Xenofobia y racismo: el nuevo mecanismo propagandístico utilizado por varios gobiernos para deslegitimar la lucha social

Viñeta de Nico para El telégrafo de Ecuador

Octubre indudablemente debería ser considero el mes de la resistencia y la lucha social; en varios países del mundo el clamor de los pueblos se ha hecho sentir en las distintas calles, y plazas la única consiga denunciar actos de corrupción, injusticia, violencia y vulneración a los derechos humanos. Muchos dirán que esto ya es parte de todas las manifestaciones sociales que demuestran el descontento social, sin embargo, las protestas suscitadas en los últimos meses tienen una particularidad: por un lado, justificar la violencia estatal militarizando todo un país con la consigna de salvaguardar la democracia, por otro adjudicar los episodios como el daño a infraestructura, saqueos a un pequeño grupo de “desadaptados” como han denominado algunos jefes de estados o “infiltrados” enviados por opositores que traman golpes de estado.

Haití, Nicaragua, Honduras, Catalunya, Hong Kong, Venezuela, Brasil, Perú, Chile, Bolivia, Ecuador, Argentina han sido los países con los escándalos más sonados en la palestra pública y su agenda política; sin embargo, para el análisis de cómo a través de los medios de comunicación, las fake news y la propaganda, los gobiernos han intentado crear una especie de enemigo externo que conspira y cumple el rol de desestabilizador “el ciudadano extranjero” específicamente de Venezuela o Cuba. En Ecuador y Chile países que presentaron masivas protestas contra las medidas económicas de sus gobiernos, la opinión pública juega un papel fundamental y a través de los medios de comunicación se ha intentado justificar las acciones presentadas por los gobiernos (militares y policías a las calles) que buscan mitigar los actos catalogados como vandálicos usando toda la represión y la validación del aparataje estatal. Fácil culpar a unos cuantos extranjeros seria la receta, en varios medios reconocidos de los países ya mencionados se utilizó planas enteras de noticias con tinte racista- xenofóbico.

Esta imagen corresponde a una noticia elaborada por el medio La Tercera de Chile, con el acontecer de los días la turba ciudadana, busco por varios medios manifestar el descontento pese a que el presidente Sebastián Piñera derogara el alza de pasajes que fue lo que detonó las manifestaciones sociales. El pueblo chileno no se siente satisfecho con las políticas públicas, las leyes y la constitución creada en la dictadura de Pinochet. Sin embargo el gobierno de Sebastián Piñera, a través de varios medios habló de enemigos que estaban generando el caos en infraestructura pública; días después varios medios se hicieron voceros de las declaraciones del presidente y en una especie de cacería de brujas, culpar al ciudadano extranjero sería la mejor manera de desviar la atención de los problemas reales, e inclusive muchos ciudadanos y medios alternativos evidenciaron que muchos de los actos vandálicos estaban siendo perpetrados por elementos policiales y militares vestidos de civiles. Sin embargo, los medios tradicionales utilizaron sus primeras planas para hablar de ciudadanos venezolanos y cubanos infiltrados para desestabilizar el gobierno.

La xenofobia y racismo no es un fenómeno nuevo en Chile recordemos las políticas públicas y de migración que Sebastián Piñera implementó para evitar la entrada a ciudadanos haitianos al país sureño. Los Brotes xenófobos en contra de la migración en Chile han ganado extensa e intensa divulgación en los medios de comunicación, constituyendo uno de los principales elementos de articulación de opinión pública de la presidencia de Sebastián Piñera. En el marco de acciones legales para reducir el contingente haitiano en el país, Piñera decretó un programa de “retorno humanitario” que viene repatriando sistemática y masivamente a ciudadanos haitianos. Se emplean aviones fletados por el gobierno que vuelan de Santiago a Puerto Príncipe repletos. Procesos de racialización y criminalización son fenómenos muy comunes que se han evidenciado en el gobierno del presidente chileno.

