“Las facultades de psicología necesitan incorporar una mirada feminista, antirracista e interseccional” , Jazmín Reyes, psicóloga

Jazmín Reyes es psicóloga clínica, activista feminista, poeta e investigadora social afroperuana. Empezó escribiendo poesía cuando tenía tan solo 15 años y, ahora utiliza este género en sus terapias como una herramienta de sanación. Asimismo, es defensora de una psicología que incluya una mira antirracista, debido a que es consciente de cómo afecta la violencia racial a las mujeres negras y/o afrodescendientes. 

Foto realizada por Andrea Sánchez

DS: ¿Cómo se conecta la poesía con la psicología y la investigación social? 

JR: La poesía para mi ha sido una herramienta bastante poderosa que me ha permitido deconstruirme y conocerme. De hecho, tengo muchos cuadernos que aun conservo donde escribía sobre cómo me sentía y cuando he vuelto a leerlos me he dado cuenta de que había pasado por situaciones muy fuertes pero ahora tengo las estrategias para hacer frente a ello.  En cuanto a la investigación social, uno de los temas sobre los que he escrito es el de las poetas afrodescendientes en América Latina que desarrollo como una confrontación con la sociedad en la que vivieron, y como la poesía les permitió expresar todas sus emociones y sentimientos sobre su lugar en el mundo. Por esta razón en la psicología vi la oportunidad de realizar talleres grupales en donde se vincularan los temas de poesía y la salud mental. 

DS: ¿Cómo son estos talleres? 

JR: Estos talleres son dirigidos a mujeres negras y/o afrodescendientes. Mediante la escritura y la recitación se puede hacer una análisis de qué ocasionan sus sentimientos o de cómo se sienten. Son espacios seguros en relación a la identidad étnica, a la orientación sexual, a la identidad de género…Las normas de convivencias son muy claras, si vemos cualquier acto de violencia se señala y se dice abiertamente.  

A veces siento que llegan las mismas personas a estos talleres, me gustaría ir a las provincias, a los distritos donde viven la población afrodescendiente que no han tenido todo el privilegio que las personas de Lima sí tienen pero igual vamos avanzando.

Ilustración de Ayleen Mayte

DS: Coméntame sobre el estudio que realizaste de las relaciones de pareja en las mujeres afroperuanas.   

JR: Realicé una investigación sobre las mujeres casadas afroperuanas para establecer cómo vivían su satisfacción marital. Todas estas mujeres elegían, de manera consciente, relacionarse con hombres negros por temas de protección, auto-cuidado ya que habían vivido experiencias de hipersexualización con hombres blanco-mestizos.  Encontré cosas muy interesantes una de las primeras tenía que ver con relaciones de pareja saludables y con la identidad étnico racial. Las mujeres negras que recibían desde pequeñas comentarios negativos sobre su cuerpo, su cabello y su color de piel, tienen mayor probabilidad de tener una autoestima baja y, por tanto, involucrarse en relaciones tóxicas. Otro tema que concluí es que para las mujeres negras es muy importante tomar decisiones en conjunto con su pareja y la satisfacción marital, y de no ser así, era posible que terminaran sus relaciones. 

DS: ¿Consideras que la psicología debe abrirse paso a otras cuestiones como el tema del racismo? 

JR: La psicología ha sido creada por hombres occidentales, y creo que debe transformarse teniendo en cuenta que debe adaptarse al lugar en el que se está desarrollando.. La sociedad peruana es bastante diversa, por tanto, existe una gran fractura social en relación a cómo las personas viven sus identidades étnico raciales y también otro tipo de categorías que tienen que ver con la orientación sexual, la identidad de género, la clase social, etc. Se necesita incluir en las facultades de psicología una mirada de género, antirracista e interseccional, que creo que no se está dando. Por ejemplo, yo que trabajo en consulta en la práctica clínica tomo en cuenta mucho esto, el preguntar de dónde vienen, cómo se identifican, quiénes son, de dónde fueron sus padres…Siento que hay muchos psicólogos que no hacen esto cuando aporta una gran información que puede ayudar a la salud mental de las personas. Creo que hay que tenemos que realizar una crítica muy clara y dura al respecto. 

