8 razones por las que quieren tocar el pelo de las mujeres negras y por las que decir que no

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Publicado originalmente en everyday feminism
http://everydayfeminism.com/2015/09/dont-touch-black-womens-hair/

Hay un millón de maneras de hacer un cumplido a una mujer negra. Me podrías decir estas radiante. Me gusta tu barra de labios (es difícil que esto me impresione) Pero lo mejor es que me digas que te gusta como pienso. No sólo quiero que me hagan cumplidos. Te estoy dando opciones para evitar la temida manía de tocar mi pelo.

Estoy seguro de que has oído antes que a las mujeres negras no hay que tocarles sus rizos. Pero, ¿realmente entiendes  por qué es tan importante mantener tus manos lejos de nuestras trenzas?

Se trata de una microagresión muy común, que es una forma sutil de racismo a menudo realizado por alguien que cree no ser racista. Ha habido un montón de gente (por lo general la gente blanca) que ha tocado mi pelo, y en la mayoría de los casos, el contacto viene como un cumplido bien intencionado.

Pero es probable que no sepas por que existe esa  tentación de tocar tanto el pelo de las mujeres negras en la sociedad y simplemente sigues tu propio impulso.

La cosificación y fetichismo de los cuerpos negros ha sido parte de la cultura del mundo desde la esclavitud, y es todavía  una de nuestras luchas cotidianas. Este comportamiento afecta a todos los negros, pero para este texto me centraré en el sexismo racializado contra las mujeres.

Tu me dirás que cuando tocas el pelo de las mujeres negras no tienes intenciones racistas o sexistas. Entonces, ¿cómo se relaciona esto con el racismo o el sexismo?

La respuesta se reduce a la de nuestros principales valores feministas, consentimiento (respetando la autonomía de cada uno sobre su propio cuerpo, incluyendo el pelo). Tocarnos el pelo es sólo una de las formas en que a las mujeres negras se les niega este derecho en nuestra sociedad.

Vamos a ver las razones más comunes que he escuchado para tocar mi pelo, y cómo se relacionan con la supremacía blanca pratiarcal.

1. Soy muy curioso

Fui a un taller de escritura donde una mujer tenía una curiosidad insaciable por conocer la textura de mi pelo. Nunca había visto un pelo como el mío antes y se le salían los ojos de su órbita cuando miraba mis cabellos.

Finalmente me rendí a dejar que me tocara el cabello. La pobre mujer iba a ponerse mala. 

Ella hizo las mismas preguntas que todas las personas blancas curiosas: “¿Es de verdad? ¿Cómo se pone así? ¿Cómo te lo lavas?” 

Entiendo la curiosidad. Pero ¿sabes por qué tienes tanta curiosidad? Es porque la textura de mi pelo 4C es casi siempre invisible en la sociedad en la que vivimos.

Los estándares de belleza eurocéntricos significan que las mujeres blancas son mucho más comunes en los medios de comunicación que los de las mujeres negras. Las mujeres negras que son visibles tienden a tener el cabello alisado químicamente. Incluso existen muchas dificultades para encontrar consejos para el cuidado e imágenes de mi tipo de cabello. Así que tiene sentido que no le haya llegado esta información y aprecio que desee corregir su falta de la misma.

Pero a diferencia de los blancos que no se dan cuenta de lo inusual de mi pelo hasta que sienten la necesidad de tocarlo, yo si que me doy cuenta de la invisibilidad de mi tipo de cabello constantemente.

Y de que esa invisibilidad transmite el mensaje constante de que mi pelo es poco atractivo. Ese es uno de los muchos mensajes de los medios sobre la inferioridad de las mujeres negras. Es difícil sentirse bien con una misma cuando las imágenes populares de “belleza” no se parecen nunca a ti.

Así que si realmente quieres aprender acerca de nuestro cabello, encuentra información a través de la investigación en lugar de recordarle a una mujer negra que su belleza rara vez se celebra.

Si conoces bien a una mujer negra podrías pedirle respetuosamente si quiere contestar a algunas de tus preguntas. A algunas mujeres no les importa, pero no tienes derecho a sus respuestas. Educar a la gente es algo agotador, por lo que muchas mujeres negras simplemente no tiene ganas de hablar de ello.

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2. Te parece fascinante mi pelo

A veces mi pelo evoca más que curiosidad. Algunas personas, al igual que la mujer de mi taller, se asombran.. Así es como algo fascinante puede ser algo malo.

