Furcia
Estaba contenta. Salía del trabajo tras 12 horas pero había cumplido objetivos. Al día siguiente podría entrar más tarde. Los relojes marcaban las 22:00 y del asfalto de la Gran Vía madrileña salía fuego. Turistas y locales ocupaban la calle tratando de encontrar el aliento que sus hoteles y viviendas les negaban. La calle estaba […]
