Noor Ammar Lamarty: «Si la sociedad no te trata como una igual, tu entiendes que lo mejor es diferenciarte y la identidad religiosa es a lo que acuden casi todas las mujeres musulmanas»

En Afroféminas estamos acostumbradas a que nos apedreen desde muchos lados. La lápidación en redes es un nuevo deporte que los portadores de la VERDAD absoluta practican a diario. Es por eso que en nuestro medio queremos dar voz a mujeres, que como nosotras, son cuestionadas desde diversas posiciones, pero que a pesar de ello, defienden sus principios, siempre feministas y antirracistas, con convicción y desde la legitimidad que les da conocer de primera mano de lo que hablan.

Este es el caso de Noor Ammar Lamarty, tiene 22 años, y es de Tánger, activista feminista marroquí, investigadora sobre mujeres en contextos islámicos y Derecho islámico, redactora de reportajes en diversos medios internacionales, conferenciante y articulista. Estudios en Derecho Hispano-Francés, Jurista Internacional Trilingue y Ciencias Políticas.  Interesada en la Cooperación Internacional al desarrollo y en el Derecho Internacional Público, especialmente en relación con las mujeres y la protección de la infancia.

Noor escribe habitualmente en los medios, y ha participado en varias entrevistas de radio y televisión y en alguna de ellas ha levantado mucha polvareda. No elude las preguntas incómodas y es una firme defensora de una visión feminista árabe laica, además de estar contra del llamado feminismo islámico .

No coincidimos con Noor en todas sus posiciones, pero su activismo representa a una parte importante y fundamental de las mujeres arabe/musulmanas que creemos que nuestras lectoras deben ver en nuestra web, ya que es el reflejo de muchas de ellas. Es por eso que decidimos entrevistarla.

Aquí las preguntas y sus respuestas. Las conclusiones son vuestras.

-¿Como ha sido tu experiencia migratoria y con el racismo en España?

Mi experiencia con el racismo en España es bastante especial, sobre todo porque soy consciente de que tengo las herramientas y la posición para frenar esa clase de violencia, que muchos otros migrantes no tienen desafortunadamente. Muchas mujeres de mi edad trabajan explotadas, en negro, en muchos sectores y no pueden quejarse, porque es eso, o morirte de hambre.

Me han colgado el teléfono por “mora” cuando buscaba piso,  se que mi CV ha acabado en la papelera muchas veces porque no me apellido “Pérez”, pero creo que sufro más el racismo de los demás que el mío propio, sobre todo porque el racista sabe con quien ser racista casi siempre, y lo acaban sufriendo las personas que no pueden defenderse, las más vulnerables, las más precarias.

Y creo que el culmen del racismo es el institucional porque contra eso desde abajo no se puede luchar. Yo he llorado de camino a la comisaría de Aluche que es una exCÁRCEL, que han habilitado para los países terceros como se nos llama, realmente es una comisaría para personas de segunda categoría. Yendo a Aluche caminando por una carretera perdida en mitad de la nada durante 30 minutos con jeringuías en el solar a ambos lados de la caretera,  he llamado a mi madre a menudo a decirle “Mamá estoy tan harta, que quiero volver a casa”. Si lo digo yo que soy estudiante, y que no recojo fresas 15 horas al día en un invernadero ¿Qué dirán temporeras por ejemplo? No dicen nada, porque no pueden, ese es el problema, o el silencio o la calle. 

Psicológicamente te lastra muchísimo porque te das cuenta de que vives esforzándote el doble, por mujer y por migrante, como si no fuese suficiente con ser el sexo oprimido, vives la mitad del año con un NIE en trámite de renovación, con la ansiedad de a ver qué traba se van a inventar más. El sistema de extranjería español no sólo es deficiente, es racista, muchos de sus trabajadores te miran con cara de asco, como si no bastase con lo que cuesta tramitarlo todo, encima el trato  humano es lamentable por no decir que a los marroquíes o argelinos que no hablan español se les trata como a animales y les vacilan con toda la tranquilidad del mundo porque pueden hacerlo, porque el sistema lo permite. Que en una comisaría de extranjería no haya traductores en cada esquina en un país Europeo como España, es vergonzoso y denigrante hacia los que no somos Europeos. 

