Las mujeres Afro en la política uruguaya

Amanda Rorra

Amanda Rorra

“El éxito en la vida no se mide por lo que conquistaste, sino por las dificultades que lograste superar en el camino “. (Abraham Lincoln)

Uruguay es un país de tradición democrática.  Según encuestas y observadores políticos internacionales, es  uno de los países que más apuesta a la democracia en América Latina y  con una amplia credibilidad en sus tres instituciones constitucionales: Poder Ejecutivo, Legislativo y  Judicial. Como sociedad sigue creyendo en la política como el medio idóneo para poder establecer una sociedad más justa y equitativa, aunque no con la fuerza de hace unas décadas.

Como integrante de esta sociedad, la mujer ha debido luchar por lograr ser visibilizada y obtener su  libertad de manifestar su voluntad política y consecuentemente ejercer   puestos políticos en el sistema. En la mujer afrodescendiente esta lucha ha sido doblemente compleja y difícil ya que además de su condición de mujer ella debió luchar para ser respetada y aceptada su etnia.

Ya en las guerras libertarias, muchas africanas y afroruguayas participaron directamente  en los procesos que condujeron a este territorio a su  consolidación como nación. El escritor e historiador Nelson Caula menciona a las siguientes mujeres como “las lanceras de Artigas: Rita N. de Carvalho, Rosa Antonia de Moreira, María Clara y Elena Pereira, Dominga Maxa, Damiana Segovia, Josefa Antonia Jiménez y María Viaña en su libro  Artigas Ñemoñaré, TOMO 2 o como también la legendaria Soledad Cruz, mencionada por el también escritor e historiador Gonzalo Abella.

Uruguay fue un país en que la abolición de la esclavitud se termina de concretar en  1852. “No hubo reparto de tierras, ni educación igualitaria en mucho tiempo. La independencia significó seguir luchando contra la exclusión que, engendrada en la época colonial, no se modificó radicalmente con las repúblicas liberales”.

 

Beatriz Santos Arrascaeta

La mujer afro, ha sido  activa desde la primer mujer que en condiciones de esclavizada llego al continente y en específico a Uruguay,  trasgrediendo  los espacios asignados y los mandatos sociales. Es una mujer que por su esencia corre el sentido libertario por encima del  racismo y el sexismo logrando superar los  obstáculos que se presentaban para su desarrollo personal y colectivo. Fue importante voz en las Casas de Nación y Cofradías, cuando eran esclavizadas  siendo de las promotoras destacadas en Asociaciones Civiles y Culturales como también manifestando su pensamiento desde la literatura y el periodismo como María Esperanza Barrios, Clelia Núñez Altamiranda, o Virginia Brindis de Salas quienes marcaron  un ideario claro con el objetivo de incorporar la dimensión étnica racial en las prioridades de las políticas sociales a apenas unos 50 y pocos años de su emancipación.

Mencionaré en este punto a la Sra. Clementina Silva una sufragista, que  promovió activamente el ejercicio del voto femenino actividad que vera sus frutos en 1927 con el primer voto femenino en el continente Americano, en un pueblito de Uruguay, el que también fue ejercido por una mujer afro.

He consultado varios libros y páginas Web de Internet y salvo algunas casi muy pocas de ellas recogen este nombre como precursora o referente del sufragio femenino. Indudablemente esta gran activista tenía ideas muy claras de sus derechos y de lo que en 1948 serían la Declaración de los Derechos Humanos porque la veremos creando otra organización trascendente en el país.  Clementina Silva no solo luchaba para las iguales de su Colectividad, sino que con mente muy abierta lucho para vivir en un país más justo y equitativo, y para el beneficio de sus otras iguales que la discriminaba. Su lucha unida a las otras sufragistas dará como resultado el primer voto femenino en Latinoamérica.

