sábado, octubre 31

De la venta en la calle a una marca propia, la historia de Oumar y Dakart

En AfroConsumo damos espacio a los proyectos que la diáspora africana levanta con sus propias manos. Esta semana hablamos con Oumar, fundador de Dakart, una marca de zapatillas, mochilas, bolsos y moda nacida en Barcelona en 2022 con telas elegidas en África.

Oumar llegó desde Senegal a Barcelona en 2019 y empezó vendiendo artesanía africana en la calle y en ferias de Cataluña. En plena pandemia, con su familia de Senegal muy presente, decidió unir sus raíces con su vida en Barcelona a través del diseño. Hoy Dakart tiene tienda física en el barrio de Gràcia. Oumar compra los tejidos wax él mismo en pequeñas tiendas de Senegal y paga un precio justo por ellos. El bogolán de los bolsos y mochilas lo pinta a mano Tanguy en Burkina Faso. Cada pieza se diseña en Barcelona y se fabrica en España en tiradas pequeñas.

Los modelos de Dakart llevan nombres de países africanos, como Gambia, Mali, Burkina o Chad, para que nadie olvide quién está detrás de cada par. En esta conversación Oumar nos habla del racismo que encontró al llegar, de los locales que le negaron por no ser de aquí y del orgullo de haber pasado de la calle a una marca propia.

Llegaste a Barcelona en 2019 y en 2022 nació Dakart. ¿Cómo surgió la idea de fusionar el calzado de diseño urbano con las telas tradicionales africanas?

El diseño siempre ha sido lo mío: en mi familia también nos dedicamos a esto, es nuestra vida. Cuando llegué a Barcelona, vendía artesanía africana en la calle y en ferias de Cataluña. Pero yo no quería vender por vender. Quería crear una marca que nos representara de verdad, 100 % nuestra, de personas inmigrantes y afro, y hacerlo a través de las telas.

La idea nació en plena pandemia. Pensaba mucho en mi familia en Senegal y quería unir mis raíces con mi vida aquí. Con el diseño damos valor a las telas africanas, que son distintas en cada país, y las convertimos en zapatillas.

¿Qué significado e identidad encierra el nombre Dakart para ti y para la marca?

Para mí, Dakart es mucho más que un nombre comercial. Es una marca de personas: de personas inmigrantes que queremos contar lo que vivimos y lo que sufrimos. Es una forma de reivindicar, para que la gente vea de lo que es capaz una persona inmigrante. Por eso queremos llegar a un público mucho más amplio, en todo el mundo, y que sepa que detrás de cada pieza hay personas inmigrantes y telas africanas.

Eliges personalmente los tejidos wax y bogolán en viajes a Dakar y Uagadugú. ¿Qué buscas en cada tela y qué significados o historias transmiten sus estampados?

Normalmente compro las telas wax yo mismo, en tiendas pequeñas de Senegal, nunca a grandes empresas, y pago directamente un precio justo. Busco color y un dibujo que funcione en una zapatilla: miro cómo queda al cortar la tela y dónde cae cada motivo. Para mí, el estampado es el principio del diseño, no un adorno.

Los estampados wax tienen nombre y significado. En uno de nuestros modelos usamos el que llaman «cha-chá», por el ritmo del dibujo, que en algunos países es un símbolo de cambio.

El bogolán es otra historia. Es una técnica de teñido con tierra y tintes naturales que crearon y transmitieron las mujeres bambara de Mali. El de nuestros bolsos y mochilas lo pinta a mano Tanguy, en Burkina Faso, y cada símbolo cuenta algo.

Diseñas en Barcelona y fabricas en España. ¿Por qué era clave para ti mantener la fabricación local y qué impacto tiene esto en el producto final?

Para nosotros es muy importante fabricar aquí. Dakart nació en Barcelona, y queremos un mundo más justo y más mezclado. De dónde venimos es muy importante, pero dónde estamos también lo es, y queremos formar parte de la cultura de aquí. Por eso las telas vienen de África y la fabricación se hace en España: mitad y mitad, en total igualdad.

Además, quería saber cómo y dónde se hace cada par. Diseño en Barcelona y estoy cerca de quienes fabrican las zapatillas: reviso los detalles con ellos y pago un precio justo por su trabajo. Hacemos tiradas pequeñas, sin producción en masa. Para quien compra, es una garantía de calidad y de que se ha hecho en buenas condiciones.

Modelos como Wax Gambia, Mali o Burkina rinden homenaje a distintos países del continente. ¿Cómo reacciona el público al descubrir la historia y el concepto detrás de cada diseño?

A nuestros modelos les ponemos nombres de países africanos por una razón sencilla: para que quien visita nuestra web recuerde que Dakart es una marca creada por personas africanas. Aunque estemos aquí luchando por nuestra vida, para que se escuche nuestra voz y se nos respete, no queremos olvidar nunca de dónde venimos.

Lo primero que le llama la atención a la gente es el diseño: nos dicen que son diferentes, originales y bonitas. Una clienta nos escribió que recibe cumplidos cada vez que las lleva. Y hace poco vinieron a la tienda dos señoras que nos habían visto en Instagram. Una buscaba cosas hechas aquí por gente de fuera, y una amiga le había recomendado Dakart.

Como emprendedor afro en España, ¿cuáles han sido los mayores retos y satisfacciones al consolidar una marca propia de moda ética?

Emprender no es fácil, y menos aún si eres una persona afro o inmigrante. Empecé vendiendo en la calle, y allí muchas veces la gente no te respeta. Acababa de llegar y escuchaba comentarios que duelen. En Senegal nunca los habría oído: allí la gente te quiere y te respeta tal como eres.

Otro ejemplo: cuando buscaba un local para la tienda, cumplía todos los requisitos, con la documentación que me pedían y el dinero. Pero cuando veían que no era de aquí, cambiaban de opinión y ponían excusas. Algunos de esos locales, más de dos años después, siguen sin alquilar. Al final encontré a personas muy buenas que me alquilaron un local, porque no todo es malo.

Por eso mi objetivo es llegar hasta el final con la marca. No me interesa solo vender: quiero crear una marca que represente de verdad a las personas afro, en todo el mundo. Y demostrar que las personas inmigrantes no estamos aquí solo para limpiar casas o cuidar de los mayores: podemos hacer cualquier trabajo, depende de cada uno, y también crear una marca grande.

Mi mayor satisfacción es haber pasado de vender artesanía en la calle a tener una marca propia, con diseños míos y fabricada aquí. Y ver que la gente nos descubre y nos recomienda a sus amigos.

¿Qué mensaje te gustaría transmitir a la comunidad que apoya el emprendimiento afro y el consumo consciente a través de AfroConsumo?

En Dakart no solo vendemos: contamos historias de personas inmigrantes que responden con diseño al racismo que sufren. Queremos una marca que nos represente y que ayude a que se respete a las personas inmigrantes. Y Dakart también es de aquí: damos valor a los tejidos africanos con el diseño y fabricamos en España.

Además del calzado y los complementos, ¿hacia dónde se dirige el proyecto de Dakart en los próximos meses?

Lo que viene es todavía más bonito. En noviembre vuelve la Guinea, nuestro modelo más vendido, en edición limitada, y llegan zapatillas con diseños nuevos. Pero vamos más allá: estamos preparando otros proyectos que conectan de verdad con nuestra comunidad, siempre a través del diseño. Porque cada par de Dakart cuenta una historia, y queremos que cada vez más gente la lleve puesta. Pon color a cada paso.


Puedes conocer todas las colecciones en la tienda online de Dakart y seguir su trabajo en Instagram.

Redacción Afroféminas



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