Ver siempre el vaso medio lleno
Saliendo de una de las reuniones de un colectivo al que pertenezco, comencé a contarle a una amiga cómo el 2016 había sido desastroso para nosotros, pero que aún así podía ver una serie de cosas fantásticas que me habían sucedido a mí y a mi gente cercana. Pequeñas cosas que años atrás no habría notado porque no eran parte de las metas que me había puesto en diciembre de 2015. Entonces esa amiga me contó sobre el “juego del contento” y cuando le dije que desconocía la expresión me preguntó con cierto espanto: “¿nunca leíste Pollyana¹?”
El “juego del contento” es mirar siempre el lado bueno de las cosas. Es ver el vaso medio lleno. Es entender que por más difíciles que parezcan algunas situaciones, todavía es posible aprender alguna cosa con ellas. Es pararse a reconocer la flor que nace en...




