Es histórico no solo para Uruguay, sino para el entorno Americano, el “Plebiscito de Cerro Chato” el cual se realizó el  3 de julio de 1927 en la localidad de Cerro Chato, en Uruguay. Si bien la finalidad principal era el  decidir la jurisdicción de dicho pueblo ya que se lo disputaban tres departamentos, distinguirá a al Uruguay en América Latina ya que fue la primera vez que la mujer ejerció el derecho de voto.

“La votación se cumplió el domingo 3 de julio de 1927, mediante voto secreto observando todas las formalidades que al respecto establecía la Ley de Elecciones, incluyendo el voto femenino, cosa que ocurría por vez primera en Sudamérica. Un trabajo realizado por el Centro de Estudios Históricos de Cerro Chato señala que la primera mujer en reivindicar su derecho a ejercer la ciudadanía no fue uruguaya, sino de origen brasileño, una inmigrante de color de 90 años de edad, llamada Rita Ribeira”.

Gloria Rodriguez

Sobre esto, en el año 2012, al conmemorarse los 85 años del plebiscito  y en el entorno de festividades  en un foro femenino en Cerro Chato, la coordinadora del área, Lorena Mondejo, manifestó,  “Fue una importante instancia para la mujer en el mundo, y el haberse realizado en una localidad de nuestro departamento le concede una relevancia mayor, considerando que se cumplen 85 años de que Rita Ribeira votó en ese Plebiscito para definir la jurisdicción del pueblo”.

La Afrouruguaya es una mujer que desde siempre se la ha visto  participando en muchos espacios como en organizaciones de mujeres como las Sras. Iris Cabral y Maruja Pereyra  las que desde su trabajo como “sirvientas”, organizaran el primer Sindicato de Empleadas Domésticas. En  1936 junto a Maruja Pereyra, Iris Cabral también participara del Congreso Nacional de Mujeres.

Iris Cabral y Maruja Pereira como grandes visionarias también crearon y fueron delegadas del Primer Comité Antifascista de Uruguay, en vísperas de la II Guerra Mundial.

Dato histórico importante.

“A fines del siglo XIX y durante la primera mitad del presente, en Uruguay hubo dos tipos de organizaciones de mujeres que desplegaron gran actividad. Por una parte, aquéllas de trabajadoras anarquistas, socialistas y comunistas que planteaban el derecho a igual remuneración por igual trabajo y enfatizaban el rol de la mujer en la familia y la sociedad. Valga citar a las libertarias del 900 como así  también el Círculo Aurora, que participaba en las celebraciones del Primero de Mayo y que en 1900 discutía sobre la emancipación de la mujer.

Por otro lado, las organizaciones integradas por mujeres de clase media y alta, luchadoras por la igualdad de derechos civiles y políticos. Entre éstas sobresalieron la Sección Uruguaya de la Federación Femenina Panamericana (1911) y el Consejo Nacional de Mujeres, fundado por Paulina Luisi en 1916, año en que se realizaron las primeras manifestaciones sufragistas.

Fueron años de movilización y agitación de reivindicaciones: en 1917 presentaron una solicitud a la Asamblea Constituyente para obtener el derecho a voto, en 1919 nació la Alianza de Mujeres y en 1924 el Comité Femenino Antimilitarista, como respuesta a un proyecto de ley de servicio militar obligatorio. En 1924 y 1925 mujeres sindicalistas celebraron la Semana de la Mujer Trabajadora, antecedente de la primera celebración del 8 de marzo, realizada en 1930”. http://www.eurosur.org/

Susana Andrade

Partidos políticos y Afro políticas Mujeres.

Aunque se presenta una modificación substancial en la inserción de la mujer en la vida institucional uruguaya  con la obtención del voto femenino, su normal  actividad silenciosa  pero relevante  en la cotidianeidad, como resultado de una estructura tradicional y hegemónica que le asignara el rol de creadora, sostén del hogar y quien debía dedicarse por excelencia a la crianza de los hijos, desde una doble invisibilidad, y  a la vez ser esa  mujer  que luchaba para obtener un espacio propio en la organización institucional del país, su activismo sufragista no le dará a la mujer afro la oportunidad en las elecciones de 1938 de ser incluida ni en el PAN (Partido Autóctono Negro), ni en los Partidos tradicionales, ni siquiera en el Partido Independiente Demócrata Feminista,  partido político en el que estaban aquellas con las que juntas habían luchado.

