Sobre el caso de A$AP y el encarcelamiento sistemático

Recuerdo con detalle una mañana de miércoles, cuando alrededor de las 8 de la mañana recibía una de las clases más temidas en mi carrera: estadística. En medio de una propuesta de ejercicios a realizar el docente vio nuestras pálidas caras de incoherencia y desconocimiento hacia el tema y decidió darnos un ejemplo para comprender mejor el tema. “Ustedes saben, que las cárceles en Estados Unidos están llenas de negros”, ahí mismo todos mis compañeros voltearon a mirarme, fue una escena digna de un meme. Ahora lo veo como una experiencia más pero me sentí tan incómoda en aquel momento, quería como desaparecer, al cabo de varios días decidí comentarle al profesor que no me había gustado su comentario, que utilizara otra clase de ejemplos, a lo que el respondió con sorpresa, me pidió disculpas y seguimos como si nada, pero dentro de mí no desaparecía esa sensación de que en algún momento podría volver a decir algo similar o que desde ese comentario me volví el hazme-reír de esa clase. Los gajes de ser negro ¿no?, o más bien los gajes de no ser socialmente aceptado.

Pero enfocándonos más en el tema, recientemente escuché que uno de mis artistas favoritos estaba encarcelado en Suecia, cuando investigué las razones parecían débiles pues se le acusaba de agredir a un joven en la calle, pero los videos que subió el rapero a su cuenta oficial de Instagram mostraban otra cosa muy distinta. Me retorné directamente a la clase de estadística y pensé lo triste de la realidad, era y es verdad, en las cárceles abundan mujeres y hombres negro pero… ¿por qué? Espero que usted querido(a) lector(a) no salga con justificaciones absurdas como: “es que los negros son más agresivos”, “los negros son los que más roban”, “es que viven en lugares terribles y por eso les toca cometer delitos”.  Si usted es de quienes piensa así, lo invito a leer este artículo y si no, también.

Estamos en tiempos donde los racistas no la tiene tan fácil (por fín…), cada vez más movimientos afro como Black Lives Matter, surgen reivindicando sus derechos y sintiéndose orgullosos de quienes son. No hace muchos años Las Panteras Negras se apropiaban de las calles y se levantaban contra un gobierno y una sociedad como tal, que no aceptaba la verdadera inclusión social de la comunidad. Pero parece que el racismo encontró otra manera de persistir y de manera más brutal. 

Recordemos que el racismo es políticamente estructurado y es una forma sistémica que funciona económica y políticamente para muchos. Casos puntuales como el de Estados Unidos dan muestra de cómo el sistema judicial de cárceles “soluciona” muchos de sus casos enviando a la cárcel a miles de afroamericanos(as). Los ejemplos son claros: un hombre blanco puede entrar a un almacén y robar un electrodoméstico, se le de cinco años mientras que a un afroamericano se le puede condenar de 10 a 20 años. Y es que los estudios demuestran que “Los afroamericanos son encarcelados a una tasa seis veces mayor que la de los blancos.”

Asap Rocky

En un informe que realiza un el portal web Resumen Latinoamericano, informa que el programa COINTELPRO de acciones encubiertas del FBI, que produjo la muerte de unos 30 miembros del Black Panther Party de otras organizaciones y envió a prisión a cientos de sus activistas, había sentado las bases para el surgimiento del Complejo Industrial de Prisiones. Surgen y se multiplican los grupos de “Special Weapons and Tactics” (SWAT), fuertemente armados y entrenados.

El anterior párrafo da muestra de cómo esta forma de control ha existido ya desde hace bastantes años. Se reproduce a través de los años y dejan una marcada cicatriz en la población negra que cada vez teme más al reprendimiento policiaco. También sucede, que si no es de manera carcelaria, la policía tiende a hacer uso de la fuerza –innecesaria- de manera represiva hacia la comunidad negra. Casos como el de Sandra Bland, una afroamericana que fue detenida en medio tráfico por un policía y fue llevada a la cárcel. Fue encontrada muerta tres días después de su arresto y se declaró como “suicidio”. O casos como el del pequeño Tamir Rice, un niño de apenas 12 años que jugaba en la calle con una pistola de agua y fue abalado por policías quienes consideraron al niño como “sospechoso” y una “amenaza”. Los nombres resuenan y la lista es extensa: Philando Castille, Michael Brown, Eric Garner, Walter Scott, Alton Sterling, Laquan Mcdonald, Oscar Grant, etc; todos asesinados por policías blancos que los consideraron una amenaza, un peligro para la sociedad. Ninguno de ellos cometió ningún crimen, todos fueron abaleados en circunstancias de transeúntes comunes, ciudadanos comunes.