Las mujeres negras son a menudo ignoradas en la sociedad  y somos tratadas en los medios como si no existieramos. Nuestro cabello es colocado en lo marginal con insultos y malos entendidos como la interpretación de que las trenzas en los negros son símbolos pandilleros.

Incluso cuando que te ignoren parece “positivo”no puedes hacerlo. Se interrumpen nuestros esfuerzos para existir simplemente sin ser tratadas como si fuéramos anormales. En el taller de escritura, por ejemplo, que había esperado estar tranquila, la mujer rompió mi  introspección.

En lugar de esto tenía las manos de una extraña sobre mi pelo. Y  los “cumplidos” que básicamente dijo fueron: “Wow, eres diferente!” Y la presión para responder a sus preguntas. Fue un poco de deshumanizador, a pesar de que no fuera su intención.

Rara vez se ven mujeres negras en los medios de comunicación e incluso las imágenes “positivas” no son objetivas y tienden a tratar a las mujeres negras como objetos. Eso no es bueno, incluso si somo objetos fascinantes.

Mi cabello es una de las maneras en las que tengo control sobre mi propia imagen. No es sólo una anomalía para que las personas lo toquen. Reclamo mi propia belleza y existir sin ser considerado algo exótico.

3. Quiero hacerte un cumplido

Puedes pensar que esta me gustaría. ¿Quién no querría un cumplido?

Esto es difícil, porque aprecio las buenas intenciones y luego me siento mal por el rechazo a tu cumplido. Voy a explicarme para no tener que ver tu decepción al darte cuenta de que este es el camino equivocado para felicitarme.

Digamos que estás en una fiesta y llego con mi afro peinado, brillante, y en su punto. No me importaría en absoluto si tu me dices lo genial que se ve mi pelo. Pero si tu me dices que mi pelo se ve tan hermoso que darías cualquier cosas por meter los dedos en él tengo que parar ahí mismo.

Estás pasando de una especie de cumplido a la fascinación por ocupar mi territorio. No es halagador para ser exotizada como una criatura extraña, incluso si tu lo dices de una forma “positiva”. 

Además, si el pelo se ve bien, ¡no se ensucia! No pasé tanto tiempo con él sólo para ir por ahí con un hueco con la forma de tu mano.

Imagina un escenario diferente. Tu has creado un hermoso sombrero, hecho a mano, y lo estás llevando con orgullo en la fiesta. Me acerco, llena de fascinación, y digo: “Me gusta el sombrero.”

Entonces, antes de que puedas decir “gracias”, tiendo la mano y lo aplasto con la palma. 

¿No sería frustrante? ¿No sería incluso más frustrante si cuando te molestas te digo : “Deberías apreciarlo! Es un cumplido”?

Eso es simplemente una grosería. Así que por favor, respetar a las mujeres negras y limitense a los cumplidos verbales sobre nuestro cabello.

4. No es para tanto

Tocar mi pelo es relativamente inofensivo en comparación con otras formas de deshumanizar a las mujeres negras, por lo que podría tratar de “pasar de ello”. Pero en primer lugar, seamos claros acerca de lo que estoy reivindicando.

Ahí está la historia de la propiedad de los cuerpos negros por los blancos. El ejemplo obvio es la esclavitud, cuando los negros eran considerados propiedades de sus amos por la ley. No tenían ningún poder sobre su propio cuerpo. En particular las mujeres eran objeto de violaciones por los propietarios de esclavos .

Eso es suficientemente horrendo, pero hay muchos más ejemplos de la historia. Como el hecho de que los negros a mediados de los años 1850 fueron consideradas como una desviación de la “norma” y fueran exhibidos en zoológicos y demostraciones anormales .

Una mujer, Saartjie Baartman, fue exhibida en una jaula, objeto de burla y humillada. Incluso después de su muerte, los científicos diseccionaron su cuerpo para investigar la diferencia entre la mujer “salvaje” (Negra) y la mujer (blanca) “civilizada”.   Los genitales y el cerebro estuvieron en frascos de formol hasta 1985.

Saartjie Baartman no fue enterrada hasta 2002. En medio de tensiones raciales, su lugar de enterramiento en Sudáfrica fue destrozado recientemente .

Esta es nuestra historia como mujeres negras, pero no es algo del pasado .