Esta noticia corresponde a Ecuador. A primeros de mes Ecuador fue escenario de conglomeradas marchas en contra del gobierno de Lenin Moreno. Mientras los días pasaban el gobierno intentaba buscar culpables frente a los actos de insurgencia y anarquía que se vivía en el país.

Al igual que en Chile muchos representantes sociales y sociedad civil denunciaron que la mayoría de los daños a infraestructura pública se estaría generando por parte de la misma policía y militares. Sin embargo, el presidente encontró que en estas manifestaciones populares existían infiltrados enviados por su homólogo el presidente de Venezuela Nicolás Maduro. Entre dimes y diretes, los mandatarios de dichos países realizaban graves acusaciones que serían las causantes del caos y la toma de distintos espacios públicos, gobernaciones instalaciones públicas, es así que en Ecuador empezó una especie de campaña propagandística para desmantelar los criminales, revoltosos o denominados también correítas y chavistas para así advertir la injerencia de Venezuela en asuntos internos de Ecuador.

Las alertas se activaron, tanto así, que la ministra de Gobierno María Paula Romo el día 9 de octubre en su cuenta de twitter notificó que se realizó un operativo en el aeropuerto de la ciudad Quito, en el cual se detuvo a 19 ciudadanos extranjeros que en su poder tendrían información sensible correspondiente al gobierno del Ecuador y del presidente Lenin Moreno. Se calcula que más de dos millones y medio de venezolanos han emigrado en los últimos años de su país, alrededor del 7% de la población. El 90% de sus países de destino fueron latinoamericanos. Además de las rutas aéreas, se han utilizado rutas marítimas en dirección al Caribe y rutas terrestres no sólo hacia Colombia y Brasil, sino hacia otros países de América del Sur. Según ACNUR, en todos los países los migrantes han sufrido ataques xenófobos, siendo Brasil, Colombia, Ecuador, Chile y Perú los que más registran violencias de este tipo. El clima de hostilidad creciente llevó muchos venezolanos a regresar.

Retomando el caso en particular 2 días después de la detención arbitraria de los ciudadanos venezolanos por parte de la ministra de gobierno, obtuvieron su libertad precisamente por no contar con las pruebas que sustenten las acusaciones que realizó la servidora de gobierno María Paula Romo; muchos de los ciudadanos venezolanos salieron a manifestar su descontento y  la vulneración de sus derechos solicitando disculpas públicas por los actos racistas y xenofóbicos que vivieron por este procedimiento ilegal. Muchos de los detenidos se encontraban en el aeropuerto porque realizan trabajos como chofer de Uber y ese día se encontraban reunidos esperando clientes.

Con todo, este cuadro de migración intrarregional viene atestiguando la irrupción de situaciones específicas que configuran, en esta transición a la segunda década del siglo XXI, procesos de creciente violencia. Contextos de inestabilidad e inequidad económica, desprotección ciudadana, disminución de las redes estatales, conflictos militarizados, violencia de género y tensiones en las relaciones y gestiones de territorios fronterizos vienen empujando poblaciones enteras a emprender desplazamientos dramáticos en América Latina. Los territorios fronterizos se han perfilado como escenarios centrales de estos dramas humanitarios.

Y los gobiernos precisamente se están valiendo de los dramas humanitarios, para deslegitimar las luchas sociales que radican precisamente en el descontento de los ciudadanos hacia sus gobernantes, la masiva marcha responde a los años de injusticia y a los índices de pobreza, falta de salud, educación es más fácil a través de la invención crear enemigos inexistentes que afrontar de manera responsable las demandas de sus ciudadanos.

Por lo tanto, en estos dos casos específicos la xenofobia y el racismo se ha convertido en una estrategia política para deslegitimar la protesta social y crear una cortina de humo que permita desviar a través de la opinión pública; los problemas de fondo que empañan a los gobiernos ya sumergidos en escándalos de corrupción y desigualdad social.


Alexandra León Bernardo

Afroecuatoriana, Comunicadora Social con mención en Desarrollo, bailarina, escritora y activista por los derechos del pueblo negro.

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