La defensa de los derechos de las personas albinas llevó a esta activista a los concursos de belleza

Brenda Mudzimu

Crecer como persona con albina en Zimbabwe no fue fácil para Brenda Mudzimu. Se sentía disminuida cada vez que amigos y familiares se burlaban del color de su piel.

Pero había algo en Mudzimu que sus detractores no tuvieron en cuenta: sus enormes ganas de éxito. Esas ganas las convirtió en la forma de concursos de belleza organizados por su iniciativa Albanism Dare To Dream, que está causando sensación en todo el sur de África.

“Me recuerdo siendo una niña y siempre me sentía extraña por mi apariencia, pero la forma en que me miraban los demás terminó no molestándome porque tenía ganas de triunfar. Organizar este tipo de evento me permite demostrarle al mundo que todos los seres humanos pueden competir más allá de su color de piel y es una manera de tener un gran impacto en la sociedad como albina. Quiero emancipar a otros como yo para que tengan éxito en todos los ámbitos de la vida”, cuenta Brenda.

Esperando con ansias su próximo evento, en octubre, en Harare, después de haber organizado con éxito concursos locales en Malawi, Sudáfrica y Zimbabwe, Mudzimu dijo que cree que los concursos de belleza pueden ser un poderoso motor de inclusión para las personas con albinismo:

«El evento tiene como objetivo luchar contra el estigma y la discriminación que rodean esta condición, no sólo en Zimbabwe sino en todo el continente africano».

Nhlanhla Sibusiso Masilela, un concursante de un concurso masculino del Reino de Eswatini, dijo que él también había enfrentado desafíos cuando era joven.

“Mientras crecía, el desafío más conmovedor que solía encontrar era la discriminación, pero debes decirte a ti mismo que eres un ser humano, aunque a veces se nos considera no humanos” comenta Masilela. “Estas ideas erróneas han interferido con el acceso a la educación. La tasa de desempleo es alta en nuestra sociedad y algunos de nosotros nos vemos obligados a abandonar la escuela debido a la baja visión”, añade.



“Nos deja impactados el trato que recibimos de nuestros familiares, ya que son ellos quienes lanzan los insultos”, reveló Masilela.

Su decisión de participar en el certamen, promocionado como “Mr & Mrs Albinism”, no se debió sólo a su carácter competitivo: “Elijí participar en Mr and Miss Albinism no porque sea un concurso de belleza sino porque genera conciencia entre las personas con albinismo. Este evento hará que el mundo nos sorprenda para que podamos ayudar a nuestros hermanos y hermanas”.

Para la concursante angoleña Andreia Muhitu, la motivación para participar incluía la muerte de personas albanistas y también de aquellos que padecían desempleo y pobreza:

“Aprendí cómo mataban a personas con albinismo en otros países por rituales y riqueza. Empecé a reflexionar que dependiendo de dónde esté, me pueden matar simplemente porque existo. En segundo lugar, la pobreza es un gran desafío para las personas con albinismo, ya que no pueden comprar gafas ni protectores solares para protegerse, por lo que corren el riesgo de enfermedades como el cáncer de piel. En tercer lugar, el objetivo principal por el que quería participar en este evento era que tenía una amiga a la que se le negó una oportunidad de trabajo, todo porque era albina, a pesar de que estaba calificada para la vacante”.


Miss Albinism Zimbabwe, Angela Dube

«No es sólo un concurso de belleza, sino una plataforma para desmitificar los mitos y conceptos erróneos que rodean al albinismo» dijo la actual Miss Albinism Zimbabwe, Angela Dube.

El evento del 14 de octubre será la primera edición de Mr and Miss Albinism Southern Africa que reunirá a concursantes de todos los países del sur de África. Se ha pedido a cada país que presente dos concursantes.

El concurso aún no ha llegado al resto de África. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el albinismo es más frecuente en el sur de África. Se estima una prevalencia de hasta 1 entre 1.000 en poblaciones de Zimbabwe. 1 de cada 1.400 personas afectadas lo están afectadas en Tanzania.

Wellington Mukanhaire


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