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miércoles, mayo 29

Memes y discriminación

Hace varios días al abrir mi WhatSapp, revisé si tenía algún mensaje, al darme cuenta que no tenía ninguno, comencé a ver los estados de mis contactos. Un silencio abrumador protagonizó aquel momento, mis ojos ensimismados al ver tal imagen, uno de mis contactos había compartido un meme racista. Puede parecer un poco exagerada mi reacción, pero es que aún me siguen molestando estas formas “asolapadas” de discriminación, donde tras una risa o burla, se esconde una intención que degrada a un ser humano que debe ser tratado igual a todos. Lo más triste es que este tipo de discriminación se ha generalizado a tal punto  que muchas personas lo ven como algo normal, como algo que no va a traspasar la imagen.

Los memes llegaron para quedarse; de diversas formatos, son un recurso que condensa en una imagen un mensaje o idea determinada, son una forma de expresión, en muchos casos revestida de un tinte humorístico, pero ¿qué pasa cuando ese contenido encierra una intensión discriminatoria?

La discriminación se manifiesta de diferentes formas, a lo largo de los años estas formas van cambiando y adaptándose a los distintos escenarios de nuestra sociedad. El uso de las redes sociales y los espacios virtuales ha generado otras formas de discursos de odio y discriminación hacia las personas negras, es en ese escenario donde proliferan memes con un elevado nivel de racismo.

Se reproducen constantemente en cualquier circunstancia, desvalorizan nuestra historia reduciéndonos a imágenes que exageran nuestras características como personas, desconocen nuestros atributos, nos inferiorizan, nos aíslan, nos tildan de delincuentes, nos hacen menos, demeritan nuestro espacio en la sociedad a través de mensajes sarcásticos, irónicos, que esconden burlas y acentúan más las diferencias, que son consecuencia de una sociedad que ataca a las personas negras en cualquier escenario.

No es mi intención negar el humor, ya que forma parte indisoluble de nuestras vidas, pero este también puede llegar a fomentar la opresión si sus fines persiguen humillar y descalificar a determinados grupos poblacionales.

Hay un dicho muy popular en mi país que dice: “Entre broma y broma la verdad se asoma”, hago mías estas palabras para una vez más sentenciar que para algunas personas los memes se pueden justificar como algo inocente, pero el mensaje sigue alimentando las ideas que realzan las marcadas diferencias en cuanto al color de piel de las personas.

Los memes son una parte integral de la cultura digital, por ahora no van a desaparecer. Asumir su creación con responsabilidad y direccionar  los mensajes de manera que no reproduzcan patrones de discriminación sería un gran paso en la lucha por desterrar esas problemáticas tan arraigadas en la sociedad.


Zaida Fabars

Cubana, estudiante de Periodismo y amante de la radio.

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