El cupo laboral travesti-trans una conquista social en Argentina

El Gobierno Nacional estableció a través del decreto 721/2020, que los cargos en el sector público deberán ser ocupados en una proporción «no inferior al uno por ciento», por personas travestis, transexuales y transgénero que reúnan las condiciones de idoneidad necesarias. A raíz de esto conversamos con Victoria Castro, “La primera mujer trans en ser nombrada subsecretaria Diversidad de la provincia de Tierra del Fuego”, y Fernanda Antiñanco, mujer trans y migrante. Ellas nos darán a conocer en primera persona, la realidad de estas mujeres, sus expectativas, experiencias y reacciones ante esta nueva conquista social.

El 04 de septiembre del 2020 el presidente  Alberto Fernández, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, firmaron el decreto 721/2020, en donde el gobierno estableció cupo laboral mínimo de personas travestis, transexuales y transgénero en el sector público.  A través de este decreto el Estado busca garantizar que los cargos de personal, sean ocupados en una porción no inferior al 1% de la totalidad de los mismos por integrantes de esa comunidad, siempre que posean las condiciones de idoneidad para ocupar el cargo, en cualquiera de las modalidades de contratación vigentes. 

Para que esta medida se cumpla, el Estado debe establecer reservas de puestos de trabajo para ser ocupado exclusivamente por miembros de la comunidad LGBT, además de aclarar que en ningún caso, esta norma debe implicar el cese de las relaciones laborales existentes, por lo que no se podrá despedir a los empleados públicos en actividad para garantizarles el lugar a los nuevos ingresantes. 

Este decreto beneficia a todas las personas travestis, transexuales y transgénero, hayan o no efectuado la rectificación registral del sexo y el cambio de nombre de pila e imagen, a raíz de esto, PERIODICO VAS, entrevisto a Victoria Castro, “La  primera mujer trans en ser nombrada subsecretaria de Diversidad de la provincia de Tierra del Fuego”, y Fernanda Antiñanco, mujer trans y migrante. Ellas nos darán a conocer en primera persona, la realidad de estas mujeres, sus expectativas, experiencias y reacciones ante esta nueva conquista social.

Melina: Una de las preguntas existenciales que nos hacemos en nuestra vida gira en torno al interrogante de ¿Quién soy?, es por esto, que me gustaría saber, como cada una de ustedes responde a esta interpelación.

Victoria: Soy Victoria Castro tengo 46 años, soy madre de tres niños adoptados y estoy felizmente casada. Actualmente ocupo el cargo de subsecretaria de diversidad de la provincia de Tierra del Fuego. Soy una mujer trans activista del colectivo 100% Diversidad y Derechos. 

Fernanda: Soy una mujer trans que nació en Chile, pero que vive hace 25 años en la provincia de Rio Grande.  Participo en la red Diversidad Positiva a cargo de Erika y Abril Chodil.

Melina: Victoria en su presentación nos dijo que es madre adoptiva, y hay un rumor popular que establece que en argentina es difícil adoptar. ¿Cómo fue el proceso de adopción para ti Victoria?

Victoria: Al momento de adoptar debemos preguntarnos si queremos brindar nuestra familia a un niño, o si buscamos satisfacer un deseo, porque cuando lo que nos mueve es el deseo de tener un hijo, le estamos cargando toda la responsabilidad a la criatura que está esperando ser adoptada en cualquier lugar del país. El estado lo que garantiza a través del proceso de adopción es que los niños puedan acceder a una familia, y que esta no se fije en la edad del niño, la patología que tiene, o si tiene o no hermanitos, el Estado busca que la familia postulante le pueda brindar seguridad y bienestar al niño, a través de garantizarle su derecho a la familia. 

Melina: vos Fernanda ¿Has pensado en algún momento ser madre?

Fernanda: En este momento no contemplo la posibilidad de tener hijos, pero tengo unos bellos sobrinos a quienes amo con toda mi alma y con eso me alcanza.

