La huelga feminista como mujer negra

La huelga feminista como mujer negra

Acabo de repasar el manifiesto de la Huelga feminista del 8 de Marzo. No esperaba ver incluidas mis necesidades, y lo están poquito, pero aun así me solidarizo, a pesar de las diferencias.

Yo no haré huelga. No porque no me concierna o quiera. Soy tan mujer como las que la harán, y  tan feminista como ellas, a pesar de que algunas feministas blancas que lean este texto seguramente piensen lo contrario. Pero mi situación me impide hacerla. Para mí la huelga significaría dejar de trabajar en mi empleo precario en el que llevo 3 semanas, y no puedo permitírmelo.

Mi caso no es excepcional. Para muchas mujeres, negras o blancas, será imposible seguir esta huelga porque tendrán el mismo miedo que yo a perder su empleo basura. No somos parlamentarias, ni empresarias, ni tampoco directivas, ni funcionarias, ni tenemos trabajo fijo. Tenemos trabajos inseguros y precarizados, así que solo soñaremos con poder parar el 8 de marzo.

Leo el  manifiesto y veo muchas reivindicaciones de las feministas blancas. Veo muchas reivindicaciones que puedo compartir e incluso apoyar. No me veo como mujer racializada, pero timidamente empiezo a asomar.

Lo he leído varias veces y empiezo a ver los olvidos. Se les olvida decir que en este país la inmensa mayoría de las empleadas del hogar son migrantes y racializadas, lo cual hace su caso completamente diferente.

a1

Cuando hablan de brecha salarial, se les olvida decir que muchas mujeres negras y racializadas solo pueden optar a un tipo de trabajos, porque la primera frontera que encuentran a la hora de buscar un empleo digno es el color de su piel. Y eso es muy importante para mí.

Se les olvidó decir que cuando hablan de violencia contra las mujeres, las racializadas la sufren en mayor medida, y tienen mucha más dificultad para denunciarla y ser escuchadas y creídas. Mi testimonio vale menos que el de una mujer blanca.

Se les olvidó también hablar de que en la trata y la prostitución de mujeres el 92% son migrantes y racializadas, lo cual hace un tema muy importante para mi colectivo.

Y por último, solucionan el tema racial con una línea para luego acabar hablando de las guerras:

Ninguna mujer es ilegal. Decimos ¡BASTA! al racismo y la exclusión. 

Para la mujer negra la opresión principal es el racismo, que está en el centro de nuestra vida y la condiciona completamente en esta sociedad.

Pero a pesar de las diferencias, a pesar de que no estoy de acuerdo con todo lo escrito, a pesar de los olvidos, a pesar del feminismo hegemónico, a pesar de que tú no me veas cuando miras hacia mi y a pesar de que no veas las razas, me sumo porque soy solidaria,  me sumo porque yo te doy mi respeto. Espero recibir el tuyo.

Queridas amigas feministas blancas, quisiera pediros una cosa. El próximo día 8, en las manifestaciones y cuando llevéis esos preciosos carteles donde aparece una mujer con afro del brazo de otras dos mujeres, buscad entre la multitud una mujer negra y ponedla a la cabeza de la manifestación, junto a vosotras.  Quizás así muchas mujeres negras se sientan más representadas por lo que decís y podamos tener verdadera sororidad, no vasallaje y subordinación.

 

Feminismo racistaAyomide Zuri

Madrid

Más textos de Ayomide

 

 

 

 

 

 

9 Respuestas a “La huelga feminista como mujer negra”