La pérdida de la identidad

Ilustración de Anitz Kunz

“Y tú, ¿de dónde eres?” “No, me refiero a tu origen, tus padres y abuelos.”

Estoy segurísima de que mientras leéis esas preguntas, más de uno os estáis sintiendo identificados, porque a más de uno nos han preguntado sobre nuestro país de origen antes que nuestro nombre, o al revés. Siempre he creído saber quien soy, hasta que me formulan una y otra vez lo mismo, mi cerebro al recibir esas preguntas siento como recibe un pequeño cortocircuito y no sabe siquiera qué contestar, porque cuando estoy en el país de origen me dicen que soy de aquí, cuando estoy aquí que soy de allí.

Siempre he creído saber quién soy porque identidad nunca lo he asociado con lugar de origen, ni con el color de mi piel y mucho menos con una nacionalidad; identidad para mí son los pensamientos y las reflexiones que hacen que yo sea yo, que tú seas tú; son esas cosas con las que la gente te identifica, es la personalidad, dejando los gentilicios, países, piel tostada o negra de lado, porque eso no me define como persona, ni a mí ni a nadie.

Con esto me gustaría que la gente dejara de hacer esas preguntas ridículas, porque no es solo curiosidad; detrás de esa pregunta se esconden todos los prejuicios que se tienen de un país, una cultura o una religión.

Porque detrás de esa pregunta, vienen cien más sobre ese lugar que supuestamente nos define como personas. Porque cuando nos hacen esas preguntas, llegan después las crisis de identidad que más de uno nos hemos visto obligados a sufrir, y sientes como todo lo que habías ido construyendo a lo largo de tu vida se va cayendo, te das cuenta de que a nadie le importa esa montaña de logros personales cuando al final lo único que les interesa es saber si eres de aquí o allí. 

Quiero que se dejen de hacer esas cuestiones, quiero que a la gente le interese más mi libro favorito que el lugar de nacimiento, quiero que me pregunten mi edad antes que el origen de mis padres u abuelos; quiero que me dejen ser quien yo quiera ser.

Ahora ya no contesto a esas como solía hacerlo; ahora simplemente digo: “Soy de allí y de aquí, soy de donde pueda llegar a ser.”


Farah Jerari

 (@farah_jeb)


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