La mujer afrouruguaya ha sido y es eslabón importante como sostén económico y de vida no solo de su entorno familiar sino desde la época de la esclavitud, sostén económico de la familia de sus amos.  Desde su restringido ámbito de autoridad marca su presencia como cocinera y/o  artesana vendiendo los productos creados por sus manos, como lavanderas, “limpiadoras o sirvientas” y sobre todo lo que es más importante como dadoras de vida, desde su condición de Amas de leche o de crianza o como negociadora financiera, comprando la libertad de otros esclavizados tanto familiares como de amigos o de personalidades que eran importantes para la Comunidad.

Como vimos anteriormente, esta mujer ha estado y está involucrada en la búsqueda de soluciones reparadoras para todos ciudadanos uruguayos y en especial para la comunidad de afrodescendientes de la que son parte. Aceptando desafíos ha combinado perfectamente tres elementos fundamentales para resistir: el conocimiento de la vida, la habilidad para salir airosa de  varias vicisitudes,  y una actitud que le es muy propia.

Como mujer interesada en el desarrollo de la política se la ha visto en los periodos electorales, instalando y organizando Clubes Políticos en sus barrios (por ser de las referentes barriales del mismo), distribuyendo listas de votación, difundiendo desde el instinto a sus políticos elegidos en almacenes, peluquerías, reuniones como excelente propagandista.

Nacida en un pueblito apartado del departamento de Artigas en Uruguay, un día 05 de Agosto de 1908, niña vivaz e inteligente se debía trasladar a un departamento vecino para culminar sus estudios del Bachillerato. Llegada a Montevideo, inicia sus estudios en la Universidad de la Republica y se recibe de abogada.  “Educadora, Diputada, Senadora, Ministra, integrante del Consejo Municipal de Montevideo, conquistó el voto de los sectores con mayores carencias de la capital. Su decir fue perfecto, con cadencias casi musicales, animadas de pasión y con una riqueza expresiva que no ocultaba su vocación poética” (Margarita Percovich).

Luchadora incansable por los más desposeídos, por los que no tenían voz Alba Roballo, apodada la negra, fue ejemplo de militancia. “… nunca lloren frente a los hombres; hay que cargar el hijo bajo el brazo y salir a militar.”, decía en sus discursos Alba Roballo, como parte de una actitud ancestral. Ella como mujer y como afro fue quien abrió pasos para todas las mujeres que hoy ocupan y o chuparan cargos políticos en Uruguay. Alba Roballo- “la Negra” – recordó por siempre sus orígenes.

“Mi primer discurso político fue en Artigas, tenía 14 años. Inaugurábamos una plaza preciosa. Fui una abanderada porque siempre fui muy comelibros. Entonces, claro, la Dirección del Liceo me dio lo que tenía que decir. Y llegó una delegación oficial en la que estaba un hombre que tanto tuvo que ver con mi vida, que fue Baltasar Brum. Llegó un poco tarde con las botas embarradas, y en vez de decir yo el discurso que debía decir, empecé a decirle: ‘Sr. Presidente, no mire esta plaza, tan especial, tan hermosa, tan tropical. Vaya al barrio de La Aldea, vaya al barrio Tamanduá. Y usted verá lo que somos nosotros. Vaya a ver esas mujeres, vaya a ver a los niños, un barrio de hambre, muerte, miseria’. Y el director se agarraba la cabeza y me quería bajar tirando del uniforme. Yo era una adolescente, menos que una adolescente: 14 años no es nada”. Alba Roballo en Memorias de Rebeldía de Graciela Sapriza

En 1933, cuando Baltasar Brum (presidente de la República (1919-1923) se quita la vida en nombre de la democracia, Alba Roballo convoca a más de cinco mil estudiantes a manifestar en defensa de las instituciones y en nombre de la heroicidad del político muerto.

