunni así, con su sintaxis propia y su ritmo oral, Daré desafía una de las premisas más coloniales que existen en la literatura en inglés: la idea de que hay formas de hablar que merecen ser narradas y otras que no. El lenguaje de Adunni es el núcleo mismo de la historia. Las palabras, para ella, son territorio que arrebatar. De ahí el título. De ahí todo.

Lo que Daré pone en escena es un retrato minucioso de lo que significa crecer siendo niña en un contexto donde el cuerpo, el futuro y la voz propios son considerados propiedad de otros. El matrimonio infantil y la servidumbre doméstica que vive Adunni siguen vigentes hoy en día. Según datos de UNICEF, hay actualmente más de 132 millones de niñas fuera de la escuela en todo el mundo. Nigeria concentra algunas de las tasas más altas de matrimonio infantil de África Occidental, y Daré lo sabe como niña que creció en Lagos y lleva más de veinte años viviendo en el Reino Unido, mirando hacia atrás desde la distancia que da tener lo que otras no pudieron.

La teoría literaria del feminismo africano es un campo que durante décadas fue ignorado por los estudios de género hegemónicos. La obra de Daré encaja en esa tradición de escritoras africanas que, lejos de escribir para confirmar las expectativas ajenas, escriben para ampliar lo que se puede decir y desde dónde se puede decirlo. La recepción crítica internacional así lo reconoce. Malala Yousafzai manifestó su entusiasmo con la novela y agradeció a Daré que visibilizara los desafíos que enfrentan las niñas nigerianas y el poder de sus voces. La escritora Elizabeth Gilbert la describió como «devastadora, hermosa e inolvidable».

Abi Daré llegó a esta novela después de años de escribir personajes que, según reconoció ella misma, «no lograban mantenerse en pie». Una conversación que tuvo con su hija sobre el trabajo infantil y las empleadas domésticas de su infancia en Nigeria lo cambió todo. Esa noche, intentó imaginar la voz de las niñas que habían trabajado en casas como la suya y no pudo escucharlas. Ese silencio fue el origen de Adunni.

El compromiso de Daré no se queda en la ficción. En 2023 fundó The Louding Voice Foundation, una organización sin ánimo de lucro dedicada a ofrecer becas y programas de empoderamiento a niñas en comunidades desfavorecidas de Nigeria. En 2024 recibió un doctorado honoris causa de la Glasgow Caledonian University por sus aportaciones a la literatura y al activismo. Su segunda novela, And So I Roar (2024), que continúa la historia de Adunni y aborda la crisis climática y su impacto en las mujeres rurales nigerianas, ganó el inaugural Climate Fiction Prize en 2025.

Las escritoras negras merecen los escaparates con la misma naturalidad que el canon europeo. La ladrona de palabras es uno de esos libros que refuta con su sola existencia la idea de que la literatura africana es un género secundario o específico. Es literatura, sin adjetivo. Literatura que trabaja el lenguaje, la estructura emocional, la credibilidad de los personajes y la dimensión política de narrar con un nivel de exigencia que pocas novelas alcanzan en cualquier tradición.

Adunni quería aprender. Quería una voz que llegara antes de que ella abriera la boca. La ladrona de palabras es la prueba de que esa voz existía, de que estaba esperando ser escrita.

Tania Castro

Historiadora

Santander (España)



Descubre más desde Afroféminas

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Afroféminas

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Verificado por MonsterInsights