Melina: En los procesos identidarios la transición es la etapa donde todos los cambios ocurren, ¿Cómo fue esta transición para Ustedes?

Victoria: Yo nací como Juan Castro, y de eso no me voy a olvidar, en mi corazón y en mi boca siempre va a estar ese nombre, porque honro a esa persona con esa imagen masculina. Desde esa masculinidad permitida por la heterónorma pude construir mi matrimonio, mi familia, mi trabajo en el estado.  Empecé a militar a partir de mi transición mucho más fuerte por la causa, por el cupo laboral trans en la provincia, ley que pudimos conseguir. Luego me dieron la oportunidad de seguir trabajando y militando desde mi nombramiento de subsecretaria de diversidad, a través de esta decisión política podemos seguir avanzado. Es la primera vez en la historia que hay una mujer trans ocupando el cargo de subsecretaria, y la verdad es que me honra poder transitar este camino con las bases solidas y fuertes que Juan me dejo. En mi transición me sentí contenida, acompañada, fue un antes y un después, a partir de allí, empecé a caminar segura, a poder hablar más segura, y que la sociedad me vea como soy, sin ponerme en un lugar de mentirosa, porque yo no tengo que mentir sobre mi identidad, porque no tengo que fingir que soy alguien que no soy. La transición de Juan a Victoria fue el camino hacia la libertad.



Fernanda: Yo soy de las que piensa que una chica trans nace no se hace. Siempre sentí esa parte femenina en mí, desde chica me gustaba todo lo femenino, ya de pequeña sentía atracción por el mismo sexo. Cuando decidí convertirme en Fernanda tenía 21 años, fue justo después de terminar el secundario. Me fui de mi casa y de Rio Grande por tres meses a Chile donde al pasar la frontera, y llegar a la casa de mi tía, aparecí como Fernanda, recuerdo que en el mismo colectivo me fui maquillando, y llegue hecha una señorita, gracias a Dios mi tía me recibió sin ningún problema, a ella le pude explicar que quería ser mujer, y que me sentía bien así, y lo aceptó. Al regresar de Chile fui a casa de mi mejor amiga, porque al principio a mi mamá le costó asimilarlo, pasaron años para que ella aceptara la decisión que había tomado.

Melina: Argentina avanzó en la expansión de derechos, el primero de ellos fue el matrimonio igualitario, luego  fue el derecho a la identidad y la expresión de género de las personas. ¿Considera que estos avances han sido producto de los movimientos sociales, o de la voluntad política?

Victoria: Absolutamente de los movimientos sociales, y después por supuesto tiene que haber una voluntad política. Lohana Berkins, Martín canevaro, César Cigliutti, Greta Pena, son militantes con muchísimos años de militancia organizada, y estos logros se materializaron a través de las organizaciones sociales, porque sin estas no se hubiesen puesto como objetivo la aprobación de estas leyes, nunca se hubieran aprobado. El estado nunca nos miró, el estado nos invisibilizó, y nos sigue invisibilizando. Imagínate que la ley de identidad de género la tenemos hace 8 años, y todavía tenemos que seguir pidiendo que por favor que nos llamen por nuestros nombres autopercibidos, que por favor en la mesa de entrada de un hospital, nos llamen por nuestro nombre autopercibidos, y no por nuestro nombre de nacimiento, que nuestra lápida después de muertos diga nuestros nombres autopercibidos y no nuestros nombres de nacimiento. Todavía tenemos que seguir  discutiendo y explicando, después de 8 años, cuando la democracia lo único que nos regaló desde 1980 fueron dos leyes. Así que de verdad nos falta un montón, pero  para eso están las organizaciones, y hay una  voluntad política.  Hoy sí hay una decisión política donde podemos avanzar en esta conquista de derecho.

