“His House” más allá de la ficción: El racismo institucional

La película “His house” del escritor y guionista Remi Weekes, trata de reflejar el dolor, la culpa y el miedo que muchas personas viven en el proceso migratorio. Se trata de una eficaz reinvención del género de terror tradicional enlazado con una crítica social y política. 

El largometraje narra la historia de una pareja de refugiados que, tras escapar de la terrible guerra que acecha Sudán del Sur, logran conseguir asilo en Reino Unido. Tras un largo y complicado viaje, son colocados en un centro de detención antes de tener permitido quedarse en el país y empezar una nueva vida. Una vez tienen el presupuesto necesario adquieren una casa en ruinas con vecinos que les menosprecian y constantes presiones desde un ámbito institucional para no ser echados del país.  Sin embargo, pronto se darán cuenta de que su nuevo hogar acoge un ente maligno. 

Aunque pueda parecer una película más sobre casas encantadas, el director lo aborda desde otra perspectiva. El argumento alberga una conexión metafórica con elementos como la emigración forzada, la violencia institucionalizada y el suspense que alimenta los habituales giros del cine de terror. 

Más allá de la ficción que muestra este filme, subvierte una idea más grotesca, relacionada con el poder, la identidad y la pertenencia. 

Después de verla y analizarla comprendes que la raza se convierte en un factor de importancia en un contexto eurocéntrico. Que no importa cuánto trates de ajustarte a la situación del entorno que te rodea sin renunciar a tu esencia, a tu identidad… Siempre serás el/la extranjero/a que está en un lugar al cual no pertenece. Que si no te conformas o no aceptas el menosprecio al que te enfrentas es que estás “mordiendo la mano que te da comer”. 


La reflexión que alberga, más allá de planos sombríos y lúgubres, es la escenificación del racismo institucional al que se ven sometidos las personas migrantes y racializadas; a tener que abandonar sus raíces e identidad para poder permanecer en un lugar nuevo y hostil que le recuerda en todo momento que no son bien recibidas. 

La particular vulnerabilidad de los solicitantes de asilo y los refugiados a actitudes y actos racistas y xenófobos son un problema actual que debe ser abordado sobre todo en un contexto internacional. El miedo al “otro”, la desconfianza y la posición de la administración, manejando a los inmigrantes como meros números y posicionándose como una figura de autoridad que maneja a los seres humanos desde la soberbia y la relación de poder silenciosa provoca que muchas personas migrantes se planteen dos opciones: el aislamiento o la llamada “integración”. 

Al igual que los personajes, la respuesta de much@s ante un racismo prevalente consiste en el desarraigo de sus raíces como forma de supervivencia. 

Este largometraje plasma con imágenes abstractas, visiones tenebrosas y realismo mágico un drama que se equilibra con una realidad no tan remota a la que se enfrentan con continuidad muchas personas migrantes y racializadas.


Katherine Valencia

IG @kitsiss


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