De la invisibilización a la apropiación de nuestras religiones ancestrales

Photo: Getty Images

De niña me sentaba en una minúscula ventana que daba a la calle, de rejas negruzcas y oxidadas a mirar el cielo y  ver la gente pasar. Aún era muy pequeña, para andar mataperreando con los niños del barrio, que me superaban en tamaño y picardía, y ya era muy  grande para jugar con cuquitas de papel. Así que solo me quedaba la minúscula ventana, y aquel basto universo, que envolvía mi solitaria niñez. Contaba estrellas, y le cantaba la canción de la telenovela de turno a La Luna, que miraba impasible las ensoñaciones, de una niña distraída con tendencia a la fantasía. 

Mi fascinación por la dama misteriosa, siempre me ha acompañado, y con ella, todo el heraldo de tradiciones que conforman una fe, que me acuna, y con la que camino desnuda, desafiando las tentativas de un capitalismo, siempre amenazante. El arte de la herbolaría, con la que mi tatara Mamá Salomé aprendió remedios, para curar los males físicos y espirituales en los barracones. El amor de mi madre por los caracoles. El azabache, que mi abuela colgó en mi cuello cuando nací, y que ha sido reemplazado en estos treinta y dos años, por otros diferentes, que siguen siendo el mismo. Los tambores africanos,de las fiestas a Yemayá, Oshun, y el olor de los dulces y el ajiaco bien fresquito, después del bembé. Los abrazos en las misas a los muertos, haciendo más llevaderos los duelos, y las distancias del tiempo y la memoria. Los vientos de Oyá, trayendo mensajes  y canciones proustianas. Todo esto y más, hace que nos conectemos cada día, con quienes somos. 

Esa es la terapia que heredamos de nuestras ancestras. Las que practicaban en cautividad y solo cuando el amo les permitían, una vez al mes, adorar a sus dioses y creencias rescatadas, en una fiesta donde la colectividad, era supervivencia. Y que hoy, esas mismas creencias y artes ancestrales, antaño perseguidas y repudiadas por la gente blanca,  han sido apropiadas, comercializadas, haciendo que el desplazamiento de las voces originarias, no tengan fuerzas, relegadas a la invisibilidad. 

Corina Paez, Creadora de @lunaexaltada comunidad. Astróloga con formación en psicología transpersonal, especializada en consultoría Astrológica Integral y Astrología Médica. Tarotista facilitadora de talleres de Tarot para el Autoconocimiento. Guía en Círculos de ancestralidad con enfoque en espiritualidades de Matriz Africana y cosmovisión del Antiguo Egipto. Leonela Sánchez, una mujer racializade y migrante, venezolana y desde hace ocho años radicada en Panamá es politóloga y astróloga. Y Agatha Salvatierra ,Qhariwarmi de raíces quechua, persona trans no binarie, artista, bruje, astrólogue, y educadore. Terapeuta de artes expresivas y educadore en relación con las pachas y con la justicia de la sanación para el bienestar mental, emocional, espiritual y físico. Tuvieron la valentía, el corazón y el privilegio del tiempo, de contestar alguna de mis preguntas para este artículo.

No es nada nuevo la apropiación de todo tipo, de la población blanque y privilegiada, de las minorías a lo largo de la historia. Hemos hablado de muchas de estas áreas ,pero me preocupa, que de la apropiación de las religiones ancestrales de las comunidades indígenas, negres etc, sea un tema, tabú, del que se hable poco o nada ¿Porque creéis que sucede?

Porque de todos los procesos de colonización, ese fue el más profundo, y no es tan visible, en cuanto se habla de sincretismo (sobre todo en Abya Yala), como si muchas de las prácticas que se realizan no fueran de matriz afro. Esto se debe a los procesos de amestizamiento ideológico de la población. Al mismo tiempo, existe una falta de interés sobre procesos de ancestralidad, en nuestra propia comunidad debido al desarraigo, hasta se piensa, que esto no es importante políticamente, que no es motivo de discusión en el activismo (como por ejemplo si lo son, la estética y la música). Entonces la pregunta más bien sería ¿ por qué consideramos que esto va por separado? ¿Es posible algún tipo de liberación sin contemplar nuestras propias cosmovisiones? por otro lado quienes por tradición oral y territorio tienen relación directa con sus prácticas, la preservan, resguardan y muchas veces deciden cerrarse a no compartirla, con justa razón y motivo, por ende, a veces no se tiene suficiente conocimiento, más por parte de la diáspora y realmente es difícil defender algo que no se reconoce como propio. Otres por supervivencia deciden vivir de ello, ya que vivimos en un sistema capitalista, donde muchas veces no queda otra opción y allí es donde nos podemos encontrar con divulgación hecha para el consumo que muchas veces, cuando se pierde políticamente el horizonte, se entregan de forma poco consciente y se desvirtúan dichas espiritualidades y formas de sentipensar el mundo. Corina Paez