Estrellas blancas como Miley Cyrus y Amy Schumer han decidido liberarse mediante el uso de los peinado de las mujeres negras. Mientras tanto, las mujeres negras experimentan microagresiones diarias, incluyendo frases degradantes destinadas a ser cumplidos, cómo “Eres bastante guapa para ser negra” o “tu no eres como otros negros”.

Y aunque ninguno de estos actos individualmente pueden parecer gran cosa, no caen en un saco vacío. Se combinan para dar a las mujeres negras la constante sensación de que nuestros cuerpos son siempre cosificados, juzgados y alterizados.

En el momento se intentar tocar mi pelo, no importa cuán bien intencionadamente lo hagas ten en cuenta que estoy cansada de ser un objeto. Es no es importante para ti , pero puede ser la gota que come el vaso para mí.

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5. Tu no te ofenderías si alguien tocase tu pelo

Si tratas a los demás como te gustaría ser tratado debes respetar los límites de las mujeres negras de manera  parecida a lo que tu quieres que lo hagan contigo, incluso si tus límites son diferentes a los míos.

Tengo una amiga blanca que una vez me pidió que le pusiera el pelo recogido en una trenza. No le importaba mi tacto, a pesar de que yo era terrible trenzándola, porque para ella es “simplemente el pelo.”  Pero cuando quería cambiar de rol y trenzarme el pelo, la detuve.

Porque para mí y para muchas otras mujeres negras es más que “sólo el pelo ” es una fuente vital de autoreconocimiento.

Para muchas de nosotras el pelo natural es una declaración política al abrazar nuestra belleza en lugar de la idea de que tenemos que cambiar para ser aceptadas.

Como resultado, hemos sido llamadas “feas”, discriminadas en el mercado laboral  e identificadas como sucias. Nos han dicho desde que éramos niñas, a menudo las mujeres en nuestra propia familia, que algo estaba mal con nuestro cabello, y que el mundo no lo aceptaría tal cual.

Así poseer y amar a nuestro cabello es un acto revolucionario de recuperar nuestro valor. Es una parte integral de nuestra experiencia cultural. Una persona blanca tocándome el pelo tiene un significado diferente que cuando de lo hacen a una persona blanca ya que su  humanidad se afirma con mucha más frecuencia.

Esto se aplica a todo tipo de situaciones. Las personas de diferentes razas tienen condiciones sociales que les afectan de una forma única. Por lo general la cuestión de “¿se ofendería una persona blanca?” no es una medida objetiva para saber si algo es o no bueno para los negros.  

6. No tienes idea de la frecuencia con que pasa esto

Las mujeres negras tratan con personas que quieren tocarle su pelo bastante más a menudo de lo que parece. 

Si se acerca a una mujer negra diciendo “Sólo quiero tocar tu cabello” es bastante seguro que no es la primera vez que ella ha oído eso. 

Todo el mundo que me pregunta si pueden tocar mi pelo pertenecen a una larga lista de personas que me alterizaron, incluyendo extraños que tocan el pelo sin preguntar. El impacto psicológico de tener constantemente gente que se siente con derecho a invadir mi espacio personal me ha desgastado.

Si tu no eres una mujer negra y duda de que esto ocurre con tanta frecuencia, considera que … bueno, precisamente no eres una mujer negra, por lo que nunca has caminado en mis zapatos o bajo mi afro.

Hazme un favor y toma la palabra por mi o encuentra muchas mujeres negras  para hablar y escribir sobre esto y te lo confirmen. A continuación empezarás a sentir empatía por aquellas de nosotras a las que tan a menudo han violado nuestros límites .

7. Tu conoces a alguien a quien no le importaba

¿Conoces a una mujer negra que no le importa cuando la gente toca su pelo? ¡Yo también! Todos tenemos diferentes preferencias y yo no pretendo ser la autoridad en todas las fronteras de las mujeres negras.

Incluso mis preferencias varían. Por ejemplo, yo he dejado que los niños curiosos toquen mi pelo porque (a diferencia de los adultos) no entenderían por qué no me gusta que lo hagan. En los límites de las mujeres negras está no tocar el pelo, pero ese no es ni siquiera el más importante.

Lo importante es que todo el mundo merece ¡que se respete su espacio personal. Como feministas, el respeto por el consentimiento es uno de nuestros valores fundamentales. Eso debería incluir no asumir que una mujer negra consiente al tacto, incluso si a otra mujer no le importaba. ¿Qué tal si pides permiso? 

