Mi nombre no es negra

Ten presente que no soy un adjetivo, soy un ser humano que tiene un nombre y apellido con el cual me identifico social, civil y políticamente; por ende, no tienes el derecho de llamarme NEGRITA, NEGROTA, NEGRA RICA, NEGRA BUENONA, MORENA, y en ningún momento me llames PERRA NEGRA.

Educación negra

La mayor parte de las Instituciones Educativas en Colombia, especialmente en Santiago de Cali, se han dedicado a narrar una sola historia de la llegada de los africanos a Europa, América Latina y demás países del mundo; esto ha producido en los estudiantes un efecto negativo y desconocedor de resistencia, cultura e identidad de su diáspora africana.

Tú no me defines

Esta sociedad ha creído que el potencial de las mujeres negras se limita al deporte, baile, prostitución, arte, quehaceres domésticos, o cualquier otro tipo de actividad dirigida a servir o satisfacer las necedades de otra persona, creencia que solo ha logrado durante la historia que seamos subyugadas y agredidas por negarnos a aceptar de pleno el concepto ignorante que han establecido.