De donde vengo yo

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Mi amada Colombia.
Dos veces he viajado a esa tierra hermosa que nunca olvidaré
.

Mucha gente todavía imagina Colombia con los colores que han marcado parte de su historia, y de la visión que tiene el resto del mundo de ese gran país.
Blanco, en honor a la droga que justificó (parcialmente) una de las guerras más largas y cruentas del país: la coca.
Marrón por el bien natural que impulsó en sus inicios el crecimiento económico del país: el café.
Amarillo por el metal rutilante que asombró a los españoles durante la conquista, y que justificó el derramamiento de sangre de miles de millones de indígenas y Africanos: El oro.
Lamentablemente la huella de dicha aniquilación sigue presente en una sociedad donde se sigue estigmatizando al negro y el afro-descendiente.
Una vez viajé a Colombia y fui “Colombiana”.
Más en concreto fui asignada e identificada como “costeña” por el color de mi piel y mis rasgos orgullosos de herencia Africana.
Y esa herencia también me estigmatizó en esa tierra hermosa. Una vez.
A mi vuelta de mi amada Colombia, ya en el aeropuerto, me “descubrieron” que ser negra en Colombia significa mucho más que llevar con orgullo la herencia afro de una generación esclavizada en contra de su voluntad.
El protocolo de seguridad en el aeropuerto de Colombia en Bogotá es bastante estricto al ser uno de los países más conocidos por su papel involuntario en la exportación de la cocaína. Dicho papel obliga a ser muy escrupuloso y a chequear con tino a los viajeros que van y vienen entre los diferentes países.
Yo era la única negra que viajaba hacia España ese día. Alegre y jovial. Tras un año de trabajo social como voluntaria y 6 meses de exploración por los diferentes departamentos del país estaba pletórica, exultante y risueña.
Quizás esa alegría involuntaria hizo que no reaccionara con despecho cuando mientras esperaba en la típica salita de espera a coger el avión, fui interpelada (muy respetuosamente por otro lado) a acompañar a una mujer de seguridad. Previamente se había inspeccionado mi pasaporte y se había preguntado por mi Nacionalidad. Cosa extraña (pensé) porque claramente ponía española en el citado documento y en letras bien grandes.
Me llevaron a una sala oscura de registro.
Obviamente pregunté la razón y con la misma amabilidad anterior a la que se sumaba un tono neutro-anestésico típico de las personas que trabajan haciendo “cosas muy importantes”, se me dijo que la elección de los sujetos a cachear/ inspeccionar había sido “aleatoria”.
El termino aleatorio por todos (o casi todos) es sabido viene a significar “azar”. Una elección sin causalidad movida por un “pito-pito-gorgorito”. Sin embargo las personas que se encontraban conmigo en la sala ese día no parecían, a mi modo de ver, haber sido asignadas o elegidas al azar.
En la salita oscura no había más negros (yo era la única persona identificable como afro que viajaba ese día) pero si había jóvenes con tatuajes de piel morena y ropa desenfadada, hombres de mediana edad con sonrisa torcida, y yo, una afro-española ex-voluntaria para un trabajo social en Colombia que seguía risueña y que pasó casi trotando el escáner que temen las “mulas” o portadores de droga.
Después de la salita oscura volví a la sala iluminada de espera del aeropuerto. Es cierto que algo menos alegre, pero no triste. Reflexiva.
Miré con más detenimiento a la gente de mi alrededor (antes no había reparado para nada en ellos). Todos eran blancos, bien vestidos. Turistas o Colombianos de estrato socioeconómico 5 o 6.
Me senté en un asiento junto a una ventana para poder ver el cielo. Justo en ese momento empezó a sonar en mis auriculares la canción “De dónde vengo yo” de CHOCQUIBTOWN. Sonreí involuntariamente.
Y recordé mientras tarareaba la canción de ese grupo de la costa pacífica Colombiana que tanto me gusta, que ser afro-española significa y significará llevar siempre con orgullo y trascendencia mi herencia Africana y española.
Pese a quien pese. Yo soy de dónde vengo.
¡Y  me encanta!

alejandraAutora: Alejandra Salmerón Ntutumu

foto portada: https://es.pinterest.com/pin/329818372684167828/

 

 

2 comentarios en “De donde vengo yo

  1. Bonita historia Alejandra, agradezco que la hayas publicado y te felicito por tu entereza y comportamiento serio y templado de tu aptitud en dicha situación, seguro que no la olvidaras nunca. Tu amigo Jesús

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