Pero también he sufrido otro racismo del que no se habla tanto, la exotización constante por mis orígenes, he vivido momentos en los que no sabía si era una fruta exótica o una mujer simplemente, y otras veces me he sentido obligada a responder muy cortante cuando me hacían preguntas íntimas sobre mi vida privada, mi práctica religiosa o mi tipo de vida, la gente “hipertolerante” es igual de insoportable que la “racista”, pero lo peor es que los primeros piensan que actúan bien cuando te preguntan qué tan practicante eres o qué clase de musulmana eres, y es racismo implícito porque a una Katerina o a una Stella no les haces esas preguntas, pero yo me llamo Noor, y parece que es legítimo interrogarme sobre mi vida. Muchas personas que se sentirán ofendidas por estas líneas se sienten con derecho a exigirte que te expliques, pero primero no creo en la integración y segundo no me pronuncio jamás sobre mi fe, y no lo haré, nací en una familia musulmana y por lo tanto soy musulmana de nacimiento, pero todo lo que implique mi fe como creyente o no, es algo que no pienso ni siquiera debatir con alguien, debato sobre dogmas religiosos, ciencias islámicas, jurisprudencia islámica, análisis jurídico del Corán, porque es un código civil y penal también, pero jamás sobre la fé. 

-¿Feminismo o feminismos?

Feminismo, sin lugar a dudas, encima sincermanete creo que los “feminismos” no son ni feministas porque perpetúan una de las cosas que mejor ha sabido hacer el patriarcado con nosotras: dividirnos, separarnos, enfrentarnos, y hacernos perder el tiempo en debates absurdos mientras los hombres se empoderaban a nuestras espaldas. Por supuesto creo que hay muchas cosas que dependiendo del contexto pueden ser empoderadoras a no. El otro día le comentaba a una compañera feminista gallega que para mí el maquillaje es una revolución en muchos contextos islámicos en los que el islamismo fue ganando terreno y quiere borrarnos, como rostros, como mujeres. El islamismo no permite a las mujeres sentirnos a gusto con nuestros cuerpos, nuestros rostros, y un pintalabios rojo en algunos sitios es toda una revolución, igual que lo era una minifalda en España en su momento, hablo del maquillaje en los lugares públicos. 

Creo firmemente que  la única manera que tenemos las mujeres de que el feminismo triunfe globalmente es subirnos al mismo barco todas, sobre todo porque no hay feminismo si no compartimos en la misma mesa qué preocupación tiene cada mujer y podamos debatir así qué soluciones existen para cada una de nosotras en esa misma mesa , luchar por la causa de unas cuantas como tú será muy liberador, pero no es feminista, y crea privilegios, no establece vínculos fuertes y encima te hace pensar que sólo unas cuantas mujeres vivis una realidad determinada, y eso es mentira. Yo comparto experiencias, y lastres patriarcales y problemas sobre los dogmas religiosos con mujeres musulmanas de mi edad, pero también con mujeres cristianas de 60 años, con mujeres ateas, con mujeres africanas y con mujeres latinoamericanas. Somos más parecidas de lo que nos pensamos  y compartimos la esencia de nuestra opresión: haber nacido mujeres, ser mujeres, y es lo que no tenemos que olvidar nunca. 

-En cuanto a la situación actual del feminismo/s donde hay diferencias fundamentales de conceptos y algunos enfrentamientos muy duros, con descalificaciónes, etc  las batallas internas sobre conceptos fundamentales, ¿que piensas de la situación? ¿Hay solución o reconciliación?

Creo que los enfrentamientos entre feminismos y dentro del feminismo en sí nacen de una realidad muy obvia, y es que por más que seamos feministas seguimos conviviendo con el patriarcado de manera inconsciente. Hemos nacido en sistemas patriarcales, hemos vivido el machismo de diferentes formas, y lo denunciamos, pero implícitamente ya forma parte de nosotras esa estructura de opresión. Yo sé que a día de hoy arrastro cosas patriarcales y machistas contra las que lucho diariamente, sin embargo conozco cuales son los pilares básicos de la opresión y dicriminación que hemos sufrido las mujeres como mitad de la población mundial, y no es extremismo, pero el feminismo necesita esos pilares sobre los cuales se ha fundado, no podemos discutir los fundamentos básicos de un movimiento porque de repente a una minoría le moleste o no se sienta cómoda con ello, las feministas nunca hemos sido cómodas para nadie, ni pretendemos serlo, de hecho mientras sigamos siendo incómodas será que queda más cosas por cambiar. Como feministas no le debemos comodidad a nadie, ni le debemos nada a nadie más que a las propias feministas que en su momento se dejaron la piel o la vida intentando que hoy nosotras estemos donde estamos y a más de una le avergonzaría algunos retrocesos que vemos hoy en día. No vamos a reestructurar la base del feminismo, y esta es la opresión por nuestro sexo, ni por motivos religiosos, ni por motivos políticos. 