Victoria

Fernanda: Con respecto a esto creo que todo es producto de un movimiento sociopolítico, que ha considerando o no los beneficios para nuestra comunidad, porque los derechos no te los dan, vos los conquistas

Melina: ¿Qué sintieron cuando se aprobó la ley de identidad de género?, pudieron ejercer ese derecho, haciendo el cambio de género en el documento nacional de identidad, o por el momento no lo han hecho.

Victoria: Al enterarme que la ley de identidad de género se aprobó me sentí libre y plena, entonces se apoderaron de mi pensamientos relacionados con la muerte, es decir, empecé a pensar que cuando me toque irme de esta tierra, me iré siendo quien he querido ser, y no quien la sociedad y la heterónoma me decían que tenía que ser. También pensé en mi transición, en donde habitaban de igual modo estos sentimientos, me dije; me voy a morir algún día, no me importa cuándo, ni de qué, ni cómo, el tema es que no me quería morir sin dejarle a mis hijos un legado como enseñanza, algo para que lo puedan seguir desarrollando y elaborando, mi reacción tenía que ver pura y exclusivamente con ser quienes queremos ser, pero sobretodo ser buenas personas. Entonces decidí empezar este maravilloso y fantástico mundo de ser quien quiero ser en compañía de mi esposo, mis hijos y mi familia.

Fernanda: En mí caso, al ser extranjera no he podido hacer el cambio de identidad de género, porque este derecho es solamente para los argentinos. En chile que es de donde soy, hace poquito salió la ley de cambio de género, y yo lo que debo hacer allá es la rectificación de mi acta de nacimiento y tener el documento Chileno primero cambiado para poder realizarlo acá.

Melina: ¿Cómo es conseguir trabajo tanto en el sector privado como público para la mujer trans? 

Victoria: Es imposible. Me parece que tiene que ver  con que nosotras estamos  socialmente expulsadas, y el  único camino que nos han ofrecido  tiene que ver con el ámbito prostibulario donde ahí si somos elegidas después de un determinado horario, en donde somos deseada,  amadas,  abusadas, violadas, asesinadas y todo eso pasa de un horario a otro, ya que de día somos burladas, expulsadas, ignoradas. La prostitución es un camino deshumanizante, porque alguien es dueño de tu cuerpo porque te lo  paga, entonces esa persona puede hacer y ejercer el poder que se le cante sobre ese cuerpo comprado, pero es la única alternativa que nos dejaron. Después cuando el cuerpo no nos da más y estamos totalmente deshumanizadas, lo único que nos queda es el narcomenudeo, en donde la única opción es venderles a los clientes, que también son los que consumen y a las compañeras, para que se anestesien y puedan seguir trabajando. Este es el camino que este sistema nefasto nos traza.

Fernanda: En mi caso nunca salí a buscar trabajo siendo trans, por varias razones, y más porque siempre tuve trabajos temporarios y domésticos, siendo que me siento capacitada para realizar otro tipo de trabajo porque tengo estudios completos y conocimientos técnicos.

Melina: ¿Cuál fue su reacción al conocer la salida del decreto 721/2020?. Consideran que este decreto va a ser una solución factible al problema laboral trans o es solamente un paliativo.

Victoria: Me emocioné tanto que se me vino la imagen de Diana, de Lohana, de Cigliutti, que ese día había partido. Me imaginaba lo que debería ser el reencuentro de ellos festejando y siendo felices por nosotros, se me vino todo eso en la cabeza, tantos años de lucha y lamentablemente  ellos no pudieron vivir este festejo a medias,  y digo festejo a medias, porque ellos y ellas fueron parte de esta lucha, también porque me parece que es una primera instancia que genera la posibilidad de acceder a este derecho, pero me parece que lo que necesitamos y estoy convencida (y es por lo que vamos a seguir trabajando)  que el cupo laboral travesti trans debe ser una ley nacional, y que sea este gobierno el que nos dé la posibilidades de ir por una Ley Nacional del Cupo Laboral Travesti-Trans, porque sabemos que un decreto se deroga con otro decreto, no queremos que sea la decisión de este presidente, queremos que sea un derecho para las generaciones que vienen detrás nuestro. Este decreto es un paliativo importante,  entonces lo que tenemos que hacer es garantizar esta ley, qué es un puntapié inicial para que las organizaciones como 100% Diversidad y Derecho, como el frente Orgullo y Lucha, con quienes estamos trabajando, sigamos siendo fuertes para seguir construyendo garantía de derechos qué necesitamos desde hace tantos años.  Esta posibilidad de ofrecer trabajo a los gobiernos de las provincias no les impacta en el presupuesto, debido a que es el 1%,  no es qué la economía del país se vendría abajo por darnos la posibilidad de trabajar, tener una vivienda digna, la posibilidad de una obra social, la posibilidad del derecho a la educación.