Pero al igual que el consentimiento sexual incluye cosas como el lenguaje corporal y el estado de embriaguez, obtener el consentimiento para tocar el cabello de una mujer negra incluye algo más que preguntar. También hay que considerar que el contexto  es más amplio. Significa que has interiorizado la alterización de la sociedad de las mujeres negras y debes trabajar en eso antes de satisfacer tu curiosidad.

Puede haber situaciones en las que las mujeres negras no les importa que les toquen. Pero también hay situaciones como la del taller de escritura, cuando dejo que la mujer me toque, porque quería evitar cualquier problema. Y momentos en los que la persona que quiere tocar mi afro tiene una posición de poder, como por ejemplo un jefe, y hay mucha presión para ser “amable” por que te juegas tu puesto de trabajo.

Así que es mejor mantener las manos quietas, incluso si has preguntado antes de tocar.

8. Te ofendes porque no te dejo tocar mi pelo

Vamos a hablar de esos “problemas” que puedan surgir si digo “no”.

Siempre que escribo acerca de cómo la gente blanca puede evitar ser opresivo, algunos blancos se oponen inevitablemente a que les digan lo que “pueden y no pueden hacer.” Tu no quieres ver tu libertad limitada, pero en muchos casos, esta reacción no es sobre la libertad. Se trata de derechos.

El tocar mi pelo es el ejemplo perfecto.

Es un acto que invade mi espacio personal, y si no quiero (incluso si no entiendes por qué no) debes respetar mi elección. Es decir, que estamos tratando de MI pelo.  Incluso mi gato pone sus límites cuando no quiere ser acariciado, por lo que ¿no debería yo, como ser humano,ser respetado  al poner mis límites?

Como mujer estoy sujeta a la cultura violación que dice que los hombres tienen derecho sobre mi cuerpo. Como mujer negra estoy bajo aún más presión al estar disponible para que otras personas entren en contacto.

Me han llamado “aguafiestas”, “mala leche” y me han dicho tener una  “reacción exagerada” por decir “no” a que me toquen el pelo. Pero si te tomas como algo personal cuando una mujer negra no te permite tocar su pelo, como te tomarás cuando te dice no a otra cosa .

Tener personas se sienten con derecho a invadir nuestro espacio personal en todo momento nos coloca en una posición vulnerable. Estamos presionadas para dejar que nos toquen yluego somos demonizadas por hacer valer nuestros límites.

Así que no te ofendas si una mujer negra rechaza tu solicitud para tocar su cabello, porque realmente no tienes nada de que hacerlo.

Esos son la mayor parte de las razones que he oído para querer tocar mi pelo. ¿Has apuntado todas las buenas razones para no hacerlo?

Con este simple acto de autocontrol  puedes ayudar a cambiar la cultura a tu alrededor, incluyendo:

  • Ayudar a las mujeres negras a que se sienten más seguras mediante el respeto a nuestro espacio personal.
  • Preservar intactos los peinados de las mujeres negras.
  • Al ser un aliado más de apoyo.
  • La creación de la cultura de consentimiento mediante el respeto de los límites de las mujeres negras.
  • Resistiendo la influencia de la otredad de la supremacía blanca de los cuerpos negros.

Prioriza estos objetivos antes de dar rienda suelta a tu curiosidad. La próxima vez que te apetezca tocar el cabello de una mujer negra recuerda que tus razones no importan.

Y si me ves en la calle, no dudes en hacerme un par de cumplidos. Los aceptaré con mucho gusto sin tus manos en mi pelo.

Maisha  Z. Johnson es responsable de contenido digital y Redactor de Everyday Feminism. Puede encontrar sus textos sobre en las intersecciones y sobre su obsesión con la cultura pop en la web. A través de su propio proyecto,  Inkblot Arts ,  Maisha  se nutre de las artes creativas y medios digitales para amplificar las voces de los que a menudo son silenciados. Síguela en Facebook  o en Twitter  @mzjwords .