En 1947 ejerció la Presidencia de la Caja de Asignaciones Familiares y fue la primera mujer uruguaya que ocupó cargos de directora en la Caja de Jubilaciones y también vicepresidenta de la Caja Rural.

En 1950, se presenta a las elecciones con la Lista 103, integrada exclusivamente por mujeres, perdiendo una banca tan solo por trescientos votos. En 1954, fue la primera mujer que integró, como titular, el Concejo Departamental de Montevideo. Desde 1958 fue senadora por el Partido Colorado. El 2 de mayo de 1968 fue designada ministra de Cultura, convirtiéndose en la primera mujer de Uruguay en ocupar un cargo ministerial. Renunció a ese cargo el 13 de junio de 1968, al implantarse las Medidas Prontas de Seguridad. Como parlamentaria presentó varios proyectos de contenido social, como fue el de la regulación de la unión concubinaria. En su exposición de motivos decía: “Hay que terminar con años y años de sacrificio, años de amor, años de convivencia, en los que se ha cuidado a un compañero en largas enfermedades y muerte y quedan sin este gran amparo de la pensión, en la soledad más difícil y amarga del fin de la vida”. Otro proyecto de ley fue el de la formación de un fondo de recursos para incentivar las actividades literarias, musicales y plásticas. Fue la autora de un proyecto sobre la llamada “ley madre”. Fue impulsora decisiva de la implantación de las Llamadas, expresión cultural que hoy en día forma parte de la identidad de los uruguayos y uruguayas.

Decía Alba: yo era la negra que le gustaba el vino, la que tenía costumbres difíciles y se juntaba con los negros del barrio Sur”.

“Yo misma. Soy mujer. Me acuerdo que a los 12 años lloraba a muerte porque era negra y el moño de la escuela no me quedaba bien… Después siempre traté de ser agradable. No le podemos imponer a la convivencia política y social mujeres desagradables. Tenemos el deber, ¿no es cierto?, de estar presentable. Yo no sé si lo consigo. De repente soy un arbolito de Navidad: clips, collares… uso colores no apropiados. No puedo vivir sin mis caravanas. Y me maquillo. Tengo que aprender a ser discreta. Me estoy resignando con el negro, el azul, el gris, el marrón. Me cuesta horrores, por una razón de origen fronterizo, brasilero, donde las mujeres se visten de todos los colores. Y esa costumbre no se saca”. Alba Roballo en Memorias de Rebeldía de Graciela Sapriza.

Corría febrero de 1971. El Frente Amplio (FA) ya había nacido en un acto cumplido el día 5, en el Palacio Legislativo. En un cuaderno especial publicado por el semanario “Marcha” (número 71), la entonces senadora colorada Alba Roballo expresaba su voluntad de integrarse al FA. Tres semanas después, sería la única mujer que ocupó la tribuna en el primer acto de masas del FA, cumplido en la explanada municipal de Montevideo”. Falleció en 1996.

“La dictadura militar (1973-1985) y el cierre de los canales tradicionales de articulación de intereses (partidos políticos, sindicatos, gremios estudiantiles) tuvieron el efecto de politizar la vida cotidiana y el hogar y los afectos pasaron a ser el núcleo de la resistencia en las organizaciones de derechos humanos y de subsistencia. Mujeres que habían estado en un segundo plano “ganaron la calle”, motivadas por la satisfacción de necesidades básicas y en 1980 comenzaron a formarse grupos barriales. Se crearon nuevas asociaciones de profesionales y organismos no gubernamentales de investigación y promoción social que trabajan con mujeres.