Fernanda: Mi reacción fue de alegría, porque considero que este decreto nos abre las puertas al mundo laboral de manera formal. Este decreto viene a cubrir una de nuestras necesidades de urgencia. 

Melina: ¿Qué otros derechos o qué otras necesidades requieren el mismo nivel de atención que el sector laboral?

Victoria: Lo más importante es el trabajo, porque es el que te da acceso a todo lo demás. El trabajo te da acceso a tener un recibo de sueldo, para cuando vos vayas alquilar, y alguien te pida de garantía un recibo de sueldo, vos tengas con qué responder, que cuando vos vayas a un hospital realmente te atiendan, que puedas tener derecho una jubilación y que el día de mañana tengas la posibilidad de tener una vejez digna. Como decía una compañera tener una cama caliente dónde morirte.  La posibilidad de trabajo es lo que nos abre la puerta de un mundo desconocido, qué tiene que ver con la salud, con la educación, con la cultura, con la sociedad formal. Ser parte de una sociedad y movernos en el mismo lugar.

Fernanda: La verdad es que por suerte, nunca tuve, ni sufrí ningún tipo de discriminación, en ningún otro ámbito, ni en la salud, y eso que estuve muchas veces enferma e internada, siempre fui bien tratada y respetada como Fernanda, siempre conseguí la atención y las medicaciones, así como las veces que estuve internada y he sido derivada a Ushuaia.

Melina: Tomando el precedente judicial de Malena en salta, en el que se logró  que el PAMI le pague la operación de senos a esta afiliada. ¿Consideran que el Estado debería garantizar, las cirugías, y los tratamientos hormonales para la comunidad trans?

Victoria: El estado no debe, lo tiene que garantizar, porque en la ley de la identidad de género lo dice claramente: “El estado tiene que garantizar la hormonización y la cirugía de feminización o de masculinización”. Acá en la provincia no estamos teniendo problema con eso,  en muchas provincias  conozco que también se está cumpliendo con la ley.  Lo que pasa es que algunas veces, las prepagas de algunas provincias piensan que garantizar este derecho tiene que ver con una operación estética, y no, tiene que ver con el derecho a la identidad.

Fernanda: En este momento no estoy al tanto de este caso, pero me parece perfecto. La decisión está en cada una, y lo que quiera hacer en su cuerpo, y si es beneficiada y/o ayudada en su tratamiento me parece bárbaro. Con respecto a la hominización a mí nunca me intereso, y más ahora que tuve problemas de salud, problemas hepáticos, no sé, si comenzaría un tratamiento hormonal teniendo en cuenta que ya vivo medicada por tener HIV.

La Ley de Cupo Laboral Travesti-Trans les abre las puertas al trabajo formal a una comunidad socialmente marginada, las leyes y los decretos están para producir derechos para eliminar las brechas sociales, para fomentar la equidad social. Tanto Victoria como Fernanda nos han abierto las puertas de sus vidas para explicarnos con sus palabras lo que significa ser vistas, ser escuchadas.  


Melina Schweizer

Periodista Dominico-Argentina, ciudadana y libre pensandora


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