“Cállate y sonríe”

Aparentemente, las mujeres negras, tenemos momentos (no muchos) para quejarnos,  pero lo que no podemos hacer, bajo ninguna circunstancia es quejarnos siendo unas deportistas de élite, en medio de unos Juegos Olímpicos y justo, justo después de ganar una medalla de bronce, no… eso no es oportuno.

Un anuncio de perfume

Llegué a la conclusión que estos anuncios no habían sido hechos para mí, para nosotras. No estaban hechos para que también nos reflejáramos en ellos y asumiéramos todas las metas que nos presentaban, poder, dinero, amor, triunfo, etc. Entendí que lo que se proponía, iba destinado a un público exclusivamente blanco, aquel que podía y debía triunfar en la vida.

El pase blanco

Piensa en alguna ocasión de tu vida en la que hayas deseado que una persona blanca estuviera junto a ti, acompañándote, aunque solo fuera con su presencia ¿Existe esa ocasión? Quizás te haya ocurrido más de una vez.

Chocolate

El hecho que sientan la necesidad de “suavizar” sus palabras cuando se refieren a tu negritud, denota que aún no normalizan el hecho que haya personas negras que no tienen ningún complejo por serlo, al contrario.

Algo vistoso, exótico

En estos programas muchas veces son las mismas personas racializadas quienes se autodefinen en función de estos estereotipos, muchas veces con tal de encajar en un lugar donde las personas así las ven, esperando sacar alguna ventaja de este “plus”.

Slut Shaming: la vergüenza y la culpa

¿Qué es el slut shaming? Este concepto describe la situación en la que una mujer es calificada como “fácil”, “ligera”, “baja”, “puta” o “zorra” por hechos como haber tenido muchas parejas sexuales, coquetear con muchas personas, disfrutar del sexo, hablar de su sexualidad abiertamente o vestir de una determinada manera.

En la peluquería

No es fácil para una niña percibir que su pelo es considerado “poco real” escuchando a menudo frases del tipo “Vaya, parece que lleves una peluca” o “¿Si se te cae una trenza, te la vuelves a pegar con pegamento?” (comentarios hechos incluso por personas adultas) o bien que estas sean vistas como algo bonito pero no lo suficientemente común para ser aceptado y normalizado.