-Tienes un compromiso indudable con la liberación mujer arabe/musulmana ¿Cómo se encuentra esa lucha en la actualidad?

Creo que somos miles de mujeres de países musulmanes las que queremos cambios efectivos en materia de igualdad, y creo que aunque muchas de nosotras somos la resistencia, otro porcentaje importante se mantiene en el limbo de los privilegios. Creo que muchas de estas mujeres no sólo no se sienten responsables por la sociedad que les estamos dejando a nuestras hijas, sino que intentan vivir al margen de la polémica, porque es más cómodo. Se callan ante lo que otras sufren porque sienten que no las involucra,  que por su clase social, económica o por emigrar la problemática en el punto de origen no va con ellas. Es egoísta e irresponsable por su parte, pero también sabemos que es por el miedo a hablar, a alzar la voz, a decir que las leyes, la religión, la cultura y la sociedad nos oprimen, y que pese a que nuestras opresiones sean diferentes, no podemos ponernos una venda en los ojos ante lo que nosotras no sufrimos. Por supuesto no quiero decir que todas las mujeres deban ser activistas, pero tengo claro que el mayor enemigo del feminismo es el silencio de muchas mujeres que sí pueden hablar, y no lo hacen. Luego tenemos otro problema más grande aún y es que buena parte de las mujeres de países musulmanes no saben ni qué derechos tienen reconocidos o no por la ley, no saben qué o quién las puede proteger, por lo tanto tampoco saben qué tan discriminadas estamos legislativamente de manera “legal” y qué tanto somos “personas de segunda” en materia de herencia, de matrimonios prococes o tutela masculina entre cientos de otros puntos. A las mujeres les falta información porque así lo quiere el sistema patriarcal y los islamistas, una mujer informada es imparable, no compensa para las estructuras de opresión que sepamos más de la cuenta. Todo está bien atado tristemente, es muy difícil luchar contra ello. 

-¿Podemos hablar de un feminismo islámico o es un contrasentido?

Digamos que yo empecé leyendo muy joven a feministas islámicas, y realmente creo que fue lo peor que pude hacer por mí misma como mujer en un contexto musulmán. A mí el feminismo islámico no me ayudó en absoluto a entender mi fé como mujer, ni me dio soluciones o herramientas a mis enfrentamientos internos y mucho menos me ayudó a aprender a luchar contra el machismo que veía a mi alrededor, el feminismo islámico y casi todas las feministas islámicas se han pasado la mitad del tiempo justificando la misoginia y el patriarcado y difuminando la raíz del problema, que es  el Establishment religioso en el que nacemos las mujeres musulmanas y que por supuesto forma parte de la cultura, pero el origen de dicha opresión es fundamentalmente religioso y el problema es que cuando hablamos de lo religioso todo el mundo se piensa que nos referimos únicamente al Corán, pero el islam o la doctrina islámica van mucho más allá del Corán.

Creo que el feminismo islámico ha fracasado y muchas mujeres musulmanas quieren apostar por un modelo feminista secular y laico, no quieren que les expliquen cómo se felices desde el punto religioso, ni quieren un carné de feminista y buena musulmana,  sino que quieren tener la libertad de vivir el islam o no, pero existe un miedo atroz a criticar el islam y por eso la laicidad se confunde constantemente con el ateísmo cuando no tiene nada que ver con él. 

El problema del feminismo islámico es que es una ideología obsesionada por convencernos de que el islam es feminista, pero la realidad esque nuestro concepto de “igualdad” hoy en día no puede asemejarse ni de lejos al de ninguna religión monoteísta, sería un anacronismo, sólo por la temporalidad de las cuestiones . 

