Día de la mujer afrodescendiente. Sisterhood

Foto de Lucxama Sylvain de Pexels

Los orígenes de este día se remontan al 25 de julio del 1992. Fecha en la que se data una reunión en República Dominicana, con la que se sentaron bases para hacer visibles la lucha y resistencia de las mujeres afro, y que unía a mujeres afrodescendientes de 32 países diferentes, constituyéndose así el Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente, o también conocido como el Dia de la Mujer Afrolatina, Afrocaribeña y de la Diáspora.

Este día conmemorativo es tan importante como cualquier otra celebración existente, e incluso se puede considerar la más importante para las mujeres afrodescendientes a lo largo del mundo, porque no solo es un día cuyo núcleo es exclusívamente la figura de la mujer negra, con sus variados perfiles, y en el que se la celebra, sino que también es un día para hablar sobre la doble discriminación que es ser mujer y negra, para repensar y reformar. Es un día en el que la sociedad entera ha de hacer una reflexión conjunta sobre los efectos de esa intersección sobre las vidas de un nicho de la población tan valiosas como son las mujeres negras. 


La tienda de Afroféminas



Ser mujer no es fácil, y menos aún ser mujer negra en Europa. No solo hemos de luchar contra el racismo (que se presenta de forma institucional, sutil, directo, en forma de microracismos, racismos cotidianos, etc., normalizados a un nivel u otro), y la discriminación que sufrimos por el color de nuestra piel, nuestra etnia o nuestros orígenes, sino que también hemos de luchar contra el machismo y el sexismo latente. Hemos de luchar contra el sexismo de una sociedad que se nutre con machismo y la dominación directa o sutil de los cuerpos y personalidades de las mujeres negras. Todas estas vivencias y luchas para sobrevivir, para reclamar sitios y posiciones, para reivindicar nuestro espacio, para reivindicar derechos que nos son negados, son algunas de las cosas que nos unen y a través de las cuales hemos acabado creando un sisterhood. Un sisterhood no solo basado en lo que tenemos en común como aspectos físicos de cabello, o rasgos, o incluso culturas u orígenes, sino también en la comprensión por las experiencias comunes, por dolores padecidos, por obstáculos vividos, superados o que aún estamos por superar. Un sisterhood centrado en el autocuidado, en el apoyo y afección que hay entre unas y otras. 

A día de hoy aún hay mucho que hacer para la mayor visibilización de las mujeres negras, aún estamos en esa lucha para romper con esa invisibilización impuesta y tomar puestos en la sociedad. Y echamos en falta y aún estamos por ver a más mujeres afrodescendientes que son abogadas, doctoras, ingenieras, sociólogas, periodistas, politólogas, administrativas, profesoras, etc., y en papeles que no solo son de sirvientas, drogadictas o prostitutas en las pantallas. Sin embargo, poco a poco, estamos haciéndonos con un espacio del que también tenemos derecho, y que no son solo para las corporeidades blancas, pero aún hay tareas por hacer. 

Como bien dice la poeta Ijeoma Umebinyuo, “nadie os advirtió que las mujeres cuyos pies cortasteis de correr, darían luz a hijas con alas”. Cada vez más frecuentemente, las mujeres afrodescendientes estamos demostrando que no nos quedaremos calladas, estamos diciendo de formas diversas que ya basta del abuso que acabamos sufriendo, que estamos preparadas para gritar, para seguir luchando, y para reclamar sobre inconformidades, a la vez que rompemos mitos, estereotipos o imágenes negativas que se tienen de nuestra figura.

De igual manera que se hace esa reflexión, se ha de tener en cuenta que la celebración y exaltación de la mujer afrodescendiente no se debe limitar a un solo día del año. El perfil de la mujer negra es tan diversa y con tantas historias, de diferentes índoles, que no bastaría una sola representación ni un solo día para contar todas sus vivencias, historias, ni para exaltarlas como se merecen. Así que de la misma manera que le decís “Feliz día de la Mujer Afrodescendiente” a esa amiga, pareja, conocida, etc., no olvidéis que mañana, debéis de seguir tratándola con el valor incalculable que tiene, y con el respeto y aprecio que se merece.


Favour Kelechi Ekaezunim

Madrid


Si te gusta nuestro contenido, considera invitarnos a un café 🙂
Afroféminas es un proyecto autogestionado y autofinanciado.
Gracias a tu donativo las escritoras pueden financiarse, la comunidad puede sostenerse y ¡Afroféminas puede seguir creciendo!