El Viaje IV: la superviviencia

Fatou parecía dormir un sueño profundo. Cuando abrió los ojos, nos sabía si habían pasado minutos, días o años. Le dolía todo el cuerpo, pero por primera vez en su vida se sintió segura. Estaba en un hospital madrileño, arropada, cuidada.

El Viaje (II): El transporte y la recepción

Fatoumata no paraba de darle vueltas a la cabeza y se imaginaba cómo sería su llegada a España. Confiaba muchísimo en “mami”. Estaba muy pendiente de sus consejos. Ella fue a verla varias veces a la casa familiar y le dijo que estaba encantada de conocer a todas las personas de su círculo más cercano, entre ellas a sus hermanas, primas y amigas.

El Feminismo global no existe

Aunque nos hayan vendido lo global como algo muy positivo (positivo ¿para quién? Me pregunto yo) y aunque durante un tiempo haya pensado que el feminismo podría ser, como tantos otros movimientos sociales, un movimiento global, hoy más que nunca tengo claro que el feminismo no puede ni debe ser global.

Hermanas, si no nos damos cuenta del privilegio, tenemos un problema

Y la respuesta es siempre la misma: “pues contrato a unA limpiadora, niñerA, cuidadorA, enfermerA, etc.” Parece mentira que todos los trabajos tienen una versión para ambos sexos, pero los trabajos de cuidado se suelen usar al femenino. Demos un paso más… porque no nos vale la excusa de que así le damos trabajo a una “pobre migrante necesitada”.

El Viaje (I): La captación

Debo de decir que contar esta historia me va a costar mucho. Es la historia de Fatoumata, quien salió hace años de su país de origen y lleva años en su país de destino. Es la historia de Fatoumata, pero podría ser la historia de Marie, Esperance, Mariam, Yvette, Caroline, Marceline, Khadi. Es la historia de estas valientes, guerreras, luchadoras, leonas y tigresas que dejan su casa, su familia, su historia para emprender un camino cuyo final suele desconocerse. Es la historia de un viaje hacia una pesadilla disfrazada de sueño.

El Viaje (III): La explotación

El tío la violó varias veces más, solo y con otros hombres. Fatou estaba viva de milagro y aún tenía la esperanza de que después de toda aquella violencia la dejarían libre para poder seguir su camino. Sin embargo, no fue lo que ocurrió.