Como afecta la racialización a la detección y atención del autismo


El trastorno de espectro autista (TEA) es una alteración neurológica que se inicia en la niñez y se mantiene de forma crónica en los afectados toda su vida sin distinguir la raza o la etnia. La complejidad de la afección hace que no tenga una única causa, pero la genética es uno de los actores fundamentales en su desarrollo.

El día 2 de abril está marcado como el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo. Una fecha establecida para visibilizar y concienciar a la población y para promover la participación e igualdad de oportunidades de las personas autistas y sus familias.

Con la conmemoración de esta fecha queremos abordar algo de lo que se habla muy poco, la poca o casi nula asistencia hacia colectivos minoritarios, como por ejemplo los migrantes y grupos racializados. En estos casos, la voluntad para dar los servicios en la detección de espectros autistas no es la óptima, ya que los afectados no diagnosticados son menores de edad con diferencias étnicas o raciales.

Aunque en la actualidad los casos de TEA sean más fáciles de identificar, según estudios recientes, es más probable que los niños blancos sean más fácilmente diagnosticados con algún trastorno de espectro autista que otros niños negros y racializados por diferentes motivos, como las barreras socioeconómicas, la falta de acceso a estos servicios médicos o un retraso en la evaluación del caso. También hay que añadir los prejuicios raciales de los profesionales médicos, que no han recibido formación sensible en materia racial y étnica.



La disparidad racial y los estigmas son algunas de las causas añadidas, que la sociedad sigue aplicando. Otro de los ejemplos de estas diferencias, según la Fundación Femeba, en un estudio realizado a 7 millones de escolares en Inglaterra detectó que los niños de origen chino con un 38%, y los menores negros con un 26%, tienen más probabilidades de tener TEA que los alumnos blancos. Aunque el porcentaje es mayor, las posibilidades de recibir apoyo para su diagnóstico son proporcionalmente inversas.

Este déficit se debe el mal enfoque de las escuelas con el tema, así como los servicios inapropiados dados para los niños autistas. Los factores enfocados a los afrodescendientes u otra minoría racializada migrante giran siempre sobre dificultades como la pobreza, la barrera del idioma o los estigmas que supone ser una persona migrante negra. Así pues, la detección es más complicada, ya que todos los problemas suelen atribuirse a estas circunstancias.

También si tienes autismo, es mejor ser blanco.

Aunque todo avanza con el paso del tiempo, la detección y atención de casos de trastorno de espectro autista no deberían verse afectados por el origen y el color de piel, sino por la condición del paciente. La facilidad para acceder los servicios y diagnósticos clínicos, deben facilitarse a las familias migrantes con personas no identificadas de TEA, con el objetivo de dar un futuro mejor a esas familias, que lo único que buscan es mejorar su calidad de vida.

Afroféminas


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