¡Las personas negras mexicanas existimos!
'¿Mestiza? ¿Mexicana? Me preguntaba con frecuencia. Ninguna de las dos “raíces” me identifica. No tengo rasgos indígenas ni tampoco europeos. Mi nariz chata, mis labios gruesos, mis grandes ojos, mi frente amplia, mi cabello rizado, mis caderas anchas, mi cuerpo, no concuerdan con ninguna de esas dos posibilidades; así crecí, sintiéndome extranjera en mi país de nacimiento.
- ¡Hola! Mucho gusto, ¿de dónde eres?
- Mexicana.
- Nooo, ¿cómo? Nooo, tú no eres de aquí, quizá de Guerrero, o Veracruz, pero tampoco lo creo… pareces colombiana, cubana, de algunos de esos países, eres extranjera.
Estos enunciados encabezan las conversaciones que mantengo con gente nueva y han resonado en mi caminar desde que tengo uso de razón. Cada vez que escuchaba a alguien decirme eso, me hacía senti...


