En mi opinión el mayor error es que pocas feministas islámicas han recurrido a las fuentes para denunciar cómo se ha borrado a las mujeres de la historia islámica, cómo Aisha la mujer del profeta fue muftí y a ella acudían hombres y sabios de todas las edades en busca de consejo , cuando luego se nos ha negado a las mujeres musulmanas dicho cargo simplemente por ser mujeres , cómo realxmente la jurisprudencia islámica y los acontecimientos posteriores al nacimiento del islam lo hicieron aún más misógino y patriarcal, y cómo lo más importante para el islam y las mujeres en estos momentos es una reforma. 

 Las autodenominadas feministas islámicas no fueron al origen del asunto en la historia del islam sino que adoptaron como referencia los dogmas que son resultado de la jurisprudencia islámica de la interpretación más conservadora de “Ahl al hadiz” o “Ahla Atalid”, y esta es una corriente que impide la reforma de las interpretaciones y las sacraliza. La exégesis y el “ijtihad” (interpretación)  que se llevaba haciendo durante siglos por parte de los teólogos, exégetas del islam, juristas relacionados con ”Ahl al raiy”  etc..,  hoy en día es impensable porque se ha integrado en la doctrina toda clase de interpretaciones más patriarcales si cabe ya que el mismo texto de origen, versiones conservadoras que ganaron terreno y que han prohibido al menos de manera subjetiva más interpetaciones, sobre todo si son progresistas. 

Entonces ¿desde dónde va a partir el feminismo islámico? La única manera de impulsar el reformismo islámico es a través de la laicidad y que esta permita la reinterpretación más igualitaria posible de los textos con el fin de que las mujeres vivan mejor, pero sobre todo tomando conciencia de que no podemos permitir jamás que la religión sea política, ni que la política sea religión, y que por ello mezclar un movimiento como el feminismo desde una base islámica, es  primero, anacrónico porque el islam tiene 1439  años y segundo irrespetuoso hacia el movimiento y sus valores. Por eso el feminismo debe ser laico, y sólo desde los sistemas laicos, puede haber una reforma con valores feministas para el islam, mientras los países islámicos perpetúen el Derechos Islámico en sus leyes e impidan este debate, no  habrá mejoras, ni cambios. 

A Asmaa Lamrabet, una brillante teóloga , para mí la única de las feministas islámicas,  la acabaron expulsando de las instituciones religiosas por reformista, por hablar de la necesidad de una recontextualización del islam  y hoy en día se ha quitado el velo. Por supuesto que no comparto muchas ideas con ella, pero la respeto y admiro muchísimo y he aprendido mucho con sus investigaciones. No critico las feministas islámicas de manera personal, sino objetiva,  Asmaa Lamrabet es el ejemplo de todo lo que no han hecho el resto de las feministas islámicas que se mantienen siempre en la superficialidad de declaraciones vacías de veracidad y carga probatoria, como “el islam no es machista”, “esa palabra no tiene ese significado machista”. Señoras y señores que como no te ven con un velo en la cabeza dan por hecho que jamás has estudiado la religión, analizándola por todos los medios. 

El islam es discriminatorio, como el cristianismo y el judaísmo, pero la corriente islamista, salfista y wahabista tiene una fuerza patriarcal política que otros contextos no tienen, y ese es el principal mal que sufrimos las que nacemos en países donde estas corrientes toman poder. Hoy en día en países musulmanes como Marruecos es impensable que una mujer sea imam y dirija la oración, y se justifica que es cosa de la palabra de Allah y que lo recoje el Corán , pero no es verdad, es porque la politización machista y masculinizada islámica lo ha querido así y lo ha convertido en un dogma que muchas mujeres aceptan, pero eso también forma parte del islam, no se pueden negar la interpretaciones que se cumplen en todos lados cuando a alguien le apetezca decir que el islam es feminista. El Corán recoge puntos discriminatorios muy graves, pero la jurisprudencia islámica, el fiqh que se toma de referencia actualmente es misógino.

El feminismo islámico es islamista en su mayoría y hace daño a las mujeres musulmanas que viven un islam moderado en paz con valores democráticos y laicos, que no quieren imponer su visión del mundo a nadie y que no pretenden islamizar la sociedad. Encima el feminismo islámico da por sentado que todas las mujeres musulmanas lo son por amor a la religión, y olvidan que las mujeres musulmanas nacemos siéndolo casi todas, y por lo tanto los problemas de vivir la opresión religiosa te influye seas creyente o no. El feminismo islámico margina y excluye a las mujeres nacidas musulmanas que son ateas, agnósticas o convertidas a otras religiones, o simplemente a las mujeres que como yo no queremos expresarnos sobre nuestra religión. Quiere convencernos de que con nosotras no va la cosa porque no llevamos un velo, ni somos musulmanas devotas pero es mentira, nosotras sufrimos lo mismo que esas mujeres o incluso más aquellas que niegan su pertenencia al islam de manera pública.  Ser mujer musulmana es algo intrínseco a la identidad de todas las que también dejan el islam o lo rechazan, por lo tanto las soluciones no pueden ser para una única parte de las mujeres. 