La gran manifestación de mujeres de enero de 1984 surgió de la red creada por los grupos barriales. Fue el primer acto masivo de mujeres desafiando a la dictadura y significó un cambio cualitativo”. http://www.eurosur.org/

La mujer afrouruguaya que siempre había estado expectante de todos estos desafíos se involucrara más y más en el correr de los años venideros.

“En los años cincuenta la bonanza económica de la post guerra se sentía en la sociedad uruguaya. Entre otros factores, esto facilitó que la incorporación de las personas afrodescendientes al ámbito productivo fuese cada vez mayor. Esta inserción fue seguida de una creciente participación del colectivo en los sindicatos y en los partidos políticos, fundamentalmente al Partido Comunista, Partido Socialista y Partido Demócrata Cristiano”. Beatriz Ramírez

Entre los años 1955 y 1968 se iniciaría con mucha fuerza el “Movimiento Negro” en los Estados Unidos de Norteamérica luchas que tomaron para terminar la discriminación contra los afroamericanos y terminar con la segregación racial, especialmente en el sur de Estados Unidos con el asesinato de Emmet Till y el boicot de autobuses de Montgomery (Rosa Parks). El Movimiento de Conciencia Negra (Black Consciousness Movement, BCM) movimiento político económico de activistas anti-Apartheid, aparecido en Sudáfrica a mitad de la década de 1960 para cubrir el vacío político creado por el castigo a los líderes del Congreso Nacional Africano y al Congreso Panafricano, que fueron encarcelados y censurados tras la masacre de Sharpeville en 1960. Surgirán y de convertirán movimientos de resistencia cultural en movimientos políticos de las comunidades afrodescendientes latinoamericanas con acciones contundentes.

“estas voces de resistencia y lucha comienzan a recoger sus frutos en torno a la visibilizarían del hecho de discriminación racial y étnica, a partir de los años 70 donde se concreta y organiza el Primer Congreso de la Cultura Negra de las Américas, donde asistieron representantes afrodescendientes de Honduras, Ecuador, Perú, Panamá, Venezuela y Estados Unidos”. Díaz Diógenes, “Los movimientos sociales afrodescendientes, actores de cambios”. 2011-09-06.

Si bien Uruguay según una encuesta realizada  en  más de 80 países se incluye entre los menos discriminadores por raza en el mundo, la discriminación sutil y solapada nos sigue acompañando. Por ello es que durante los años 1973 al 1985 y para salvaguardar las tradiciones y cultura ancestrales organizaciones como La Asociación Cultural y Social Uruguay (ACSU) dirigido por la activista Sra. Amanda Rorra desarrollara una nueva forma de activismo con actividades que encubiertas  preparaban a una nueva generación para seguir con la resistencia ancestral hasta que fue clausurada por la dictadura.

Fueron las mujeres afrouruguayas quienes abren una nueva instancia para  sus demandas.

“El proceso de Durban sirvió de espacio organizativo y pedagógico para la formación y consolidación de redes afrolatinas de movimientos sociales, como la Alianza Estratégica y la Red de Mujeres Afro-Latinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora. La Red de Mujeres se organizó en 1992 en un congreso en la República Dominicana, lo cual revela un proceso organizacional de redes de mujeres negras que tienden a organizarse primero, e indica también que las mujeres afrolatinas jugaron un papel importante en colocar la cuestión de la raza en el centro del debate feminista incluyendo las conferencias mundiales de mujeres como el encuentro de 1992 en Pekín. Fue en este proceso de organización hemisférica (desde escalas locales y nacionales local hasta niveles n) donde el movimiento desarrolló un liderazgo colectivo y una identidad política. Como lo planteó Romero Rodríguez, líder de la organización Mundo Afro en Uruguay, en uno de los encuentros más importante de la red en el 2000 en Santiago de Chile “entramos Negros y salimos Afrodescendientes”

Estas novedosas instituciones: alianzas,  redes, congresos,  foros, etc.,  a nivel internacional darán un toque de energía a las instituciones que subsistían un tanto debilitadas en donde la mujer afrodescendiente hallara un espacio de consolidación organizativo y pedagógico.

