Mujer negra

Mujer Negra / Afroféminas
Por Maria Claudia de Colombia (Festival Petronio Alvarez 2007) [ CC BY-SA 2.0 ], a través de Wikimedia Commons

La mujer Negra afrocolombiana sufre de una triple segregación, atravesada por el género, la raza y la clase. Todo ello se trata de discriminaciones articuladas por ser negra, mujer y por ser pobre; y  por un mismo factor: el racismo.

Históricamente desde la época de la esclavitud, a la mujer negra la han limitado a unas labores específicas, y sin un proceder dentro de lugares de toma de decisión, bajo el argumento o ideas de que nosotras tenemos poco conocimiento y “estamos hechas” para el hogar. Pero no son estas frases que solo se han quedado, como una historias o situaciones vivenciadas por nuestras abuelas o bisabuelas, cuando eran tratadas con la misma fuerza que los hombres negros en la época de la esclavitud; no. Por el contrario, son ideas y señalamiento que aún segregan a la mujer negra como una mujer fuerte, pero, aún en la actualidad se vive ese tipo de acciones en donde donde a la mujer negra, la estructura social la ha relegado ante cualquier tipo de empleo, negándose una profesión titulada.

La situación social que viven las mujeres negras afrocolombianas, viene desde, la participación en las pugnas cimarronas y en la conformación y estructuración de los palanques. Todo esto, dió origen a la demostración de sus habilidades de lucha, estrategias y consolidación de liderazgo para el  poder negro.

El “problema” de la mujer negra radica en su color de piel, ya que desde el inicio de la esclavitud  la mujer negra, tenía las mismas responsabilidades  labores en materia de fuerza, que los hombres. Esta, no ha sido denominada como mujer, porque no se le considerada como “débil o sensible”; más bien, para lo único que la denominaban “mujer” era para ser utilizada como objeto sexual del hombre blanco. Pues como la mujer negra, se desempeñaba con fuerza y con liderazgo de matronas, no entraba en las características conductuales de las mujeres blancas mestizas en dicha época.

 Lo anterior, aún tiene repercusiones en la sociedad moderna, y se ve reflejado en las posturas y pensamiento que los hombres actualmente tienen de las mujeres negras, que giran entorno a actos sexuales y que aún predomina la postura, de catalogarnos como “machorras” y de refutar cada postura en la que la mujer negra transmita, poder, fuerza, inteligencia y seguridad. Esto, demuestra que aún, por el simple hecho de que una mujer posea  características que la sociedad le ha asignado netamente a los hombres, no es digna de llamarse mujer.

La lucha por la construcción social de los ideales conductuales femeninos y por la triple vulneración que sufren las mujeres negras para llegar a ser profesionales, y no ser estereotipadas por su color de piel,  es la verdadera lucha de una MUJER NEGRA.

Cuando una mujer negra cuenta con la misma formación que una mujer blanca mestiza, se sigue tropezando con la discriminación y el prejuicio racial. Con todo esto, termina siendo un poco revelador, como desde siempre se ha creído a la mujer negra como un referente de poder y fuerza, pero con limitaciones laborales en el campo profesional. Esta, y muchas formas más, segregan a la mujer negra, segregan su cultura, limitan sus capacidades y las  siegan de las oportunidades ascendientes; y hace de la estructura social, una racista, que invalida a la mujer negra y la vuelve víctima potencial en el campo laboral; por su sexo, raza y clase.

“ Yo he trabajado tanto como la mayor parte de los hombres. Si yo trabajo tanto como un hombre, ¿por qué no me pueden pagar como a él?…Si yo escribo y hago cuentas tan bien como un hombre, ¿por qué no puedo ganar tanto dinero como él? Ellos no hacen más que yo ¿Por qué tienen que tener una paga mayor?” – Feminismos Negros una antología



La sociedad actual, excluye a la mujer por diversos factores, pero más aún, si es mujer negra. Aquí, es cuando nos damos cuenta que las nuevas formas de esclavización racial, resisten en nuestra sociedad, y nos damos cuenta de ello, cuando las mujeres negras se esfuerzan, más por menos,  cuando las mujeres negras no son mujeres por ser negras. 

La denominada igualdad salarial y demás componentes que luchamos las mujeres, va más allá de las cantidad de salario, puestos u ocupaciones; está, buscar evidenciar que la estructura social, es racista, clasista y machista, que invalida a la mujer negra, para que esta pueda acceder a los lugares laborales, que normalmente una mujer blanca mestiza o un hombre tuviera más fácil acceso.

¿Por qué es discriminación racial? ¿ Por qué es racismo?. Interrogantes que suelen tener las personas cuando desconocen la historia de la mujer negra y su realidad  socioeconómicas actual. Todo esto inicia cuando el acceso a la educación es limitado y cuando las exigencias de currículos laborales no encajan en las realidades que viven las mujeres negras, ¿y por qué no encajan?,  por  la falta de preparación, ¿y por qué no se preparan?,  porque va más allá de querer, y es por los obstáculos para el acceso a la educación, que es la que brinda, esa preparación profesional.

¿Son las mujeres negras las que se encuentran en las estadísticas con resultados positivos sobre su alto porcentaje de graduadas? ¿ Quien son las mujeres que más acuden a las labores domésticas?. 

Finalmente, si el mercado laboral traza sus preferencia en los individuos más capacitados, son pocas las mujeres negras que podrían cumplir con ese rango de exigencia, y es por esto, que la lucha afro feminista se basan no solo en una igualdad salarial, si no en cómo la estructura social no le brinda a todas las mujeres las misma posibilidad de oportunidades, y es por ello que las competencias laborales no le permite a la mujer negra ser una de las mejores/ primeras opciones de contratación. Como también, en la mayoría de los territorios donde menos desarrollo social hay, más vulnerabilidad y menos empleos formales hay y es donde más reside la población Afro. Los interrogantes sobre la vulneración de la mujer negra, debe de trascender, por que la estructura se ha encargado de relegar  a las labores domésticas, todo esto determina como la preparación de la mujer negra tiene que ser tres veces mayor que de la mujer blanca mestiza, ya que,  somos tres  veces más,  víctimas del sistema racista, víctima de la invisibilización, que  no cuenta nuestras experiencias profesionales.  “No hemos encontrado quien traiga a la luz toda las batallas actuales de las mujer negras , para que nos de un campo, para entender la verdadera batalla de la mujer negra”- Angela Davis.


Nahomy Cantillo

Líder AfroEstudiantil y Est. de Trabajo Social
Desde el Pacifico Colombiano
«Somos lo que hacemos»

Twitter @nahyo17 IG @nahyo20


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