All Lives Matters NO es Black Lives Matters

Autora de la imagen: Rashida Chavis

A principios de año hemos podido presenciar una serie de acontecimientos que han hecho repensar sobre el racismo, sus tipos y las violencias que sufrimos por el tono de nuestra piel. Muertes a manos de supremacistas blancos, a manos de policías, a manos de guardias, a manos de normas y leyes opresoras, etc. 

Ya desde antes, se luchaba contra la discriminación sistemática, académica, social, política, que sufrimos los negros. Pero las muertes de principios de año han sido un ejemplo de lo que significa nuestra corporeidad para la sociedad Occidental, es decir, nada. Ante los ojos Occidentales, nuestros cuerpos son maltratables, son maleables, son disponibles para ser agredidos, para ser vendidos, asesinados… nuestras vidas no significan nada para ellos. Ante sus ojos colonizadores el color de nuestra piel es una justificación para detenernos al azar por la calle, sin ninguna razón, es una justificación para insultarnos, para no dejarnos tener nuestros derechos por ser humanos, para ser perseguidos, es una justificación para someternos a la economía sumergida, o para ser discriminados en áreas de vivienda o de empleo.

A lo largo de la historia los linchamientos, las persecución, la segregación, el racial profiling y el asesinato de minorías étnicas ha sido normalizado, justificado y ejecutable a través del racismo institucional o sistemático. Esas injusticias y anomalías morales fueron considerados legales, justamente porque debido a nuestro color de piel, nuestras vidas no significaban nada para ellos. Y es razonable pensar que a dia de hoy, en pleno siglo XXI, no debería de importar el color de piel de la víctima antes de que se de lugar la justicia, en toda su capacidad y plenamente, pero alrededor del mundo vemos que ese no es el caso.

EEUU es un país lleno de casos de matanzas, asesinatos y discriminaciones hacia las comunidades minoritarias (aunque obviamente no es el único). La reivindicación racial y la defensa de los derechos humanos de los afrodescendientes lleva teniendo lugar desde hace años y sin embargo parece que no se aprende de la historia, porque las cosas por las que se luchó en el pasado siguen ocurriendo una y otra vez. La discriminación racial se ha convertido en el pan de cada día de EEUU, una enfermedad crónica que está consumiendo el ínfimo nivel de progreso e igualdad que podía darse. Nótese que EEUU no es un caso aislado, los problemas raciales de los que sufre, estan presentes en el resto de países Occidentales.

El movimiento de Black Lives Matter nació para luchar contra estas discriminaciones, para defender nuestros derechos, para decir a voz alta que nuestras vidas si importan, que las muertes de nuestras hermanas y hermanos no pueden seguir impunes, que nuestra vida es tan válida como la de cualquier otra persona blanca. Y sobretodo para mostrar que estamos hartos de ser negados algo tan simple como el derecho a la vida y a un trato digno, respetuoso y no vejatorio. 

Algunos piensan que el tono de piel solo es un tono de piel, pero no es así. Ser negro supone que al salir a la calle, te pueden detener, perseguir, e incluso matarte, por el simple hecho del color de tu piel. Vivimos con una precaución constante, y atención de que al salir a la calle, de dia o de noche, puede que no volvamos, vivimos con miedo constante en países como EEUU, España, Holanda, Francia, etc. Cómo es posible que vivamos con miedo en sociedades que presumen de ser igualitarias? Y miedo a las personas cuyo trabajo y entrenamiento se basa en la lógica de “defender al ciudadano”. O acaso es que nosotros ¿no somos ciudadanos? Acaso el no ser blancos ¿nos convierte en infraciudadanos y por ese hecho aptos para ser deshumanizados y vejados? 

Y se podría pensar que las muertes a manos de policías y las instituciones son hechos aislados o tienen límites de edad, pero no es así ni mucho menos, y junto a este hecho los nombres no hacen más que incrementar e incrementar: George Floyd, Lucrecia Perez, Breonna Tylor, Amadou Diallo (de 23 años), Rodney King, Emmett Till, George Stinney, Joao Pedro Matos Pinto (de 14 años), Aiyana Mo’Nay Stanley Jones (de 7 años), Tamir Rice (de 12 años), Mame Mbaye, Michael Brown (de 18 años), Freddie Gray (de 25 años), Philando Castile, Alton Sterling, John Crawford III (de 22 años), Walter Scott, Oscar Grant (de 22 años), Clifford Glover (de 10 años), Akai Gurley, Terence Cricher, Dontre Hamilton, Jamar Clark (de 24 años), Jerame Reid, Jonathan Ferrell, Ramarley Graham, Ezell Ford, Samuel DuBose, y mucho nombres mas, muchas mas familias que han perdido a sus seres queridos por las injusticias, por las discriminaciones, por el racismo sistemático, por la brutalidad policial.



Así que cuando una persona responde con un “All Lives Matters” ante la insignia de “Black Lives Matters”, queda claro que no entiende nada. No entiende la lucha y lo que hay detrás del movimiento, lo único que consiguen es ocultar la lucha de las personas negras que están cansadas de no ser respetadas y tratadas con dignidad, y a los que no les permiten disfrutar de su derecho a la vida. No todas las vidas son valoradas de igual manera, no todas las vidas son consideradas importantes, no todas las vidas son respetadas. Si fuera así la lista anterior no existiría. 

Una persona blanca o rica no sale a la calle con miedo a ser disparado o apaleado por su color de piel, no sale a la calle con miedo a ser insultado y atacado. Con su color de piel viene ligada una seguridad, un permiso para vivirla. Y la comunidad negra ya estamos hartos de que se nos niegue ese derecho a la vida, por eso clamamos Black Lives Matter. Porque aparentemente a la sociedad se le olvida. Se olvida que una vida negra también debe ser respetada, que ser negro no es un crimen. Hasta el momento en el que no se empiece a aceptar y a tratar las vidas negras con la misma importancia y dignidad con la que se tratan las blancas, no todas las vidas importan. Negar el All lives matter, no es una forma de menospreciar la vida de las personas blancas, sino un recordatorio de que por ser de un grupo minoritario y/o tener la piel negra, te van a tratar diferente y van a menospreciar tu vida, es una realidad. Así que no, Not All Lives Matters, porque si fuera así, si todas las vidas importaran, y la gente, todos, reconocieran eso, las muertes de las personas negras no sería un hecho constante alrededor del mundo.


Favour Kelechi Ekaezunim

Madrid


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