Mujer salvaje. A propósito del cuento y el relato como medicina

El término MUJER SALVAJE  puede sonar ofensivo, pero en este caso tiene una connotación mítica vinculada a lo mágico religioso, a los orígenes; reside en el epicentro de ésta siendo un corazón espiritual que late donde reina el instinto. Cada sociedad le ha otorgado diferentes denominaciones, pero lo cierto es que la mujer salvaje desde este punto de vista, forma parte de todas las mujeres, su principal fuente son los conocimientos más profundos, razón por la cual reside en las entrañas y contiene la función creadora de la psique.

Sobre el calificativo de negro(a)

En lo complejo del uso del lenguaje, es posible encontrar referentes para estudiar diversos fenómenos sociales, los cuales guardan en sí mismos innumerables respuestas a preguntas que nos asaltan a diario especialmente al contemplar la discriminación, el racismo, la esclavización de las personas y sus terribles consecuencias incluso en las versiones más “modernas”.

Amina, la Nana

Siento que mi afán de escribirlo todo, me viene precisamente de la necesidad de recordar sus innumerables cuentos y vivencias, especialmente de sus antepasadas, porque el género femenino era el centro de sus conversaciones: las madres, las abuelas, las parteras, las matas, las hierbas, las fieras, las lágrimas, la vida, la muerte, la maldad, la bondad, la flojera, las hermanas, todo acompañado de una frase firme y permanentemente repetida, “somos la semilla y la mata, los hombres nacieron para regarnos a nuestro antojo” sin comprender su significado, me divertía poniéndole música a esas palabras, imitando su postura con las manos en la cintura, bailando cuando las repetía.

¿BRUJAS? Discriminación y Feminicidio

La iglesia católica desde sus orígenes concentró antiguas influencias que asociaban figuras, mitos y leyendas a una visión negativa de la mujer hasta plasmarle la calificación de bruja casi como nombre propio, con sus respectivos antecedentes mitológicos