10 comentarios en “8 razones por las que quieren tocar el pelo de las mujeres negras y por las que decir que no

  1. La verdad es que no estaba de acuerdo hasta que he llegado al punto de la frecuencia y de que no soy negro, y es que, a mí me encanta el pelo que suele tener la gente de raz negra, pero aunque lo tenga alguien como mi primita, que es blanca, me encanta tocarlo, pero claro, se lo toco a mi primita que me quiere un motón, o se lo tocaba a una chica con la que tuve cierta relación, pero no ando tocádolo a cualquier persona de raza negra con la que me cruce. Si eso es lo que sufrís la personas de raza negra a diario, teneis toda la razón en quejaros.
    Y sobre lo de que en la publicidad las modelos no se parecen a vosotras, bueno, creo que no se parecen a ninguna mujer de verdad, pero bueno esos es otro debate, que incluso me lleva a otra reflexión , ¿quién y para qué decide los cánones de belleza de la publicidad? porque hace poco oí que en los anuncios de coches la mujer era sexualizada, y como me pareció una tontería, puse interés en el tema, y para mi sorpresa ví que era verdad, pero ni me había dado cuenta porque no elijo qué coche me gusta por eso, así que pasaba desapercibido, ¿sirve entonces para algo o sólo es una normalización estúpida pero dañina?

  2. Soy “blanca” o por lo menos lo que en mi país se considera ser blanca, tengo el pelo rizado, un rizo no muy ensortijado, pero rizado, mi hermana también tiene el pelo rizado, bastante rizado.
    En mi familia hay de todo, mi abuela era morena de pelo muy liso, igual que mi madre, dos de mis tíos morenos de pelo rizado y otros dos “blancos” de pelo liso. Por parte de mi padre más bien blancos de pelo liso.
    En fin, que crecí viendo todo tipo de pelo en mi familia, y todo tipo de tez, una gama amplia la verdad, para mi era lo normal, hasta que creces un poco y en el cole te hacen ver de que eres “distinta”, aún siendo “blanca” tener el pelo rizado era (y es) símbolo de desgracia, de inferioridad, recuerdo amigas que me miraban con lástima y soltaban comentarios en plan: claro, ¡es que con esos pelos!, aún hoy en día tengo que leer comentarios en mi facebook de personas que me han visto en alguna foto en la estoy con el pelo liso (que alguna vez me lo peino liso por cambiar) y que me dicen: vaya haz domado el pelo al fin, ¿QUÉ? no, no lo he domado, he decido HOY ir a la pelu y alisarlo, y hacerme, mechas y cortarlo, por cambiar, porque me apetecía, no porque lo quiera domar, no porque no quiera mis rizos, porque al fin, después de muchos, muchos años, he aprendido a amar mi pelo, porque todas esas personas que me dijeron y me dicen que es una pena que tenga el pelo rizado llegaron a influir en la manera en la que me miraba a mi misma, y llegué a odiar mi pelo, y hasta alisarlo químicamente, hasta que un día me di cuenta que es un canon impuesto por la sociedad, porque cada vez que veía un anuncio de un producto para pelo rizado en el que le habían utilizado una modelo de pelo liso a la que le rizaban el cabello, me indignaba, y me indigno, porque no me siento identificada, no me creo el producto, y he llegado a este blog así como he llegado a las web que venden productos para pelos afro y rizado, porque me siento más identificada con las personas de pelo afro que con una de pelo liso, porque muchas de las vejaciones o situaciones en las que te sientes violentada de las que hablas en el post las he sentido yo aún siendo “blanca”, y cada vez que leo estas cosas se me remueve todo por dentro, porque se que he vivido una mínima parte de lo que una persona de raza negra vive día a día por el color de su piel, y me pongo triste, y me duele, me duele que como sociedad aún hoy en día sigamos siendo tan maleducados, tan ignorantes y tengamos tantos prejuicios.
    #oleTusRizos #oleTuAfro #noTocar

    • Creo que esta respuesta es más acertada que el texto en si.
      En el artículo me da la impresión de que se mezcla racismo con cánones de “normalidad” y cánones de “belleza”.
      No digo que cada tema tenga su propia importancia para ser tratado pero mezclarlos todos en un artículo condemanatorio creo que no ayuda a entender y mucho menos a educar.
      Esta respuesta de Mari es un ejemplo. Ella sufre por su pelo pero no es negra.
      Quizas se podría haber enfocado de otra forma, diciendo que además de todo lo que conlleva ser negra en una sociedad normativizada por blancos y ser mujer en una sociedad normativizada por hombres, se tiene que aguantar la curiosidad del otro.
      Haciendo este ejercicio de separar los temas, me ha sido más fácil avergonzarme de las veces que he pedido poder tocar un pelo afro. En mi caso, como ya tengo esa sensibilidad hacia las mujeres, lo he hecho a menudo con el hijo de un amigo que lo lleva tan bonito! Dejé de hacerlo un día que el niño cerró sus ojos y respiró profundamente en una expresión de cansancio por el gesto porque me recordó tanta gente que me toca la barriga y pregunta de cuantos meses estoy.
      (Soy un hombre)