Incluso acá en Colombia suceden hechos similares con la policía, cuando un negro entra a una tienda el personal de seguridad se pone más rígido y observa más al individuo, las patrullas que rondan las calles miran detenidamente como si se llevara un millón de pesos robados en los bolsillos. La comunidad es la que más es perseguida por consumir sustancias ilegales en las calles, piden documentación cuando no hay motivo de hacerlo, etc.

Sea adentro o fuera del sistema, este se las arregla para forjar una guerra racista que parece no tener una argumentalidad sustentada excepto la de la discriminación. Ahora, volviendo al ejemplo inicial de Asap Rocky, hace ya más de una semana que el rapero pudo ser liberado de las cárceles Suecas y pudo regresar a casa, recordemos que según su abogado, el rapero estaba en “condiciones deplorables y no tenía derecho de visitas ni llamadas”, ya de regreso a su país, Suecia declaró a Asap como culpable de “agredir brutalmente a un joven.” Aquí hay mucho por resaltar, la demonización de parte de los medios, el triste fallo de la corte y pensar que, si Asap no fuese un artista de renombre con suficiente dinero para pagar la suma que se le fue impuesta, sería otro negro más que iría a la cárcel.

Entonces, ¿tenía razón mi profesor en su ejemplo? Tristemente: sí. Quien no sepa o no acepte estos hechos es porque no ha indagado en el tema. Para nadie (ni para la misma comunidad) es secreto que la brutalidad policíaca es un fenómeno recurrente, sobre todo hacia la población negra, pero nuestro deber es no seguir reproduciendo estos desagradables casos. Las negritudes no son quienes más roban o cometen delitos, estos son desagradables estereotipos que se adjudicaron por las mismas cifras de encarcelamiento que para ninguno(a) son desconocidas.

Esto no va a cambiar de un día para otro o en un par de años, pero sí es un hecho de reflexión y entendimiento hacia las negritues, entender que las funciones policiacas y judiciales están muy tergiversadas, que la justicia se ve cada vez más nubladada pero que ante la impunidad, el favoritismo, el abuso y el privilegio no nos debemos arrodillar más. A grandes cambios, extensas eras.


Samara Hudgson Llanos

Escritora y artista. Apasionada por la música y el arte. Bogotá, Colombia

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Un comentario

  1. Hola Samara, estoy plenamente de acuerdo con la visión que das de los USA con un sistema de cárceles y judicial en general que controla a la población negra. Hay mucho que comentar sobre el tema, pero después de incluir todos los datos se vuelve al hecho que es un modo de perpetuar el racismo en USA. De todos modos no pienso que eso que sucede en USA sea extensible a todo el mundo. El racismo encuentra otras formas o mejor tiene otras formas. Evidentemente el control selectivo de la policía sobre negros y otras etnias es uno de ellos. Pero el sistema americano es mucho más completo y abarca todso los niveles, policías, jueces, cárceles como medio de control de una minoría que realmente no ha encontrado la igualdad derechos desde la abolición de la esclavitud en el lejano 1864. Aquí los USA van mucho más adelante que los demás países donde el racismo no tiene una forma tan sistemáticamente organizada. La diferencia de USA es el sistema racista. Es significativo y chocante que Obama, que tan claramente opto por defender el sistema cuando llegó a la presidencia USA se mostró no sencillamente indolente y blando cuando aparecieron casos de violencia policial contra negros, sino realmente partidario de los policías, solo basta revisar sus declaraciones al respecto. Al final él, que es negro, no fue capaz o no quiso, enfrentarse a sistema judicial racista.

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