Iniciando el siglo XXI, encontramos a las afrouruguayas, inmersas en partidos políticos en forma directa, integrando las listas de los distintos partidos políticos del país  y ocupando cargos en instituciones oficiales y ONG. lo que les otorgara un empoderamiento impensado en siglos anteriores.

Nombres como Vicenta Camuso, activista, feminista, consultora, integrante de la Red de Mujeres afrolatinoamericana, afrocaribeña y de la Diáspora se desempeña como Coordinadora del  Regional Cono Sur; Beatriz Ramírez Abella, edila suplente en Montevideo en el período 2000­2005, actualmente se desempeña como Directora del  Departamento de Mujeres Afrodescendientes (MIDES); Beatriz Santos Arrascaeta escritora, investigadora, poeta, actriz y cantante, desde el año 2010 se desempeña como Coordinadora Ejecutiva de la Unidad Temática por los  Derechos de los Afrodescendientes de la Intendencia de Montevideo; Alicia Esquivel Rodríguez, medica, especialista en pediatría y homeópata, actualmente es Directora del Departamento de Mujeres Afrodescendientes (MIDES); Mirta Silva Asesora de la Unidad Temática por los Derechos de los Afrodescendientes en IMM; Claudia de los Santos Directora de la institución  Mundo Afro;

Después de mucho tiempo, hallamos a una mujer afrodescendiente  Angélica Ferreira como suplente de diputado en las elecciones del 2009 por el tradicional Partido Nacional.

Otras muchas mujeres desde todos los partidos políticos como simpatizantes o activas portavoces de los mismos se han levantado con más fuerza en esta próxima elección del 2014 como Gloria Rodríguez como visible representante del tradicional Partido Blanco; o a través de las Redes Sociales como por ejemplo Susana Andrade, Miriam Páez, Chabela Ramírez, Alejandrina Da Luz, Tania Ramírez, Noelia Maciel, Marta Nierez Duarte, “Charo” Delgado, Jeannine Vera, Verónica Villagra, Mayte Miňos, Alicia García entre muchas otras.

Mayoritariamente las mujeres afrodescendientes han hallado eco en el Frente Amplio, y están incluidas en las listas a ser votadas en las próximas elecciones, aunque hay mujeres afrodescendientes también en el tradicional Partido Blanco.

Desde el inicio de esta nota hemos atravesado mucho tiempo y  el avance logrado por estas mujeres ha sido cualitativa y cuantitativamente mucho;  participando en la elaboración de proyectos de políticas de equidad de género y etnia; fortaleciéndose en sus actividades y en sus grupos, participando de todas las instancias decisivas para su género y su comunidad.

Uruguay, es un país mestizo con mujeres increíbles: fuertes, inteligentes, hábiles, sabias entre las cuales las afrouruguayas han mostrado que vale la pena aceptarnos tal cual somos, enriqueciendo nuestra sociedad con el aporte de todos sus integrantes  y poder convivir en un país más equitativo y justo.

Graciela Leguizamón colaboradora de Afroféminas

Díaz Diógenes. Red Afrodescendientes de Venezuela – Ponencia para el SEMINARIO INTERNACIONAL: “Estado, Ciudadanía y Movimientos Sociales en Tiempos de Globalización en las Américas”, IEP (Lima), 6 de septiembre de 2011

http://www.inmujeres.gub.uy/innovaportal/file/19685/1/14_separataafro.pdf

http://federicolagrotta.blogspot.com/2009/07/la-democracia-uruguaya-la.html

Encuentros y desencuentros de Saberes en torno a la Africania latinoamericana. http://www.globalcult.org.ve/pub/Clacso2/garcia.pdf

Archivos personales del investigador y genealogista Sr Jorge Bustamante.

 

2 comentarios en “Las mujeres Afro en la política uruguaya

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