      Creo que todo se centra en una palabra: educación.
      Por un lado, para entender, aceptar y valorar las diferencias y por el otro, y no menos importante, para aprender a aceptarse y amarse a uno mismo y implicarse activamente en las causas que necesiten ser defendidas.

      Toda crítica que hice en mi escrito pretende ayudar a entender la forma en que un lector recibe el mensage y ser constructivo, para nada es una crítica con ánimo de ofender.

      Gracias por el artículo y nos vemos en las calles!

  3. Fantástico!!!
    Cabe decir que aunque a algunas mujeres negras supuestamente no les importe, hay otras, como yo, que optamos por pegar manotazos cada vez que algún maleducado intenta meternos la mano en el pelo sin permiso. Es una decisión que tomé este año, ni uno más! Porque puede parecer locura, pero la gente te mete la mano en el pelo sin pedirlo como si una fuese una mascota, y muchas veces ya era tarde, ya lo habían hecho y de nada servía hacerme mala sangre. Asíq opté por afinar mis reflejos y no dejar pasar ni una sola mano curiosa más.
    Como mujer negra le no doy permisos a nadie (ni de buen rollito) a que me toquen absolutamente nada, efectivamente no soy un objeto, no más!
    Don´t touch my hair!
    Texto increíble!!!

  4. Gracias Maisha, por iluminarme con tus reflexiones sobre aspectos tan trascendentes…que se me “habían pasado por alto”.
    Un abrazoteee

  5. si a mi me da la gana le toco el pelo a las mujeres negras y ya esta! esto lo estan llevando ya a un limite increible de imbécilidad sabian? paren ya!

    • y quien eres tu para tocar mi pelo con esa arrogancia de cuatro baratijas!!?? SI A TI TE DA LA GANA DICES?? ven y tocame mi pelo, y veremos como termina tu atrevimiento.. UNA COSA ES PEDIR PERMISO. otra es venir como estas hablando, CON ARROGANCIA, Y EL CRERTE QUE ERES QUIEN?? ERES UN DON O DANIA NADIE para que sepas.. un buen galletòn no te lo quita, ni el medico de guardia.

  6. No se trata de ser mujer o tener el pelo Afro. Me preocupa esta cierta tendencia al politizar últimamente casi todo, pero más aquellos intelectuales que tienen el poder de publicar este tipo de argumentos en sus escritos o charlas, haciendo apología al odio y campando libremente a sus anchas sin que nadie lo denuncie, comprometiendo la conducta y posibles consecuencias de sus lectores, seguidores y la sociedad.

    Cuando sencillamente no deseas que alguien te toque, y no sólo el pelo, no es más un acto de conducta impropia, sin que me suponga una necesidad de aprobación por su desacuerdo. Y habrá otras tantas a las que dejo tocar mi pelo, mi brazo, mi cara, etc. si me da la gana a mí, se trata de tu propia libertad de decidir, de tu derecho de libre albedrío sobre tu cuerpo sin distinción de raza o género.
    Es decir sí o no y punto.

    Artículos como este, están plagadas de connotaciones nada pacifistas y se encuentran lejos de la inclusión social, el antirracismo y el feminismo. Más bien incitan al separatismo, la rivalidad y hostilidad entre todos nosotros.

    ¿Qué pasa que no hay otras razas con pelo afro? ¿No hay hombres con pelo afro? ¿No puedes decir no y sentirte bien? o ¿Tampoco puedes decir sí y sentirte bien?
    Chica, creo que tienes un grave problema y no lo llevas nada bien. El resto que comprendemos el mundo de otra manera no tenemos porqué aguantar tu mierda.
    Mejor se hubiera titulado:
    “RAZONES POR LAS QUIEREN TOCARTE Y PODER ELEGIR”

    En conclusión para denunciar tu Derecho (Humano) no hacen falta ni tantas palabras (redactar o resumir mejor) ni tanta palabrería (sin sentido) y no me mola el (mal) rollo de esta “escritora”.

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