El caballo de Troya del feminismo

Foto la Izquierda Diario

El documento interno del PSOE filtrado a primeros del mes de junio ha abierto el cajón de la transfobia y ha animado (o eso parece) a muchas de las mujeres autoproclamadas como “abanderadas del feminismo” a mostrar su cara más trans-excluyente.

Dicho documento, bajo el título “Argumentos contra las teorías que niegan la realidad de las mujeres”, presenta a las personas transexuales como una amenaza para el feminismo, argumentando que “la teoría queer desdibuja a las mujeres como sujeto político y jurídico poniendo en riesgo los derechos, las políticas públicas de igualdad entre mujeres y hombres, y los logros del movimiento feminista”.

Esto, como no podía ser de otra manera, ha provocado la indignación de los colectivos en defensa de los derechos de las personas transexuales, quienes hace unas semanas iniciaron una campaña para emitir un comunicado mostrando su rechazo a este documento. El resultado: 260 colectivos (un 15% de ellos colectivos feministas de todo el territorio español), firmaron este documento, con el objetivo de evidenciar su transfobia e instar al PSOE a hacer una apuesta firme por la Ley Trans Estatal.

Para Mar Cambrollé, Presidenta de la Federación Plataforma Trans, la verdadera gravedad del asunto reside en la forma de dirigirse que tiene el partido en este documento a las mujeres transexuales, hablando de ellas como  “ficción de hembra”. Un argumento que, según Mar, se utilizaba ya en la época franquista para negar sus derechos a las mujeres transexuales:

“Los grupos de ultraderecha siempre han esgrimido a la “ideología de género”, ahora llamada ‘teoría queer’. Ambos términos solamente buscan deshumanizar a las personas trans, invisibilizar sus vidas, situándonos en una teoría cuando la mayoría de ciudadanos en general no saben lo que es la teoría queer.”

Algo en lo que coincide Farah Azcona, activista trans y socióloga árabo-islámica, quien insiste en separar la “transexualidad” de la “teoría queer”. Según Farah, la transfobia es una deriva de la eugenesia que, en muchas ocasiones, se usa además como variante del racismo.

Esto, además, tal y como explica Farah, “abre una brecha entre las propias mujeres transexuales: Las que optan por cirugías de reasignación de sexo y otras correcciones estéticas, que les dan acceso a un cambio jurídico, y las mujeres transexuales que optan por una identidad no binaria, que es uno de los logros que desea alcanzar el feminismo”.

“Las Mujeres Transexuales que no apostamos por tal sistema de reasignación de sexo quirúrgico no tenemos que suscribir ninguna teoría, llámese queer o de cualquier otra forma, y apostamos firmemente por una lucha de base de todas las mujeres en cuestiones de clase, género y todas las opresiones que nos atraviesan de manera política”, añade.

Mujeres, trans y racializadas: La triple opresión

En su artículo “Transexualidad. Doble o triple marginalidad” Farah habla sobre la triple discriminación que las mujeres viven en muchos países alrededor del mundo, por el hecho de ser mujeres, transexuales y racializadas.

Este tipo de discriminación se traduce en muchos casos y en muchos países en violencia, asesinatos, persecuciones y suicidios. Sin embargo, en España (un país que presume de avanzado respecto a los derechos de las personas transexuales) esto también sucede: Los datos del 2016 indican que un 81,75% de las personas transexuales en España ha sufrido algún tipo de agresión física a lo largo de su vida, un 31% ha percibido discriminación en el ámbito laboral y casi un 23% han intentado suicidarse.

En este sentido, Mar añade: “Creo que España es un país que mira mucho para otro lado… Pero que ahora debería mirar hacia dentro y darse cuenta de que este comunicado (del PSOE) no se diferencia mucho de las políticas de Donald Trump, ni de Bolsonaro en Brasil ni de otros gobiernos de la ultraderecha que practican el odio a las personas trans.”

Lo cierto es que a todo esto se le suma, según Farah, el hecho de que existe una “exotización” de las mujeres trans racializadas, como es el caso de las mujeres transexuales de origen canario, algo que ella ha tenido que vivir en su propia piel.

Es por esto que gana una importancia relevante el “feminismo decolonial” no hegemónico. En palabras de Mar: “El sujeto ‘mujer’ no es único y hegemónico. No es una mujer blanca, de clase media, con estudios universitarios, parlamentaria o vicepresidenta de un gobierno. Las mujeres son también aquellas que están en los campos trabajando, las que están en los hogares, las negras, las racializadas, las migrantes, las mujeres con diversidad funcional, las kellys y también, por supuesto, las lesbianas y las trans.” 

Así, añade Mar: “Cuando se habla de que las mujeres trans venimos a romper la hegemonía de la mujer, a mí me parece que ninguna mujer rompe la hegemonía de otra mujer, sino que las mujeres trans venimos a engrandecer el sujeto ‘mujer’.”

Lo mismo sucede con el feminismo “blanco” o hegemónico o, tal y como explica Larisa Pérez en una entevista para Pikara Magazine, “ese canon que impone la expansión colonial moderna” y que es asumido y reproducido también por el feminismo. En este sentido, Farah afirma: “En este país es relativamente nuevo que mujeres racializadas opinen o se manifiesten sobre cualquier asunto.” 

Este “feminismo Guaidó”, tal y como lo denomina Farah, se revela con la reciente aparición de testimonios como el de la ilustradora María Murnau (@feminsitailustrada) o la escritora J.K. Rowling, quienes, desde una posición aparentemente feminista, recientemente han compartido una serie de afirmaciones que han sido definidas por muchos sectores favorables al movimiento trans como transexcluyentes y, en muchos casos, incluso transfóbicas o trans-odiantes.

Respecto a esto, Mar afirma: “Los comentarios que están haciendo algunas mujeres en nombre del feminismo le están haciendo un flaco favor al feminismo, porque es la careta que oculta un discurso de odio.”¿La solución? Mar propone que las feministas blancas “cierren filas con ese feminismo interseccional que abraza y que apoya todas las opresiones y expulsar del mismo al caballo de Troya que está destruyendo el feminismo desde dentro, un caballo de Troya que es la voz de la ultra derecha dentro del feminismo.”


Clara E. Mengual

Periodista especializada en Estudios Migratorios y Género. Lucho por un periodismo antirracista, interseccional y feminista. Instagram: @ claraemengual / Blog https://claraemengual.com/


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Una respuesta a “El caballo de Troya del feminismo”

  1. Lo que se está pretendiendo, desde las posiciones más conservadoras, es dividir el feminismo. Como respuesta, tenemos que hacernos más fuertes. Las personas que escapamos a lo que el sistema heteropatriarcal esperaría de nosotras tendríamos que estar más organizadas, al menos tanto como la gente conservadora, que se reúne todos los fines de semana un rato en sus diferentes templos. En torno a una religión atea/agnóstica, no dogmática, feminista, antirracista, y ecologista seguro que lo estaremos y es probable que se creasen muchas comunidades. En infinito5.home.blog escribo sobre ella.