Muriel, el aparatico y la milésima de segundo: Otro testimonio del más acá

Muriel, el aparatico y la milésima de segundo: Otro testimonio del más acá

Segundos de consulta,

Segundos en la camilla de una clínica,

Segundos que sumaron a la inquietud.

Sacarse el aparatico era la premisa de aquel caluroso día de agosto

Liberación de progesterona: cambios de humor,

Nerviosismo, ansiedad.

Imprescindible para aquella desaliñada chica caribeña, quitarse el instrumento.

“Retirarlo porque quiero”

“Porque lo siento”

“Porque lo decidí”

Muriel, se movía nerviosa en la cama de la clínica, mientras la doctora desconocida para ella, le invitaba a tranquilizarse. Había evitado ir a su ginecóloga de cabecera, pues quería extraer el dispositivo de su cuerpo, sin tener que dar muchas explicaciones; un nerviosismo que no era extraño, se apoderaba de una Muriel que ansiaba por sacar ese artefacto de su cuerpo.

La doctora tratando de calmarla, le aseguraba que todo estaría bien luego de aquel proceso, con la recién conocida doctora hablaban del: calor, el calentamiento global, el activismo social, feminista, y de repente, como, un lanza granadas, justo en ese instante del pasar de una palabra a otra, con un tono; suave, seguro, acogedor, cómplice: la doctora le pregunta: ¿Cuánto tiempo tienes en el país Muriel?

Una fracción de segundos en la cabeza de Muriel: “¿Qué?- ¿y esa pregunta? – ¿Cuál será la forma de saber que eres de otro lugar? ¿Qué tiene eso que ver en esta conversación? -“Manita coge un carrito y devuélvete, te pásate” – ella se equivocó y va a rectificar”.

Doctora: ¿Qué cuánto tiempo tienes en el país?

Muriel: ¡Eee, toda la vida, doctoraa!

Doctora: Bueno, me pasa también, a veces me preguntan si soy de aquí, por el cabello así natural y un poco desaliñado.

 

 

Alicia Méndez MedinaAlicia Méndez Medina

Graduada e Arte Dramático, actualmente estudia periodismo. Santo Domingo.

“Escribo alrededor y sobre la marginalidad, las desigualdades sociales, el desarraigo, la frontera y el amor. La cotidianidad del barrio de Herrera como referencia de los barrios marginalizados de Santo Domingo un poco conectado con un pasado atravesado por la discriminación racial y el misterio de un pueblo en el sur profundo , que nos habla de lo difusa que pueden ser las fronteras”

Un comentario

  1. Saludos… me agrado la tensión del relato pero no terminé de aclararme en qué país estaba la chica, creo que España..Aunque por la frase de Muriel .“Manita coge un carrito y devuélvete, te pásate” infiero que ella está a tono con sus raíces caribeñas…

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