-Nosotras nunca hemos hablado del velo, o pañuelo. Si que se nos atribuyen posiciones respecto al tema, aunque son más posiciones desde discursos antirracistas en contextos europeos que nuestra opinión al respecto como feministas negras. Cuéntanos un poco como ves el asunto y si crees que funcionan las prohibiciones en algunos contextos occidentales.

Yo creo que en Europa las mujeres musulmanas están entre la revindicación anticolonialista (  en contra del eurocentrismo)  y  entre la necesidad de reafirmarse en su identidad de comunidad o país de origen porque necesitan ese sentido de pertenencia a algo.  Pero  el argumento del colonialismo que es real pero no justifica todo, quiere hacernos creer que rechazar el velo es rechazar una cultura, una religión y sus adeptos y es falso, yo soy marroquí, hablo árabe, mis orígenes con rifeños y árabes, soy de una familia musulmana,  he crecido en un país del maghreb, africano y musulmán, pero también tengo derecho a opinar libremente sobre todo ello y a rechazar el velo .

Creo que está invisibilizado por completo cuántas niñas y mujeres son obligadas a llevar el velo, y el discurso que brilla al unísono es el de la libertad de elección, y como no hay tantas mujeres denunciando la obligación de llevarlo se niega que existan niñas y mujeres en esa situación. Pero esto es como el tema de las violaciones, es injusto que para que esas realidades tengan su peso mediático haya que exponer a esas niñas y mujeres al público. Es fácil decir que el velo que llevas es por propia elección ¿pero alguien es consciente de las consecuencias que sufriría una mujer que declarase que lo lleva por obligación?

No me parece tan fuerte que haya mujeres con velo porque me he criado en un país musulmán, me parece peor, la tendencia del utilitarismo islamista y por lo tanto  político del velo que hace que cada vez las mujeres se lo pongan a una edad más temprana y para revindicar una diferenciación que es también un reflejo del racismo excplícito e implícito que reciben de la sociedad. Si la sociedad no te trata como una igual, tu entiendes que lo mejor es diferenciarte y la identidad religiosa es a lo que acuden casi todas las mujeres musulmanas.

 Obviamente hay límites necesarios como el uso del niqab, en el que no se te ve el rostro, y eso no sólo no me parece ni debatible, sino que lo considero insultante hacia la dignidad de todas las mujeres y creo que no debe caber la posibilidad de su uso en ninguna democracia. Pero sí estoy en contra del velo como instrumento político, y eso no significa que esté en contra de las mujeres veladas, no he atacado nunca a una mujer por llevar el velo, sino que he denunciado la instrumentalización que hacen muchas mujeres musulmanas del velo, sobre todo las mujeres musulmanas conversas que acaban de aterrizar en el islam y son más islamistas de lo que cabría esperar . El velo no es feminista y jamás lo será.  La cuestión es que las mujeres veladas no pueden sólo manifestarse sobre la islamofobia o el racismo porque se sienten discriminadas y mantenerse al margen del machismo y el patriarcado propio de su comunidad o país de origen, y ahí es donde creo que a menudo es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que en el propio. Meter el polvo debajo de la alfombra es hacerle un flaco favor al feminismo.

También creo que las chicas menores de 15 años jamás deberían poder llevarlo. ¿Si la edad para votar son 18 años, qué nos hace pensar que la edad para decidir algo tan importante puede ser cualquiera? Primero porque la opción de ponerse un velo parece fácil, pero implica mucho más de lo que se ve desde fuera y creo que por debajo de los 15 años no se puede tener la suficiente madurez para dicha decisión ,segundo porque las connotaciones del velo son completamente cosificadoras y sexualizan a las menores antes de tiempo, y en tercer lugar, porque ninguna niña es propiedad de una religión, ni de padres, ni de nada que vaya a alterar el curso de su crecimiento normal de la misma manera que sus compañeros chicos y el velo lo hace.

