Y las fotógrafas negras, ¿dónde están?

Las contribuciones de las fotógrafas negras han sido excluidas con frecuencia de la historia de la fotografía. Por ende, también su mirada particular de la realidad fue censurada, primando la perspectiva occidental de la misma y perpetuando así, la hegemonía blanca. Pero, la publicación del libro Viewfinders: Black Women Photographers en 1986, de la fotógrafa y activista afroestadounidense Jeanne Moutoussamy-Ashe, rompió con la narrativa supremacista y mostró al mundo la trayectoria de las mujeres negras en el campo de la fotografía desde sus inicios hasta la década de 1980 (más de un siglo), para que el trabajo de estas fotógrafas quede grabado y no se pierda. Hoy está considerado un documento histórico. De hecho, en una ocasión la autora llegó a describir a la industria fotográfica como “tradicionalmente racista y sexista”. 

Foto Merla / Shutterstock

En este sentido, se debe destacar la obra MFON: Women Photographers of the African Diaspora, publicada en 2017 por las fotógrafas afroestadounidenses Adama Delphine Fawundu y Laylah Amatullah Barrayn.  Aquí, se presentan a 100 fotógrafas afrodescendientes de la diáspora africana que ejercen su profesión en varias partes del globo y cuyo trabajo debe ser reconocido en alguna o varias formas. Una antología que rinde homenaje a la labor fotográfica de las mujeres negras y construye un nexo entre todas ellas, una hermandad compuesta por mujeres afrodescendientes que comparten una misma profesión. Además, incluye una introducción de la Dra. Deborah Willis, directora del Departamento de Fotografía e Imágenes de la Escuela de las Artes Tisch de la Universidad de Nueva York. Así, la coautora Barrayn explicó lo siguiente del porqué del libro: “Siento que las mujeres negras están muy poco representadas en el campo del fotoperiodismo y la fotografía de bellas artes. Si bien hay libros de fotografía que presentan fotógrafos negros, ya sean mujeres u hombres, nada está dedicado exclusivamente a las mujeres negras”. 

Sin embargo, esto no ha quedado solamente en un libro. Las autoras Barrayn, fotógrafa documental, y Fawundu, artista visual, junto con Crystal Whaley, productora cinematográfica, han dado un paso más allá y han fundado la revista semestral MFON. Esta, al igual que el libro, lleva el nombre de la fotógrafa nigeriana, aunque radicada en Estados Unidos, Mmekutmfon ‘Mfon’ Essien (1967-2001) en honor a sus valiosos aportes a la fotografía negra y que, lamentablemente, murió de manera prematura a causa del cáncer mama, justo un día antes de la apertura de la exposición Comprometidos con la imagen: fotógrafos negros contemporáneos, donde se mostraría su serie La ropa nueva del Amazonas. Mfon tuvo la oportunidad de exponer en la Dak’Art o Bienal de Dakar en el año 2000, conocido como el evento que inició la emancipación artística de África. 

Entre los objetivos de MFON: Women Photographers of the African Diaspora, figuran: 

  • Promover una voz representativa internacional de las fotógrafas afrodescendientes. 
  • Llenar un vacío mientras se crea un espacio para el discurso intelectual en torno a temas representados por fotógrafas afrodescendientes. 
  • Crear un poderoso colectivo de mujeres fotógrafas, periodistas y académicas para, a través de sus prácticas y conocimientos, construir una sólida representación de sus voces en el campo de la fotografía.
  • Creación y establecimiento de la Beca Mfon Legacy que se otorgará a fotógrafas negras emergentes. 

Por otra parte, se encuentra la Black Women Photographers, una comunidad global de fotógrafas afrodescendientes creada en julio de 2020 por la keniana Polly Irungu, periodista multimedia, editora digital y fotógrafa autodidacta. La organización cuenta con una base de datos de más de 600 profesionales repartidas por el mundo, facilitando la visibilidad de sus trabajos fotográficos y la posible posterior contratación de sus servicios como expertas de la lente. Según Irungu, “mediante conversaciones sociales y talleres, la plataforma busca garantizar que más mujeres negras estén empoderadas para hacer que la industria sea tan colorida como debiera ser”. 

Sin embargo, hace décadas atrás, estas iniciativas eran inexistentes y las fotógrafas negras se encontraban frecuentemente con obstáculos en su carrera. No obstante, ello no las disuadió de seguir adelante con su vocación. Es el caso de Madame E. Toussaint Welcome (1885-1956) y Winifred Hall Allen, quienes documentaron el Renacimiento de Harlem mediante sus instantáneas. Por su parte, Elizabeth Williams (1924-) fue una fotógrafa pionera de la Women’s Army Corps durante la Segunda Guerra Mundial. Coreen Simpson (1942-) saltó a la fama como fotógrafa de moda para Village Voice y Amsterdam News durante los años ochenta. También, creó su propia línea de joyería, The Black Cameo. Carrie Mae Weems (1953-) tiene más de medio siglo de experiencia como fotógrafa y su trabajo se ha exhibido en más de 50 exposiciones a lo largo de su carrera. Y Lorna Simpson (1960-) enfoca su lenta directamente a las mujeres negras en Estados Unidos y sus experiencias en el país. Con frecuencia, utiliza el foto-texto superponiendo un texto corto en sus fotografías. Ha ganado múltiples premios como fotógrafa —en 1998 fue nominada al premio Hugo Boss y en 2014 al Deutsche Börse—.

En la actualidad, hay numerosas fotógrafas negras con talento, como Ebunoluwa Akinbo, Nailah Howze, Idara Ekpoh, Randijah Simmons, Aisha Ife, Etinosa Yvonne, Esther Sweeney, etcétera. 

Resulta de vital importancia recordar y reconocer el valioso legado de estas mujeres valientes que se han enfrentado sin miramientos a la opresión racista y sexista, ya que estos patrones de conducta nocivos aún no se han extinguido del todo, ni muchísimo menos, y pueden volver a resurgir con fuerza en cualquier momento si no se toman las medidas pertinentes. 

Sylvie Bécquer


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