Ceuta y el racismo español que nunca fue una excepción
En Afroféminas llevamos más de una década sosteniendo que el racismo sería el eje que marcaría la lucha política de las próximas décadas en este país. Lo dijimos cuando la conversación pública prefería mirar hacia otro lado, cuando denunciar el racismo estructural se recibía como una exageración de mujeres negras demasiado sensibles. Los hechos de este último año, y de manera brutal las últimas semanas en Ceuta, confirman aquello que llevamos años nombrando desde nuestro propio cuerpo y nuestra propia experiencia. Lo que ocurre allí no es la aparición repentina de un racismo nuevo, es la exhibición sin disimulo de una estructura que este país llevaba generaciones negando.
Este racismo descarnado no es un fenómeno exclusivamente español. El líder de Vox, Santiago Abascal, habló de in...