Por el desconocimiento de estas religiones o prácticas, al no ser nuestras en el día a día fueron impregnadas con la estructura colonial. Con la práctica de la astrología todo lo que aprendí tradicionalmente era que había nacido en Grecia y cuando comienzas a desmontar, y te adentras al conocimiento no es así. Ya los pueblos originarios la usaban en Egipto. Llegó Ptolomeo  y eliminó todo de plumazo y se quedó con la gloria. Nuestras tradiciones perduraron por la oralidad, allí cambió y se ocultó mucho tiempo. Lo que agregamos también es la identificación como personas racializades. Muchas familias no hacían las prácticas abiertamente por encajar y no llamar más la atención de lo debido. Leonela Sánchez

La invisibilidad e invalidación de las prácticas espirituales de pueblos indígenas corresponde a la colonización y su legado palpable hasta el día de hoy, particularmente en este caso, el aspecto religioso. En el territorio en el que habito, por ejemplo, la llegada de la colonia española trajo consigo a la biblia católica, objeto desde el cual se propuso extirpar todo tipo de “idolatrías” consideradas “inferiores y repulsivas”, o sea indígenas. La llegada de la biblia no solo implicó la muerte de miles de personas, sino también un cambio radical en la forma de entender el mundo, pues se nos forzó a negar nuestra cosmovisión circular y la oralidad del habla por una lengua escrita y lineal. Sabemos que el lenguaje y su construcción determinan mucho de la perspectiva y estructura desde donde operan las sociedades, y el choque de la conquista española trajo una crisis en el ámbito lingüístico-perceptivo. Muchas de nuestras tradiciones y formas de estar en relación con las pachas/mundos y con nuestros espíritus fue visto como ajeno, lejano a la percepción católica del mundo, y por lo tanto una amenaza que debía extirparse a costa de violencia y tortura. El que hayamos demonizado y cercenado de nosotres los aspectos religiosos ancestrales es una de las formas en las que continúa el trauma colonial. Agatha Salvatierra

La apropiación de este tipo de prácticas, no solo arrebatan parte de nuestra historia, para el lucro de las persones blanques con ciertos privilegios, en la sociedad. Sino que ocasiona un borrado de muches personas racializades, que llevan años de legados ancestrales y familiares, dedicándose a esto. ¿Que otras problemáticas encontramos, en esta apropiación y robo?

Para muchas personas racializadas el reconocer sus orígenes y ascendencia indígena es un proceso sumamente complejo y doloroso, y el reconectar con nuestros legados ancestrales y familiares es un reflejo de ese transitar. La facilidad del robo y apropiación no es más que, a mi parecer, una tradición antigua que aún vive en la sangre de las persones blanques que no han tenido que pasar por ese proceso porque sus ancestros se hicieron cargo de arrebatarnos ese derecho a la conexión. La apropiación y robo son más cortes en una herida que sigue abierta y otra forma más de continuar con un sistema que se beneficia de que olvidemos de dónde venimos y desconectarnos con siglos de memoria que aún sigue viva en nuestres cuerpes. Agatha Salvatierra

La desvirtuar de las prácticas, sobretodo la divulgación por parte de el implante new age, con caminos cortos, donde lo que hacemos es magia o brujería y a la par que se consumen, se multiplican los mismos procesos de satanización, y lo mas cruel la persecución o asesinato a líderes espirituales de nuestras comunidades por negarse a compartirlas. Corina Paez


Cuando una persone blanque se dedica a estas artes o prácticas, suele haber un cierto reconocimiento detrás, y encima ganan mucho dinero. Cuando una persona negre se dedica a esto abiertamente, es tachada de todo lo contrario ¿A que reto os enfrentáis, que creéis, que las mujeres blanques, no tienen que atravesar? 

El estigma, el racismo interiorizado y la vergüenza y culpa que cargamos por años de colonialismo y colonialidad actual se traduce concretamente en que nuestro recordar-reconectar traiga consigo formas de castigo y rechazo. Para las personas racializadas y para las personas trans esto se agudiza aún más, pues nos coloca más al margen, ya que no somos el cuento reinventado New Age, que lucra de ciertos elementos mientras niega sus raíces e historia extractiva. Agatha Salvatierra

Siento que elles no cuestionan el sistema o en su mayoría se desvinculan de la sociedad y el sistema. Allí es cuando las personas racializadas que atravesamos las opresiones diarias somos descartades por parecer intensas o que mezclas política con astrología y no va. Leonela Sánchez

A tener que demostrar una supuesta credibilidad y respetabilidad, a que el proceso de compartir dichas prácticas pase por el cuerpo, a no poder capitalizar de la misma manera, a veces a tener que sostener demasiados procesos de otres porque es necesario ya que somos pocos los círculos de contención y demasiada la injusticia del racismo estructural, causando a veces un desgaste o deterioro, muchas veces en nuestra propia salud mental y no poder dedicarnos al 100% a nuestros propios procesos, a atravesar el síndrome del impostor, producto del implante colonial y el estigma de vivir de lo que hago. Corina Paez

Mas allá de esto, ¿ Como podemos las minorías, usar las técnicas ancestrales de les nuestres, para reconectar y sanar con nosotres desde lo colectivo y toda la herencia que arrastramos? 