En Perú no se tiene en cuenta a la población afro. En el 2017 se realizó un censo en donde salió que más o menos somos el 4%.  En general, cuando la gente piensa en Perú no piensa en población afro, entonces hay mucha gente que quiere desligarse de esa identidad porque es totalmente estereotipada en los medios de comunicación. Incluso el acoso que sufren las personas negras en las calles es bastante fuerte, pero nadie habla de eso. 

DS: ¿Qué consecuencias psicológicas puede ocasionar sufrir racismo? 

JR: Sufrir racismo puede provocar episodios de mucha ansiedad, baja autoestima que pueden desencadenar en trastornos depresivos. Además, pueden sentir inseguridad ya que las personas no se atreven a tomar sus propias decisiones y sienten ansiedad al tener que demostrar sus capacidades, y esto, puede hacer por ejemplo, que pierdan la oportunidad de postular a un trabajo. Por otra parte, pueden convertirse en personas bastante violentas. 

DS: ¿Qué tipo de situaciones te has encontrado en tu consulta? 

JR: Las personas que vienen a mi consulta son adultas, vienen con reminiscencias de su vida escolar que es la etapa más dura para muchos afrodescendientes,  donde más sufren de violencia racial. Tienen más de 20-21 años pero vienen con estas consecuencias que aun afectan a su autoestima porque no ha sanado. Creo que en este sentido es importante tener en cuenta que la salud mental en Perú es un privilegio. Si hablamos de que la población afro se encuentra generalmente en situaciones de pobreza entonces  es complicado que accedan a consultas privadas. De hecho, no atiendo a tantas mujeres afro tanto como me gustaría. 

DS: ¿Crees que puede deberse también a esa idea de que las mujeres negras deben ser siempre fuertes? 

JR: Hay un mensaje internalizado de que las mujeres negras tenemos que ser fuertes todo el tiempo porque es la única forma de poder luchar contra el racismo, estar a la defensiva por el acoso y la violencia que sufrimos. Sin embargo, este mensaje de fortaleza es de doble filo porque también la vulnerabilidad como yo la veo es esa capacidad de poder decir si necesito ayuda institucional, necesito poder conversar estos temas con otra persona para poder superarlo, y el hecho de ir a las terapias no es porque no seas capaz de superarlas, precisamente porque eres capaz de hacerlo vas a este espacio de sanación. 

DS: Por último, desde tu experiencia como activista, ¿de qué modo crees que el activismo puede ayudar a las personas afrodescendientes a hacer frente las situaciones de violencia? 

JR: El activismo de manera personal me ha ayudado un montón porque te da muchas estrategias, te da mayor información en torno al discurso que puedes tener frente a estas situaciones de violencia. De hecho creo que una de las mejores cosas es que te la oportunidad de conocer a otras personas como tú. Encontrarte con gente que ha vivido las mismas experiencias ayuda un montón, porque te hace saber que tienes un respaldo. Por ejemplo, si sufres algún ataque racista sabes que hay gente que te va a ayudar, que incluso te pueden defender, que puede seguir la misma lucha que tú. Además, de alguna manera te vas empoderando en tu discurso y vas empoderando también a otras mujeres. La gran mayoría de los activistas afro hemos pasado por una educación universitaria lo cual es un privilegio para nosotras, pero aun así creo que se pueden abrir espacios a otras personas. 

Creo que también es muy importante que dentro del movimiento afro se pueda hacer una deconstrucción porque siempre ha sido manejado por hombres, no han dado el espacio de participación a mujeres. Creo que es muy importante que no basta solamente con ser antirracista sino también con despatriarcalizar el imaginario. Cuando hablamos de interseccionalidad no debemos hacerlo no solo porque sea políticamente correcto o porque suene inclusivo.  Es un llamado a la deconstrucción, al análisis de cómo se está generando el espacio de activismo para mujeres negras. 


Diana Sierra

Periodista especializada en comunicación, cultura y ciudadanía digitales.

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