Qué es Afroféminas. Texto para esclarecer dudas

Lo primero que me gustaría aclarar, es que Afroféminas no es una persona, sino que cuenta con un equipo muy grande y diverso en sus bases.

¿Cómo surgió este proyecto?

Aunque cueste entenderlo Afroféminas no surgió como proyecto que confrontaba con el feminismo. El feminismo blanco nunca fue objeto de interés para Afroféminas en sus comienzos.

La revista Afroféminas irrumpió como proyecto de empoderamiento personal para su fundadora, una servidora. La experiencia como mujer negra y migrante en España derivó en reflexión, en la necesidad de crear un espacio donde encontrar a otras mujeres negras. Al principio estaba ATERRADA. Los micro y macro racismos recibidos en la cotidianidad eran toda una sorpresa, no estaba preparada para ello. La normalidad con la que se vivían esas violencias y que mucha gente aceptaba fue lo que me llevó a buscar un camino de solución.

Así mismo también, antes de crear Afroféminas, descubrí de forma intuitiva que si escribías “mujer negra” en el buscador, la mayoría de los resultados correspondían a páginas porno.


Siendo así, había un gravísimo problema de construcción social y eso estaba pasando al plano de las redes. Las relaciones cotidianas desvelaban un problema de legitimidad, es decir se nos consideraba pobres, ignorantes, sin criterio, algunas casadas con un hombre blanco de lo cual se deducía que era por razones económicas y también se nos percibía como cuerpos exóticos, gente para entretener y en ningún para aportar ni pensar.

Si todo esto se quedara en sólo una percepción, no fuese tan importante. El problema es que todos estos prejuicios traspasaban los diversos escenarios en los que nos podíamos encontrar: el laboral, el educativo con nuestras hijas, el de jóvenes estudiantes, el mediático, etc. Dicho claramente, si el racismo fuese solo una mera discusión en twiter, no fuese tan grave, sin embargo desgraciademte el racismo te impide que te contraten, que te acojan como refugiada, que se te considere aún una niña o un ser humano o una buena madre; cercena derechos fundamentales y por eso es una obligación de cualquier feminista ser antirracista. Y si, es cierto que ahora esto lo vemos con mucho más claridad, pero al principio no era así, al principio se ejercía una lucha fundamentalmente identitaria. Por eso antes de feminismos hablamos de microrracismos.

Por esta misma razón es por la que en Afroféminas se defiende tanto la validez de nuestra experiencia vital. Es muy importante porque como bien sabemos y tan bien afirma el discurso decolonial, nuestras experiencias no forman parte de la historia del pensamiento universal, no forman parte de la Historia de la Filosofía. Si negamos el tan vilipendiado “testimonio” estaremos negándonos a nosotras mismas. Si vamos a descolonizar las mentes, tiene que ser de verdad y asumir formas de construcción de conocimiento poco ortodoxas a los ojos de la academia occidental y occidentalizada.

En un primer momento, también la intención era ir mucho más allá del debate estético, que entonces era importantísimo porque era la forma más conocida de abordar la experiencia negra. Sin embargo la idea era transgredir esa barrera. En Afroféminas se construye un discurso alternativo y filosófico. Nunca ha sido complaciente ni políticamente correcta. Nunca se ha sumado a discursos mayoritarios, siempre hemos tenido una posición que puede o no coincidir con la opinión de sus seguidoras. Nuestro posicionameinto siempre mide el beneficio a largo y medio plazo para las mujeres negras, no para estar en paz con todo el mundo.


Sawabona, palabra que proviene del África del sur, significa “Yo te respeto, yo te valoro, eres importante para mí”. Si te gusta nuestro contenido con cada donación Ko Fi nos estás diciendo SAWABONA.


Los primeros ataques furibundos que recibió esta plataforma llegaron de los hombres negros. Año 2014. Fue así, aunque ahora nadie quiera recordarlo. Muchos de ellos luego se convirtieron en aliados, pero no fue siempre así. Al principio nos llamaban de forma despectiva ” las afrobellas” por las imágenes que solíamos usar para dar los “buenos afrodías” y lo explico.

Los afrodías fue una de las primerísimas iniciativas que pusimos en marcha. Tenían la intención de combatir todo estereotipo sobre la mujer negra mostrando su alegría, belleza y vida cotidiana a través de la fuerza de las imágenes. Saludábamos en Facebook (fijaros que viejo esto) cada mañana con una foto de una mujer negra yendo a la universidad, de la mano de sus hijos, en el metro, etc. La idea era evidenciar la normalidad de nuestras vidas, es decir convertir lo que se percibía como excepcional en corriente y normal.  Era una acción que hablaba al principio en clave interna, con el objetivo de que nos imagináramos así. No éramos víctimas ni opresoras, éramos mujeres. Si… también nosotras lo somos.