Lo prohibiría sin duda en todos los colegios , cero velos hasta el instituto. Que una niña de entre 6 y 12 años lleve velo es un crimen, no es un acto de devoción a Allah ni mucho menos.

La noción a la que más acuden los ulemas del islam en los textos del fiqh, osea la jurisprudencia islámica es el hijab como confinamiento, y se basa en dos construcción jurídicas, en primer lugar que toda muje es “awra” una fuente de vergüenza que sebe ser cubierta delante de Dios y en público delante de hombres, y en segundo lugar,que la presencia delas mujeres en público es una fuente de “fitna”, es decir, caos y una amenaza para el orden social. Por estos motivos a las mujeres en países como Irán o algunas zonas de Arabia Saudí se las obliga a llevar velo, y por esos mismos motivos se castiga en otros países a las mujeres por ir más descubiertas o expuestas, como en Egipto. 

 Estas definiciones se usan por parte de muchas mujeres musulmanas para justificar que llevan un velo porque quieren que se las valore por su interior y no por su físico, eso significa dar por hecho que todas las mujeres que no lo llevamos somos percibidas única y exclusivamente como carne y cuerpo de consumo, y sobre todo significa que los hombres son animales que no pueden contenerse sexualmente ni valorarnos por lo que somos, sino únicamente por cómo es nuestro físico. Un argumento falaz, y machista, que encima muchas consideran superrevindicativo. 

Por estos motivos a las mujeres en países como Irán o algunas zonas de Arabia Saudí se las obliga a llevar velo, y por esos mismos motivos se castiga en otros países a las mujeres por ir más descubiertas o expuestas, como en Egipto. 

-Otro tema fundamental de tu activismo público es la migración. ¿Cómo crees que se encuentra la situación del estado español en este punto?

Pues en España creo que lo que más hay que destacar en materia de inmigración es la falta de legislación laboral que proteja a los extranjeros, creo que es vergonzoso ver como explotan a mujeres y hombres simplemente por no ser Europeos, per ya lo he dicho, el racismo institucional, es una lacra. 

-¿Corremos el peligro de que con la nueva situación económica que se avecina la extrema derecha avance posiciones? ¿Podemos evitarlo de alguna manera?

La extrema derecha es igual en todos lados, no sabemos lo fuerte que va a ser hasta que lo acaba siendo, sino basta con ver a Trump . La gente en España compra mucho el discurso nacionalista de la unidad de España en estos momentos porque el independentismo catalán ha hecho mucho mella en la sociedad. La gente está insegura, es ignorante y compra discursos fáciles, Vox tiene un discurso fácil,lleno de mentiras, pero fácil, son conscientes de la capacidad intelectual de sus interlocutores, de su público y se aprovechan de ello . Sin embargo por más que sea un discurso lleno de mentiras las promesas son reales, no hay que subestimar el poder de los racistas y fascistas. Los que votan VOX tienen que saber que si en algún momento la decisión sobre la vida de inmigrantes, regulares, irregulares, trabajadores o menores recae en las manos de este partido, será su responsabilidad y tendrán que cargar con ello. También veo mucha aporafobia, los ingleses de Benidorm parece que no molestan a nadie porque tienen dinero, pero las temporeras marroquíes que recogen la fresa que te comes te parecen un problema porque son precarias. Hay una fobia a la pobreza en España heredada de la guerra civil y la posguerra que se ve mucho en la gente mayor y que a veces se ha llegado a transmitir a adolescentes que hoy votan VOX. La manera de evitarlo es educando y creando un sistema de oportunidades para todas las personas para que así algunos dejen de parecer y de sentirse lastres para la sociedad, una reforma en la ley de Extranjería, en el Estatuto de Trabajadores y en la políticas de migración del país.

-¿Estás escribiendo algo?

Estoy escribiendo un ensayo  pero aún me pone nerviosa pensar en editoriales, después de tener varias novelas a medio acabar desde hace varios años,creo que voy a empezar con un ensayo y luego seguiré con el resto. El ensayo trata de todos los temas que hemos hablado en esta entrevista y alguno más. Creo que a la tercera va la vencida, estoy ilusionada, pero los principios siempre dan un poco de vértigo.

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Elvira Swartch Lorenzo

Elvira Swartch Lorenzo

Colaboradora habitual en Afroféminas. He trabajado de todo. Hija de migrantes afrocolombianos.


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