Privacidad a los menores africanos, gracias

¿Sabes en que lío puedes meterte si un padre acaba accidentalmente en tu perfil de Facebook y ve una foto de uno de sus hijos sin previa autorización?

Probablemente, el pequeño saldrá en alguna actividad del campamento o en el comedor del cole pero no es tu hijo, ni tu niño tutelado ni tu hermano pequeño por lo que puedes meterte en un buen lío pese a que publicar la foto no fuera más que una acción inocente. Un menor no puede ser fotografiado por un desconocido sin la autorización de sus progenitores o tutores. Están protegidos por el gobierno. Son niños y hasta que no puedan tomar decisiones, hay que respetar al cien por cien su privacidad. Y la privacidad de los adultos debe ser respetada del mismo modo claro, pero en ese caso nos limitamos a ser consecuentes de nuestras decisiones.

Solución teórica y práctica: Los menores que salgan en medios de comunicación, lo harán con la cara pixelada. *Menos si son negritos de África. Porque si son niños negros, entonces, no es respetada su privacidad. Porque en Occidente está de moda hacer campañas publicitarias con menores negros que, a diferencia de los menores blancos que salen en anuncios de televisión, no actúan. No. Filman un pedacito de la vida de un niño anónimo y lo convierten en la cara del mes. En todas las paradas de autobús: El niño negrito con mocos y moscas. Y no solo plantan la cara de un menor en un lugar público si no que, además, están pidiendo dinero [Únete, hazte socio ] Y ¡vaya! Resulta que eso tampoco está bonito si se trata de un niño blanco o chino porque llevarse dinero a costa de la compasión que siente el ser humano al ver sufrir a un niño, también puede meterte en un buen lío. Hay una clasificación de menores que Occidente ha decidido -no sé si al azar- igual que decidió en la conferencia de Merlín: Los que nacen en África y los que no.

Muchas ONG’s han modificado por todo lo mencionado su estrategia de marketing y ahora hay cada vez más caras sonrientes en los carteles. La finalidad es la misma, van acompañadas de un eslogan que te hagan sentir lástima por el menor. Muy probablemente las familias de estos niños no se llevan comisión por la imagen.

Pero hay más, lo descubrí no hace mucho trasteando por Internet. Se trata de una aplicación para ligar llamada Tinder. Y pido disculpas de antemano por el tono  en el que voy a escribir las siguientes líneas.

Me da vergüenza. Vergüenza es la palabra que busco, porque todas las demás eran faltar el respeto y no quisiera caer en eso.

¿PARA QUÉ? Díganme para qué se va a África como voluntario amigos: ¿Para ayudar, para ayudarnos o para ponerse medallas? He conseguido comprender a las personas que aterrizan con la mentalidad de Occidental Salva-Vidas y África les cambia los esquemas y terminan ayudándose a sí mismos. Vaya, yo lo he vivido. He conseguido comprender por tanto a aquellos que aterrizan con la idea de evadirse de su realidad y respirar libertad. Pero ir y que tu viaje se reduzca exclusivamente a pasarlo mal y hacerse dos fotos con niños negritos para luego contarlo en Europa, – o en cualquier continente – me repugna.

Los negros fueron objetos cuando se ponían en subasta en el mercado y todos los americanos iban a escoger al más afín a él de los esclavos. Los negros siguen siendo objetos. Como quién se pone un diamante. Me imagino a uno de estos voluntarios -por llamarles de alguna manera vaya- en su casa escogiendo fotos para su Tinder: «Esta foto que los zapatos son de marca, esta otra así como pensativo, la de la fiesta de graduación y alguna con un niño negrito que yo no tengo sobrinos a los que poner»

Me parece una grave falta de respeto utilizar al niño negro de esta manera. Pese a ser esta la única imagen que adjunto precisamente por cumplir con este respeto que pido, me he encontrado con infinidad de voluntarios repitiendo este gesto. Creo que lo que pretender transmitir sus autores es una personalidad cariñosa y comprensiva en la que prima  la empatía. A mí me transmite antropocentrismo. Me da la sensación de que el blanco que lo subió por el mero hecho de ser blanco se siente el centro del universo y por eso, con ninguna maldad quiero pensar, se acerca a un poblado con claras intenciones de solucionarles la vida dándole casas en lugar de enseñarles a construirlas.

11112213_10206219053689285_1579623798467277252_oAutora: Winie Idjabe Makuale

Estudiante en la Universidad Complutense de Madrid

15 Respuestas a “Privacidad a los menores africanos, gracias”

  1. Me repugna muchísimo este tipo de acto, es que saber que esta gente va y les hace fotos a los niños sin permiso para meterlas es su colección personal, o subirlas en plan «Mira que majo soy ayudo a niños africanos». Y también me da mucha rabia porque está muy normalizado ver al niño muerto de hambre lleno de moscas, porque esa es casi la única imagen que hay de África.