Seguidamente comenzaron a llegar de muchas partes del mundo, tantísimas mujeres negras con deseo de escribir y expresar su experiencia.  Y este paso fue muy importante porque Afroféminas demostraba que la experiencia vital de las mujeres negras correspondían a un problema estructural y en ningún caso anecdótico o personal, es decir la experiencia de una mujer negra en España, se parecía mucho a las de  Argentina, Colombia, EEUU o Canadá.

Lo anterior desde mi punto de vista es relevante en tanto que no es una conclusión que sale del debate teórico y academicista, sino de nuestra praxis. Y recalco esta parte para evidenciar la falsedad que afirma que las mujeres negras esperan a que le solucionen los problemas. Esto es falso y racista. Afroféminas se propuso encontrar soluciones desde el principio.

Después de la alegría del encuentro, llegó el enfado que da el conocimiento de saber qué eres para lxs otrxs. De esta etapa pienso que se debe salir pronto, porque puede ser muy autodestructiva y por tanto puede afectar considerablemente la salud mental. Hay que canalizar toda esa energía en proyectos que ilusionen, proyectos que nos digan cada día que estamos haciendo algo y que estamos dejando nuestra impronta en esta vida. Aún así el enfado es un derecho y hay que respetar los tiempos de cada persona.

Se pasó entonces, a la etapa de explicar, de hacer pedagogía. Eso nos llevó a los libros, a las universidades como ponentes, al importantísimo trabajo pedagógico y de sensibilización social  que Afroféminas realiza cada día tanto en la web, como Instagram (+ 200 mil seguidores)  o Tik tok ( + de 300 mil seguidores). El activismo pedagógico de Afroféminas es prácticamente único y aunque las autoridades nunca lo reconocerán, no dejará de ser encomiable.

Mientras tanto dimos con voces como la de bell hooks, Chimamanda, Ida Wells, Sojouner Truth, Victoria San Cruz o Sueli Carneiro que llegaron para quedarse y para decirnos que íbamos por buen camino.

Pasados unos años fue entonces cuando llegó el NO al 8M. Año 2018.  

Entendíamos que esa forma de luchar nos convertía nuevamente en acompañantes y no en compañeras de lucha. La reacción fue de muchas críticas, insultos, bullying y poca escucha por una parte importante de las mujeres blancas.  Fue entonces cuando muchas nos dimos cuenta que el feminismo reproducía las viejas relaciones de poder colonialistas:  “estás conmigo o estás contra mí”. Se entendía que si no se luchaba bajo su ideario, entonces es que estábamos contra ellas o estábamos rompiendo el feminismo. Y no era así, no señora, eso es completamente falso también.

En muchas charlas o conferencias que pude impartir en universidades españolas, siempre ponía un ejemplo muy sencillo: si las mujeres gitanas nos dicen “chicas, nosotras vamos por otro camino” en lugar de verlas como enemigas, solo podía responder a esto: “se necesitáis de las mujeres negras, aquí nos tenéis”. Lo que quiero decir es que convertir una lucha en una rivalidad no es precisamente el camino para encontrar justicia social. Hay que entender las necesidades historicas de cada colectivo y NO esforzarse por borrarlas o peor aún confrontar con ellas.

Han pasado 8 años. El equipo de Afroféminas ha crecido notablemente. No soy la actual directora porque como muchos sabéis enfermé. La batuta ahora la llevan Carolina  ( Colombia) y Anna Isabel (España). Y estoy muy orgullosa del trabajo que ellas están haciendo.

Afroféminas ahora es una empresa social, tenemos una tienda online que aspira algún día a sostener el proyecto. Por la revista pasan alrededor de 2 millones de personas cada año. No recibimos ningún tipo de financiación, ni ayuda. Nunca hemos recibido ninguna ayuda que se corresponda con los resultados de visitas y trabajo de Afroféminas tanto en la web como en redes, teniendo en cuenta que a día hoy la revista Afroféminas es un gran altavoz del antirracismo y el feminismo decolonial  tanto en España como en Latinoamérica y todo hecho por INICIATIVA DE LAS MUJERES NEGRAS.

Espero haber aclarado un poco sobre nuestros orígenes y nuestro trabajo. Me dejé muchos detalles por el camino, ya me disculperéis. Gracias por leernos 

🌻

Antoinette Torres Soler
Fundadora de Afroféminas y de Afro & Eco. Empresaria autónoma. Orgullosa hortelana. Master en comunicación de empresas y publicidad. Licenciada en Filosofía. Mujer muy simple y libre. Sobreviviente de cáncer.

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