Consideraciones a tener acerca de la apropiación cultural

La actriz española Victoria Abril posa en 2017 en un estreno en el Festival de Cannes Film Festival in Cannes, southern France. (Photo credit should read ALBERTO PIZZOLI/AFP via Getty Images)

Constantemente me han llegado preguntas de personas no racializadas acerca de si pueden usar accesorios africanos o de la diáspora africana tales como turbantes o peinados. Y es que si hay algo que yo he aprendido en estos años de activismo, es que no puedes gobernar el deseo del otro individuo… no podemos decirles qué hacer. Antes me desgastaba muchísimo denunciando el racismo de apropiadores culturales, pero entendí aquel punto anterior. A pesar de todo eso, continúa la incógnita de si me molesta que las personas no racializadas hagan uso de los peinados y elementos ancestrales. Si la apropiación cultural la redujéramos al simple hecho de “tomar un elemento de cierta cultura por amor y respeto a ella y por sobre todo a su gente”, sí sería legítimo que me diera igual. Pero es que la definición de apropiación cultural es cuando una cultura mayoritaria realiza la toma de elementos de alguna cultura minoritaria, mismos elementos por los cuales esta última es y ha sido oprimida. Usualmente, la apropiación cultural viene enlazada con los fines de lucro y eso también es un gran problema y es uno de los tantos impedimentos del crecimiento económico de las comunidades negras.

Mi problema con los apropiadores culturales es que no logro hacer la conexión entre sus acciones. Y son las acciones contradictorias las que me molestan. Se trenzan, usan turbantes y quieren ponerse el pelo afro (un intento de-), pero cuando ocurre una situación evidentemente violenta y racista frente a sus ojos, no hay nada que les mueva a detenerlo y denunciarlo. Cuando ven a una persona negra con trenzas, turbantes o su afro, les da risa, les parece exótico e incluso nos hipersexualizan con el pensamiento principal del tamaño del miembro de un hombre negro o el desempeño sexual… estos pensamientos nacen únicamente a raíz de la negritud de esta persona, generalmente no es común ver u oír este tipo de comentarios o actitudes hacia una persona no racializada, y si ocurren situaciones de cosificación, por ejemplo, no es que pase precisamente por un tema racial.

Eso es lo que me molesta, que una acción con la otra no coínciden, no tienen una correlación y me parece una actitud falsa. Les gusta el “estilo negro”, pero en realidad no les gustan lxs negrxs. Simplemente no se pueden concebir las características de los negros de forma aparte a nuestras corporalidades, venimos en un “pack” completo o no venimos, así de sencillo.

“Pero es que yo los encuentro tan geniales que por eso me hago trenzas”.

“Es que encuentro hermoso su pelo y por eso quisiera tener un afro”.

“Lo que pasa es que me causa tanta curiosidad”.

“Es que a mí me gustan las trenzas, admiro la cultura de África”.

Es eso justamente lo chocante… que para aquel ser no racializado que no tiene la intención de burlarse, igualmente te mira con curiosidad, susurra y te exotiza. Tampoco son parte de la lucha antirracista y no se muestran interesados en, quizás, mantener una relación más estrecha con personas negras. Les eres tan, tan, tan curioso, que quieren tocarte el pelo, te preguntan cómo te peinas, cómo te lavas el cabello, te tocan sin tu consentimiento en cualquier contexto.

No tiene sentido.

Hay que descolonizarse. Esas acciones nacen de la no información, del no conocimiento, del no atinar, del no ubicarse. Incluso en quienes dicen ser conocedores del tema se observan estas faltas de respeto. No tiene sentido.

Si bien, no puedo (ni podemos) decirles qué hacer, ni cómo vestirse o cómo peinarse (tampoco es nuestra responsabilidad – por salud mental – estar al “acecho” de cada persona racista y apropiadora), tengo dos puntos importantes a recomendar a personas no racializadas:

  1. Tener conocimiento del background o trasfondo de aquel elemento ancestral que se está utilizando, porque se debe tener en consideración que en algún momento dado, se tendrá que enfrentar a alguna persona negra que le va a interpelar o que se va a sentir ofendida. Y que por mucho que haya personas negras que den “su aprobación” o que simplemente sean indiferentes a la apropiación cultural, no significa que es un “pase” para tomar estos componentes y mucho menos para sacar beneficio económico de ello.
  2. Comprar, apoyar, visibilizar a emprendimientos negros cada vez que se decida adquirir algún elemento de nuestra cultura, ya que, bien es sabido que la comunidad negra es una de las más empobrecidas en el mundo, según se ha señalado en los estudios y seguimientos sistemáticos realizados por la CEPAL de la evolución de la pobreza extrema en alrededor de 18 países, lo que permite constatar relevantes y persistentes desigualdades que afectan directamente a la población afrodescendiente.
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Banco de Datos de Encuestas de Hogares (BADEHOG).
Nota: solo 6 de los países incluyen la autoidentificación de las personas afrodescendientes en sus encuestas de hogares (Brasil, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Uruguay). Esto limita la posibilidad de analizar la evolución de la pobreza entre personas afrodescendientes y las brechas de desigualdad que existen en ese ámbito para América Latina.

Muy probablemente se encuentren estos componentes culturales a un precio razonable; de esta manera se beneficia a nuestra comunidad y su familia, y al mismo tiempo se puede encontrar a un precio mucho más módico que en una tienda apropiadora y blanca que revende los productos a sobreprecio.

De manera concluyente, y a pesar de estas recomendaciones, esta es una situación que muchas veces me pone en una vereda muy incómoda. Me sentiría mucho mejor al respecto si dejaran de reproducir tantas faltas de respeto; me sentiría mucho mejor si no tuvieran prejuicios acerca de mí, mi familia y mis amistades negras; me sentiría mucho mejor si no se rieran de mí; me sentiría mucho mejor si mi pelo no fuera motivo de curiosidad y alboroto; me sentiría mucho mejor si no me dijeran o expresaran de alguna u otra manera que les gustaría tener relaciones sexuales con unx negrx para “saber qué se siente”; me sentiría mucho mejor si se dejaran de sorprender de las relaciones interraciales y/o afrocentradas. Si se dejase de hacer todo eso y más, quizás, me sería indiferente que quieran peinarse como mi gente y como yo.


Catalina Buzú

Nacida en Chile con ascendencia cubana. Activista
antirracista, abrazando mis raíces en cada paso. Estudiante de Odontología en la Universidad de Chile.


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