“A mí me encantaría ir a África”
Hay una visión del turismo africano ligada a los paisajes, la fauna y a las poblaciones que viven en la naturaleza, es decir, aquello que representa “lo salvaje”, “lo exótico” bajo el prisma occidental.
Hay una visión del turismo africano ligada a los paisajes, la fauna y a las poblaciones que viven en la naturaleza, es decir, aquello que representa “lo salvaje”, “lo exótico” bajo el prisma occidental.
Existe una clara voluntad de crear y, algunos podrían decir que incluso de demostrar, de demostrar que África también es moda, que África puede ser lo que los africanos quieran que sea.
Figuras como Beyoncé suelen ser la representación más visible y tolerada. ¿Y eso por qué? El caso es que la mayoría de productos de entretenimientos están centrados en satisfacer a una audiencia blanca.
En estos programas muchas veces son las mismas personas racializadas quienes se autodefinen en función de estos estereotipos, muchas veces con tal de encajar en un lugar donde las personas así las ven, esperando sacar alguna ventaja de este “plus”.
Llegué a la conclusión que estos anuncios no habían sido hechos para mí, para nosotras. No estaban hechos para que también nos reflejáramos en ellos y asumiéramos todas las metas que nos presentaban, poder, dinero, amor, triunfo, etc. Entendí que lo que se proponía, iba destinado a un público exclusivamente blanco, aquel que podía y debía triunfar en la vida.
Piensa en alguna ocasión de tu vida en la que hayas deseado que una persona blanca estuviera junto a ti, acompañándote, aunque solo fuera con su presencia ¿Existe esa ocasión? Quizás te haya ocurrido más de una vez.
El hecho que sientan la necesidad de “suavizar” sus palabras cuando se refieren a tu negritud, denota que aún no normalizan el hecho que haya personas negras que no tienen ningún complejo por serlo, al contrario.
No es fácil para una niña percibir que su pelo es considerado “poco real” escuchando a menudo frases del tipo “Vaya, parece que lleves una peluca” o “¿Si se te cae una trenza, te la vuelves a pegar con pegamento?” (comentarios hechos incluso por personas adultas) o bien que estas sean vistas como algo bonito pero no lo suficientemente común para ser aceptado y normalizado.