No es un proceso fácil, sobretodo para la diáspora, cuando hablamos de ancestralidad, debemos comprender que toda persona afrodescendiente, tiene memorias que también debe despertar y elaborar, la herida colonial, está en toda persona no blanca, existen muchas intersecciones dentro de dichos procesos, no hay un camino único para ello, el abordaje puede empezar por investigar nuestra genealogía e imaginar sus paisajes, elaborar sus comidas, danzas, abrazar lo que ya tenemos, reencontrarnos con ese legado y establecer una práctica continua (cualquiera que se adapte a nosotres) que nos relacione con nuestras cosmovisiones, que vivifique esa espiritualidad, muchas veces arrebatada, desde ese lugar nuestra acciones cambian, de una alerta y defensa constante a una escucha amorosa de quiénes somos y de les otres hermanes (sin que esto signifique no tener sanos límites), eso también es salud mental y protección psicoespiritual, porque se comprende, que no todes tienen acceso o les cuesta aceptar su ancestralidad, que el compromiso requiere pasar, en cierta forma por una descolonización mental, eso conlleva a la sanación de heridas intergeneracionales, que no son individuales sino colectivas, por eso es muy importante para el que vive esto, primero narrar y contar su propia historia, para poder compartirla y también acompañar a otres en el proceso de sanar. Corina Paez

La práctica de la astrología me ayudo a descubrir y sanar. Creé comunidad gracias a ella, ser parte de la Escuela de Astrología Crítica que lleva Agatha y Corina me hizo sacudir, entender y recordar. Todo ese conocimiento está en nuestra memorias, una lectura de carta por ejemplo puede ayudar a reconectarte con esa memoria. Sanamos descubriendo que tenemos una herida del valor y desarraigo materno de hace siglos. Pero es reconfortante saber que juntes sanamos en una lectura de carta astral, de tarot en comunidad. Leonela Sánchez

Reconocer y volver a relacionarnos con nuestras prácticas espirituales y técnicas ancestrales es una práctica viva,que nos acerca a nuestres ancestres humanes, animales y naturales. En tiempos de crisis climática y con el mundo tan lleno de desesperanza e aislamiento, recordar de dónde venimos y cómo solíamos conectar con los mundos que habitamos, es un acto poderoso de sanación, de volver a encontrar en nosotres la capacidad de sentir la magia y posibilidad de conexión que existe en esta tierra ahora, y que siempre ha estado aquí, esperándonos. Agatha Salvatierra

Retos, consejos, para las personas racializades que se sienten ahora mismo desconectades y perdides, y que a través de estos canales de diálogos, pueden descubrir quienes son, y de dónde vienen.

Para recordar hay que sentir, yo les invito a sentir de nuevo. Rememorar que práctica les son afín, vivirlo con el cuerpo. Capaz una lectura de libro, de carta astral, tarot, un baile, meditación, ritual pueda llevarles a transitar un camino que sea de ellos. Claro siempre de la mano de alguien que les entienda y sea parecido a nosotres. Todes somos seres espirituales conectados, solo hay que recordar. Y ser espiritual, no hace que pierdas tu conciencia social. Leonela Sánchez

Quisiera recordarnos que esa desconexión y esa pérdida que sentimos ha sido estratégicamente construida a lo largo de años, y que no es por nada, que es más bien la evidencia del daño que se le hizo a nuestres ancestres, cuyo trauma sigue en nuestres cuerpes. Abrazo mucho ese dolor compartido, que nos sirva de información y de motor en búsqueda de justicia y podamos colectivamente ir retejiendo esos hilos que perduran, a pesar de todo. Agatha Salvatierra

Paciencia consigo mismes, escucha amorosa, no somos responsables de sanar ni a todo un círculo familiar ni a toda la colectividad, no somos héroes, ni podemos cargar a nuestras espaldas, los duros procesos de deshumanización de la colonialidad, es muy importante no romantizar o idealizar la sanación ni todos los espacios colectivos, pero sí fundamental es tener esperanza e imaginación radical, para fortalecernos, para encontrarnos, cuando une pierde el sentido, es importante saber que cada acto de fe en nosostres y en nuestres ancestres, nos acerca más a lo que verdaderamente somos, recordemos que elles también, quizá, pasaron por lo mismo que estamos pasando nosotres, en determinados momentos y nuestras memorias lo saben, así que nos están acompañando en esto, desde ese lugar, establecemos el diálogo con lo que somos, un futuro ancestral. Corina Paez

Bendiciones para todxs.


Dayana Catá

‌Educadora especial y escritora. Ante todo humana, negra, cubana, mujer y activista. Todo en ese orden y con el mismo grado de intensidad.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.