Límites infranqueables

A ti, que insistes cansínamente en tocar una parte de mi cuerpo; a ti, que eres incapaz de comprender porque mi pelo es un límite infranqueable,

Pongamos unas cuantas situaciones como ejemplo para este texto:

¿ A caso en las tiendas de lencería te tocan el pecho o el culo para saber que es lo que mejor se te adapta ?

  • Hoy en vez de usar la cinta métrica usaré mis manos para saber que sujetador es el mas adecuado para ti ( moc moc, gesto de la/el dependienta/dependiente tocándote el pecho o los glúteos ).

¿ A caso metemos el dedo en el ojo de aquella persona que los tiene de un color espectacular solo porque nos encantan?

  • Ai, me encantan tus ojos ( chof chof chof chof, gesto de dedo metiendose en el ojo ajeno ).

¿ A caso lamemos el cuello de otra persona cuando nos gusta el dulce aroma de su colonia ?

  • Ufff que bien hueles y que dulce!  ( slammmm, gesto de lametazo en el cuello ajeno).

¿ A caso tocamos el afro de alguien cuando lo vemos y nos recuerda a una nube ?

  • Oiii me encanta! Es como el pelo de una ovejita ( frus frus frus, gesto de mano apretando pelo afro )

Imaginamos cada una de estas situaciones y seguro que nos hemos reído de alguna de ellas al hacerlo. Acto seguido hemos pensado que es algo que nunca haríamos, son límites infranqueables ¿verdad ? Podría denunciar a quien me tocase los pechos de esa manera; o podría darle un manotazo a quien quisiese meter un dedo en uno de mis ojos y ya ni digamos lo que podría hacer en el caso que alguien quisiese lamerme el cuello para degustar el dulce aroma de mi colonia. Pero ¿que pasa cuando alguien quiere tocarme el afro? ¿Porqué si intento defenderme o tan solo apartarme para evitarlo la otra persona insiste añadiendo un: sólo un poco mujer? ¿Porqué si no dejo que me lo toquen me acusan de borde o antipática? Alguna vez hasta me han dicho: oye pero que rancia eres ¿no?

A ti, que insistes cansínamente en tocar una parte de mi cuerpo; a ti, que eres incapaz de comprender porque mi pelo es un límite infranqueable, me gustaría pensar que la próxima vez que nos veamos no medirás mis pechos con tus manos, no meterás tu dedo en mi ojo por muy bonito que te parezca, no querrás saborear con un lametazo directo a mi cuello la dulce esencia de mi colonia y sobretodo evitarás “frusfrusearme” el afro con tus manitas, porque todo ello, son LÍMITES INFRANQUEABLES ( y no negociables ).


Si te gusta nuestro contenido, considera invitarnos a un café 🙂
Afroféminas es un proyecto autogestionado y autofinanciado.
Gracias a tu donativo las escritoras pueden financiarse, la comunidad puede sostenerse y ¡Afroféminas puede seguir creciendo!

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.